Certificación Internacional en Educación para la Paz

Cultura de Paz y Mediación de José Benito Pérez Sauceda

Cultura de Paz y Mediación de José Benito Pérez Sauceda
Pídelo al 01 81 2115 0135

Opinión de Federico Mayor Zaragoza

1633. Nuevo León, libérate de la Matrix


La idea de la Matrix se hizo muy popular a finales de los noventas con la famosa trilogía de las hermanas Wachowski y protagonizada por Keanu Reeves donde un ciudadano común descubre que la realidad es una simulación por computadora creada por una mente artificial. El simulacro sería para mantener “dormida” a la humanidad y así evitar que se revelen ante el orden impuesto por las máquinas.
Desde entonces mucho se ha hablado sobre la metáfora que representaría esta historia de ficción que muchos quieren comparar con la realidad, ya que incluso estaría basada en diferentes corrientes filosóficas, recordando por ejemplo, el famoso mito de la caverna de Platón en la que explicaba que uno era el mundo que podíamos alcanzar mediante los sentidos y otro, “el verdadero”, que podíamos alcanzar mediante la razón.
Existe otra vertiente que apunta que la Matrix no es más que una alegoría de la realidad actual creada por los medios, escuelas e instituciones siendo los grandes brazos de élites que se dedicarían a controlar a las masas para sacarles provecho y evitar ver menoscabados sus privilegios. Desde esa perspectiva podríamos hacer un comparativo de la realidad orgullosa de Nuevo León con una simulación basada en dogmas.
El famoso lema: “Trabajo y ahorro” refleja probablemente la directriz máxima de nuestra sociedad, en la que ciertamente, el ingreso y el trabajo representan lo más preciado. Nuevo León es una de las entidades de México con mayores ingresos por habitante y de igual forma, es una fuerza de fuentes de trabajo no queriendo decir con ello, que no exista la pobreza y la extrema pobreza, ni el desempleo.
Las escuelas y universidades venden su oferta educativa adaptada a lo que piden o se espera de los trabajadores, tratando de lograr que el estudio sea una verdadera preparación para el trabajo.
La problemática inicia cuando analizamos la situación de los derechos humanos en Nuevo León, entenderemos que la visión regia ha sido puesta únicamente en lo laboral y que enfrenta retos en los demás ámbitos.
La zona metropolitana de Monterrey es el área conurbada más contaminada de Latinoamérica, según Naciones Unidas. Para colmo, no se cuenta con UN SÓLO PROGRAMA PARA PREVENIR dicha situación. Lo único que sucede es que cuando se declaran las alertas ambientales, se reducen las emisiones contaminantes de las empresas. Existen pocos programas para la plantación de árboles y el cuidado de áreas verdes y menos una coordinación entre las diferentes entidades gubernamentales para tal logro. Es decir, el derecho humano a un medio ambiente libre de contaminantes, saludable, limpio, se encuentra claramente vulnerado en Nuevo León.
Existen estudios serios que demuestran que la contaminación mata más que la violencia (escenario en el que Nuevo León tampoco sale muy bien librado), 15 veces más que todas las guerras, o enfermedades como sida, la tuberculosis y la malaria juntas. Por el simple hecho de vivir en un ambiente tan contaminado como el de nuestro estado, su población enfrentará una muerte prematura o enfermedades difíciles y costosas, sin embargo, los nuevoleoneses permanecen inmutados ante dicha situación. Peor aún, las autoridades han responsabilizado de la contaminación a las carnes asadas que son una costumbre en la región o a los automóviles… pero NUNCA a la industria contaminante o pedreras con las que Nuevo León cuenta y bastante en su territorio.
Aunque las escuelas y universidades tienden a contar con materias que incentivan la protección del medio ambiente en los alumnos, esto no se ha visto reflejado en ciudadanos participativos para exigir una mejora ambiental lo cual pone en duda la efectividad de dichas asignaturas que podrían existir meramente como simulación o anécdota.
De igual forma, la sociedad de Nuevo León lleva sufriendo varios sexenios de gobiernos estatales ampliamente señalados por corrupción y a pesar de que se presume la participación de los nuevoleoneses, solamente dos colectivos se manifiestan periódicamente contra los actos de corrupción. La población se muestra sumamente apática incluso ante el aumento desmedido de impuestos que supondrían el interés más importante en la cultura regia: el económico.
La directiva “trabajo y ahorro” ha sido un éxito en Nuevo León, a la mayoría le resulta imposible ver más allá de esos dos aspectos. La idea de que en nuestro estado NO existen problemas y que somos orgullo nacional por nuestras empresas, universidades y empresarios que tanto se repite en medios, ha logrado cegar al ciudadano de la necesidad de promover y exigir un mejor medio ambiente  (cuya ausencia lo está matando y esto no parece preocuparle), de la corrupción de sus gobernantes (aun cuando implique el robo de sus contribuciones), así como la violencia, desaparecidos, derechos humanos, etc.
Como vemos, la realidad virtual que mantiene dormidas a las masas en Nuevo León está muy bien aceitada. A los empresarios les cuesta sumas importantes de dinero en jugadores de futbol y en medios, pero si en consecuencia ganas obteniendo predios públicos con todo y ríos naturales para hacer negocios particulares o poder usar marcas y estadios públicos sin pagar un solo peso de renta además del agradecimiento y admiración de la población por ello, el negocio en realidad es redondo. Respiras el aire que ellos contaminan y ese aire te está matando, pero jamás te pasaría por la cabeza cuestionarlos. Debemos despertar a la sociedad regia, la contaminación de su industria literalmente nos mata y no habrá medio que lo diga, ni gobierno que lo sancione.
Ahora que han tomado la pastilla roja, es probable que se lamenten por no haber tomado la azul, que lo dicho cause molestia por afrontar los preceptos instalados en la mente… pero una vez pasado el efecto, es momento de poner manos a la obra. La batalla contra la Matrix no va a ganarse sola.
José Benito Pérez Sauceda. Doctor en Derecho. Maestro en Ciencias con especialidad en Métodos Alternos de Solución de Controversias y Licenciado en Derecho y Ciencias Sociales. Autor de libros y artículos jurídico-científicos sobre Negociación, Mediación y Cultura de Paz. Creador e impartidor de cursos y diplomados en la materia. Conferencista a nivel nacional e internacional sobre MASC y Cultura de Paz. Creador-Coordinador de los sitios: “Mediación Monterrey” y "Cultura de Paz y No Violencia Monterrey". josebenitoperezsauceda@hotmail.com

