Páginas de Cultura de Paz y No Violencia

823. Al final, sólo las Naciones Unidas sirven

Desde que el Presidente Reagan y la Primer Ministra Thatcher acentuaron el distanciamiento de las Naciones Unidas y pusieron progresivamente en su lugar a los grupos oligárquicos del G-6, G-7, G-8, G-20, la impunidad y el desconcierto jurídico a escala supranacional se han incrementado, la seguridad mundial y la posibilidad de intermediación ha alcanzado mínimos peligrosos, y la cooperación y la relación internacional dependen de la discrecionalidad, siempre inclinada por la codicia hacia los intereses a corto plazo, de los mercados.
A pesar del menosprecio de que han sido objeto, en especial por parte de las grandes potencias, las Naciones Unidas no han cesado de proponer soluciones y aportar puntos de referencia en relación a los grandes desafíos de nuestro tiempos: a título de ejemplo, Educación para todos, 1990; Medio Ambiente, 1992; Derechos Humanos y Democracia, 1993; Desarrollo Social, 1995; Mujer, 1995; Diálogo entre Civilizaciones, 1988; Cultura de Paz y no Violencia, 1988 y 1989; Objetivos del Milenio, 2000; Diversidad Cultural, 2001; Alianza de Civilizaciones, 2005…
El trágico desastre de la guerra de Irak, emprendida sin su autorización; y la carencia de autoridad para el seguimiento de las “primaveras árabes”… todos estos acontecimientos deplorables han tenido lugar sin las Naciones Unidas o incumpliendo descaradamente sus resoluciones.
Vemos ahora con satisfacción que es en la ONU donde se toman las medidas adecuadas sobre Siria donde se reinician los contactos entre Irán y los Estados Unidos; y donde se da la voz de alarma, de nuevo, sobre la deriva del medio ambiente y la imperiosa necesidad de actuar sin mayor demora.
“Hablando se entiende la gente”. Ojalá se den cuenta –quienes todavía acuden a la Asamblea General pensando sólo en los mercados y en cómo prolongar la vigencia de un sistema en total decadencia- de que para iniciar la “nueva era” que reclama la mayoría de la humanidad es necesaria la refundación del Sistema de las Naciones Unidas.
Ojalá.
Federico Mayor Zaragoza. Doctor en Farmacia por la Universidad Complutense de Madrid, Ex Director General Adjunto de la UNESCO y Ex Director General de dicha organización. Presidente de la Fundación para una Cultura de Paz.