Páginas de Cultura de Paz y No Violencia

1104. "Son necesarias investigaciones rigurosas para resolver los casos y recuperar la credibilidad del sistema de justicia": Human Rights Watch

Demoras y encubrimiento en la reacción oficial a atrocidades 
"Estas son las peores atrocidades que hemos visto en México en años, pero no se trata de incidentes aislados. Por el contrario, estos homicidios y desapariciones forzadas reflejan un patrón más amplio de abusos y son en buena medida consecuencia del persistente fracaso de las autoridades mexicanas para abordar este problema".
-José Miguel Vivanco, director ejecutivo de HRW para las Américas
El gobierno mexicano llevó a cabo investigaciones tardías sobre las desapariciones forzadas de 43 estudiantes en Iguala, estado de Guerrero, y el asesinato de 22 personas en Tlatlaya, estado de México, señaló Human Rights Watch. En el caso de Tlatlaya, ministerios públicos estatales procuraron encubrir la actuación de militares obteniendo testimonios coaccionados de las testigos de los hechos.
El gobierno mexicano debería llevar a cabo investigaciones exhaustivas de ambos episodios, sostuvo Human Rights Watch. Los funcionarios públicos que no dieron una respuesta inmediata a estos incidentes o intentaron encubrirlos deben rendir cuentas por sus actos.
“Estas son las peores atrocidades que hemos visto en México en años, pero no se trata de incidentes aislados”, dijo José Miguel Vivanco, director ejecutivo para las Américas de Human Rights Watch. “Por el contrario, estos homicidios y desapariciones forzadas reflejan un patrón más amplio de abusos y son en buena medida consecuencia del persistente fracaso de las autoridades mexicanas para abordar este problema”.
Human Rights Watch visitó Guerrero y México, D.F. a partir del 3 de noviembre de 2014 para reunirse con los padres de los estudiantes desaparecidos, testigos de los dos incidentes, y altos funcionarios públicos en México, D.F., incluido el Procurador General de la República Jesús Murillo Karam.
Murillo Karam y otros miembros de la PGR expresaron su compromiso para encontrar a los estudiantes de Guerrero y para asegurar que los responsables rindan cuentas por sus actos. No obstante, la respuesta inicial de la Procuraduría General de la República (PGR) a estos casos ha estado marcada por demoras significativas. En el caso de Iguala, la oficina inició la investigación recién 10 días después de que los estudiantes desaparecieran. En el caso de Tlatlaya, la PGR tardó tres meses en intervenir.
Hrw.org. Nueva York, 07/11/14