1632. Inicia Diplomado de Cultura de la Paz en Jalisco


Abren en Jalisco diálogos por la Paz
El diplomado en Cultura de Paz es una de las estrategias de la CEDHJ para detener la violencia
Porque la “espiral de violencia” que se vive actualmente puede revertirse, organizaciones civiles, autoridades y público en general abrieron un espacio de diálogo para la paz.
El diplomado en Cultura de Paz, organizado por colectivos como Comisión Nacional para la Cultura de Paz (Comnapaz), Mesa de Paz Jalisco, la Universidad de Guadalajara (UdeG) y la Comisión Estatal de Derechos Humanos Jalisco (CEDHJ), coincidieron en la urgencia de detener la violencia y cambiar las dinámicas para que la cultura de la paz sea la predominante.
El diplomado en Cultura de Paz tendrá una duración de 120 horas y es avalado por la Universidad de Guadalajara, explicó el responsable del programa de cultura de paz de la CEDHJ, Juan Carlos Páez.
ElInformador.mx. Jalisco, 10/02/19

Inicia el diplomado de Cultura de la Paz con la participación de la CEDHJ, UdeG y el Instituto de Justicia Alternativa
Con la intención de que funcionarios y agentes de cambio se capaciten en las estrategias más efectivas para propiciar la paz
Aprovechar el caos para transformarlo en paz, esa es la apuesta del diplomado de Cultura de la Paz que inició este sábado en la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco (CEDHJ) con la intención de que funcionarios públicos y agentes de cambio de la sociedad civil se capaciten en las estrategias más efectivas para propiciar entornos de paz en cualquier espacio público, detalló la presidenta de la Mesa para la Cultura de la Paz Jalisco, Florencia Marón.
Explicó como es justo en momentos de caos y hostilidad entre las sociedades cuando se debe ver la clara oportunidad de generar la cultura de paz a través del diálogo, la empatía y la conciliación.
La Paz no se logrará por decreto, ahora que el presidente de México ha anunciado que la guerra contra el narco terminó, aclara la presidenta de Mesa por la Cultura de la Paz Jalisco.
Añadió que sí conseguiremos ser una sociedad de paz en la medida de que estemos dispuestos a escuchar al otro, a respetar sus derechos y a exigir que desde la administración estatal se atienda con claridad y puntualidad la salud mental de los jaliscienses.
En este diplomado de Cultura de la Paz participan la Universidad de Guadalajara, la Comisión de Derechos Humanos y el Instituto de Justicia Alternativa.
Celia Niño. UdeGtv.com. Jalisco, 10/02/2019

1631. Cuando la nave se hunde…


De pronto, escribió Leonardo Da Vinci, ya no hay a bordo ricos o pobres, jóvenes o ancianos, blancos o negros… sólo pasajeros afanados, trabajando en común para sobrevivir, para evitar el naufragio.
Ese es el consejo que ahora deberíamos difundir por todos los medios para que los “pueblos” tomen conciencia de la situación en la que, por primera vez en la historia, se halla la humanidad. En efecto, desde hace unos años, han aparecido una serie de amenazas globales como procesos potencialmente irreversibles, que exigen que se las aborde y trate a tiempo, antes de que sea demasiado tarde.
El cambio climático es ya una realidad incontestable. El océano glacial Ártico ha desaparecido prácticamente y la Antártida empieza a agrietarse. No se ha logrado reducir los gases “con efecto invernadero”… y la habitabilidad de la Tierra se deteriora sin cesar. La puesta en práctica de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), sabiamente adoptados por la Asamblea General de las Naciones Unidas en octubre de 2015 “para transformar el mundo”, no se llevan a cabo porque no cuentan con el respaldo efectivo de los grandes  países… y los ciudadanos  se hallan bajo la presión de un inmenso poder mediático que les aturde y les convierte en espectadores impasibles en lugar de actores responsables.
