Páginas de Cultura de Paz y No Violencia

637. Los Conflictos y la Cultura de Paz


Managua, Nicaragua. Desde el comienzo de la cultura de paz se entendió que lo primero era hacer todo el esfuerzo posible por resolver pacíficamente los conflictos. De tal manera que hoy cuando este paradigma centra y universaliza la paz como una cultura, los conflictos se ven como naturales y consubstanciales a los seres humanos y, por supuesto, se considera que todo conflicto es un proceso evitable y superable cuando se gestionan las causas y se deponen las actitudes violentas.
Pero es muy útil para todos reconocer que ante los conflictos hay varias visiones y técnicas para resolverlos. Los conflictos se pueden prevenir, administrar y resolver aunque hay confrontaciones que parecen irresolubles, al final el diálogo vence por ser una herramienta que articula las razones de la paz.
La resolución de conflictos debería ser parte de la educación pública y privada de los nicaragüenses y así podríamos garantizar que algún día y de alguna manera aprendiéramos a solucionar de forma inteligente y creativa los conflictos entre nosotros y con los otros.
Para gestionar el conflicto por cualquier causa que fuere se necesita de la educación no solo voluntad o fuerza bruta, urge el análisis, la reflexión y no la represión porque ésta reproduce, acelera y acumula energía para un estallido mayor que arrasará al fin con los antagonistas.
No puede ser que aun existan autoridades y políticos que ante el conflicto busquen la vía más fácil y económica que es reprimir, sin escuchar a la gente y sus planteamientos y necesidades. Hay que educarse para resolver los conflictos entre nosotros, la familia y entre nuestro pueblo.
El primer deber de las autoridades es tener una actitud no violenta para solucionar el conflicto y una vista de la conducta de las personas y de una representación del problema o la contradicción. Sabiendo que los conflictos son solucionables estamos dentro de una visión positiva de los conflictos y en cierto modo éstos serían oportunidades para la reconciliación y la paz duradera.
Para cualquier abordaje o aplicación de los métodos alternativos para resolver los conflictos, lo primero que cuenta son las personas, en ellas está centrada el transcendente valor de la dignidad humana y la paz.
De ahí que las consideraciones primarias de los constructores de paz o de aquellos que edifican la paz en las sociedades divididas deben contar con la visión de la paz como un proceso en constante movimiento que procura reducir o superar definitivamente la violencia.
Como la violencia se aprende debemos comprender que nosotros los seres humanos presionados por las necesidades o frustrados por la insatisfacción, podemos llegar a la violencia y a confrontarnos. Los resultados del conflicto suelen ser las heridas, golpes, mutilaciones, violaciones, discapacidad, los traumas y la muerte. De lo que se trata es de vivir en paz, lo que significa garantías plenas para la vida, la libertad y la seguridad. Es hora de que los conflictos se enfoquen de la paz a la seguridad.
Erwin Silva. El Nuevo Diario.com.ni. 16/02/13
http://www.elnuevodiario.com.ni/opinion/277727-conflictos-cultura-de-paz