El neoliberalismo, capitaneado contra viento y marea por el Partido Republicano de los Estados Unidos, ha debilitado el Estado-Nación y ha sustituido el multilateralismo democrático de las Naciones Unidas por la gobernanza de unos grupos oligárquicos plutocráticos (G6, G7, G8, G20) que han conducido a la presente deriva, en la cual sólo cuenta el PIB, los intercambios mercantiles… y la discrecionalidad del Presidente Trump, al que nadie se atreve a enfrentarse.
Lo más preocupante es cómo germinan aquí y allá semillas de supremacismo, de racismo, de fanatismo, de dogmatismo… sin que nadie parezca acordarse de lo que sucedió en los año 1933 a 1939… Una gran mayoría de la ciudadanía se halla  siguiendo aturdida y obsesionada a sus equipos de fútbol o atenta en exclusiva al pasado inmediato y al presente, con reivindicaciones que, fundamentadas con frecuencia en torpezas de los que han gobernado a uno y otro lado, tendrían cabida en situaciones de menor apremio, no se da cuenta de que ahora las generaciones jóvenes y venideras son las únicas que merecen atención para conseguir mantener el mundo a flote y asegurarles una vida en condiciones aceptables.
Aunque haya razones para soñar y procurar  otros sistemas de gobernanza, aunque se estime que, por fin, se está cerca de convertirse en realidad lo que siempre se dijo que era imposible, lo único cierto es que ha llegado el momento de la unión de manos y voces y no de rupturas; el momento del multilateralismo eficiente y con autoridad a escala planetaria; el momento de la democracia genuina… porque, de otro modo, la zozobra será irremediable.
Que los medios de comunicación transmitan fidedignamente los datos sobre la sostenibilidad de la Tierra y alerten al mundo, sustrayéndose de las intencionadas noticias mercantiles y políticas que les incitan a lo contrario.
Que los grandes consorcios financieros se aperciban de la responsabilidad histórica que tienen, en situaciones sin retorno, de alentar y contribuir a la toma de  conciencia y no a la confusión y la desmesura.
Que los pueblos –“Nosotros, los pueblos”, como tan lúcidamente se inicia la Carta de las Naciones Unidas- tomen en sus manos, ahora que ya saben lo que acontece y que pueden expresarse libremente, ahora que ya son hombre y mujer, las riendas del destino común.
La nave, por no haber prestado atención a las recomendaciones que se han formulado repetidamente en las últimas décadas, se está hundiendo. Es preciso y urgente que, como en el relato leonardino, reaccionemos todos, porque a todos nos concierne, para lograr mantener en toda su grandeza el misterio de la existencia humana. “Todo es posible,… pero ¿quién si no todos?”, nos advirtió Miquel Martí i Pol.
Repito una vez más, porque para mí su lectura fue determinante, los versos de José Ángel Valente en su poema “Sobre el tiempo presente”:
“Escribo desde un naufragio.
escribo sobre la latitud del dolor,
sobre lo que hemos destruido
ante todo en nosotros…
Escribo desde  la noche,
desde el clamor del hambre y del trasmundo,
desde la mano que se cierra opaca,
…desde los niños infinitamente muertos,
…desde el árbol herido en sus raíces…
Pero escribo también desde la vida,
desde su grito poderoso
…desde la muchedumbre que padece…
Escribo, hermano mío, de un tiempo venidero”.
Inspirados por Leonardo Da Vinci, Miquel Martí i Pol y José Ángel Valente, depongamos cualquier actitud adversa al rápido restablecimiento de una adecuada y serena navegación. En los nuevos tiempos no será la razón de la fuerza la que prevalezca sino la fuerza de la razón, no las armas sino la palabra, no el  gregarismo sino cada ser humano capaz de crear, de reflexionar y decidir por sí mismo.
Si logramos mantener el buque a flote, con todos los pasajeros, la humanidad podría inaugurar una nueva era.
Federico Mayor Zaragoza. Profesor, político y alto funcionario internacional español. Doctor en Farmacia por la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense de Madrid. Exdirector General de la Unesco. Director de la Fundación Cultura de Paz de España.

1630. Educación para la Paz, el camino a un mundo mejor


En 1998 la Organización de Naciones Unidas, en su Resolución A-52-13, definió el concepto 'Cultura de la Paz' como una serie de valores, actitudes y comportamientos que rechazan la violencia y previenen los conflictos tratando de atacar sus causas para solucionar los problemas mediante el diálogo y la negociación entre las personas, los grupos y las naciones. Posteriormente, en su Resolución A-53-243 de 1999, desarrolló la 'Declaración y Programa de Acción sobre una Cultura de Paz' identificando ocho ámbitos de acción a nivel local, nacional e internacional.
El ámbito uno se nos revela como prioritario y fundamental, para la implementación de los otros siete, al instar a la promoción de una cultura de la paz y la democracia desde el ámbito educativo. Es este apartado, cuando nos indica el camino de la revisión de los planes de estudios para promover valores, actitudes y comportamientos que propicien la cultura de paz, la solución pacífica de los conflictos, el diálogo, la búsqueda de consensos y la no violencia, el que nos marca la necesidad imperiosa de cambiar lo que somos para ser verdaderos artífices de una cultura de la paz.
Vivimos en un mundo donde la violencia aparece naturalizada y justificada por razones múltiples y diversas que siempre responden a intereses económicos, políticos, religiosos u otras 'causas' que se presentan como bien superior a la paz. En este contexto la violencia aparece como una opción válida para acometer la resolución de las tensiones y, por tanto, instrumento de uso común para resolver los conflictos cotidianos.
Se hace necesario pues, actuar con urgencia en los procesos de construcción de la paz en las escuelas para potenciar la educación en valores y la cultura de la paz.
Nuestra entidad, Incide, viene desarrollando, desde hace años, programas formativos en mediación y resolución de conflictos en el ámbito educativo mediante talleres y actividades que propicien la creación de dinámicas para el empoderamiento cívico y los instrumentos necesarios para la resolución de conflictos, la prevención del acoso y la formación para relaciones saludables. También abordamos la prevención del absentismo mediante dinámicas de mediación entre los centros, familias y menores para favorecer el retorno al estudio y las actividades educativas.
Nuestro compromiso con la cultura de la paz y la mediación como instrumento para la resolución de conflictos nos ha llevado a colaborar en los programas que se desarrollan en la Ciudad de la Justicia de Málaga y participar activamente en el desarrollo de cualquier iniciativa que ayude a favorecer la consecución de los objetivos marcados por la ONU. También hemos introducido esta dinámica como herramienta de gestión en nuestra propia organización.
Si queremos cambiar el mundo debemos ponernos a ello. Nos lo ha dicho la ONU pero, sobre todo, nos lo mandata nuestro firme convencimiento de que un mundo mejor es posible y que la educación en valores y la cultura de la paz son el camino para conseguirlo.
Lola Fernández Gutiérrez. LaOpiniónDeMalaga.es. España, 09/02/2019

1629. La ONU lucha por un mundo más justo y menos desigual


Reducir la desigualdad en el mundo, tanto y dentro fuera de los países, es uno de los diecisiete objetivos que persigue la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, el programa de las Naciones Unidas que busca un futuro mejor y más sostenible para todas las personas. Sin embargo, la inequidad sigue creciendo sin parar: ¿qué podemos hacer para evitarla?
La desigualdad es un desequilibrio arraigado. El Secretario General de la ONU, António Guterres, trató recientemente este tema durante una rueda de prensa en Nueva York en la que aseguró  que la marca más vendida hoy en día es el miedo y que ello se debe a la desigualdad y la marginación de millones de personas.
Otro punto de vista sobre el mismo tema es el que nos ofrece la directora ejecutiva del Pacto Mundial de las Naciones Unidas, Lise Kingo, quien respalda los esfuerzos del sector privado para hacer negocios de manera responsable, cuando escribió en su boletín anual que durante 2018 vimos como “un pequeño grupo de individuos se está enriqueciendo exponencialmente a medida que miles de millones se quedan atrás en la pobreza".
Al debate se sumó Richard Kozul-Wright, director de la División de Globalización y Estrategias de Desarrollo en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo quien manifestó que las altas tasas de empleo en muchas economías ocultan el hecho de que los salarios y las condiciones de trabajo no están mejorando y que, aunque los salarios han estado estancados durante una década, los dividendos de las acciones se han ido recuperando, beneficiando a los titulares de activos financieros.
Sus observaciones se produjeron tras el lanzamiento en enero del informe Situación y Perspectivas de la Economía Mundial (WESP) de 2019, que mostró un crecimiento desigual (tanto entre los países como dentro de ellos) que a menudo no llega a donde más se necesita.
En cuanto a la región, un informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe publicado en enero indica que durante el año 2017 el 30,2% de la población, alrededor de 184 millones, vivía en condiciones de pobreza, en tanto que un 10,2%, unos 62 millones, se encontraba en condiciones de pobreza extrema, el porcentaje más alto desde el año 2008. El informe también destaca que desde el inicio del siglo XXI disminuyó notablemente la desigualdad de los ingresos en la región.
Centro de Noticias ONU.org. Naciones Unidas, 08/02/2019

1628. Proponen insertar Cultura de la Paz en planes de estudios


Propone Nemer integrar Cultura de Paz a Educación
En víspera de que inicie en la Cámara de Diputados el desahogo de la reforma educativa, el legislador mexiquense del PRI, Ernesto Nemer Álvarez, propuso agregar al artículo 3 constitucional, el concepto de “promover la cultura de la paz, como pilar de la educación en México”. Mediante una iniciativa de ley que presentó ante el pleno en San Lázaro, afirmó que “en los tiempos en que la violencia y el odio nos avasallan, es responsabilidad de todos los legisladores apostar al respeto, a inculcar valores como la inclusión y dignidad de las personas.
Nadie puede estar en contra de la paz, los legisladores también somos ciudadanos y padres de familia”. Explicó que “educar para la paz es propiciar el desarrollo de habilidades y la adquisición de herramientas que permitan a las personas convivir en forma pacífica; es sentar las bases para que nuestras niñas y niños crezcan con una visión que privilegie la convivencia pacífica, la solidaridad y la cooperación sobre la violencia y el conflicto”, señaló. Subrayó que de manera urgente se requiere aplicar programas de estudio que fomenten valores como la justicia social, la cooperación, la igualdad, el respeto, la bondad y la autonomía. “A través de la educación es posible introducir en las nuevas generaciones los principios y conocimientos para el respeto hacia la paz, los derechos humanos y la democracia” añadió el legislador tricolor.
ContraReplica.mx. México. 08/02/2019

Propone diputado del PRI que la Paz se incluya como eje rector de la Educación
En el contexto de la discusión de la reforma educativa en el Congreso de la Unión, el diputado federal del PRI, Ernesto Nemer Álvarez, propuso agregar al artículo tercero de la Constitución, el concepto de promover la cultura de la paz como pilar de la educación en México y subrayó que en los tiempos en que la violencia y el odio nos avasallan, es responsabilidad de todos los legisladores apostar al respeto, a inculcar valores como la inclusión y dignidad de las personas.
La iniciativa de ley que presentó ante el Pleno de la Cámara de Diputados, para que todos los partidos políticos la incorporen al análisis que actualizará el marco jurídico de la reforma educativa, explica que educar para la paz es propiciar el desarrollo de habilidades y la adquisición de herramientas que permitan a las personas convivir en forma pacífica, es sentar las bases para que nuestras niñas y niños crezcan con una visión que privilegie la convivencia pacífica, la solidaridad y la cooperación sobre la violencia y el conflicto.
Nemer Álvarez justificó que de manera urgente se requiere aplicar programas de estudio que fomenten valores como la justicia social, la cooperación, la igualdad, el respeto, la bondad y la autonomía.
Los legisladores deben reconocer que es un foco rojo el hecho de que las aulas se han convertido en espacio donde se reproduce la violencia en forma sistemática entre los alumnos, lo que conocemos como el bullying; como consecuencia de la decadencia de valores y la promoción del odio, división y confrontación, que debemos erradicar totalmente en nuestra sociedad.
Recordó que la violencia es un problema a nivel mundial y no es casual que entre los Objetivos del Desarrollo Sostenible de la Agenda 20/30, la promoción de la paz ocupa un papel central para hacer frente a la violencia y a los retos globales.
Ante este escenario, Álvarez consideró indispensable lograr que los valores de paz sean los que rijan las soluciones de los conflictos inherentes a las relaciones humanas, y que los ciudadanos se comprometan con el cambio social y la construcción de la paz.
Laura Brugés. AcustikNoticias.com. México, 07/02/2019

Insertar Cultura de la Paz en planes de estudios, plantea diputado Nemer
El diputado Ernesto Javier Nemer Álvarez presentó una iniciativa que reforma el artículo tercero de la Constitución para incorporar la cultura de paz en programas y planes de estudios, a fin de que sea eje rector de la educación en el país.
El legislador del Partido Revolucionario Institucional (PRI) consideró fundamental incorporar valores y cultura de la paz en la nueva reforma educativa, “hay que apostar al respeto, la inclusión y dignidad de las personas”.
Explicó que su propuesta tiene como objetivo modificar todo el marco jurídico del tercero constitucional, a efecto de trabajar desde los hogares para inculcar valores, respeto e inclusión.
“Esto permitirá tener un México diferente, por eso hay que apostar a la cultura de la paz”.
“Todos los mexicanos podemos participar en una cultura distinta a la que hoy tenemos, con respeto, conciliación y valores”, dijo. La invitación a sumarse a esta iniciativa es a todas las fracciones parlamentarias.
“Me parece que nadie podría estar en contra de la paz en este país, para dejarle a nuestros hijos, a todas las generaciones, un México diferente”, abundó.
Expuso que la educación es el gran pilar para sacar a una sociedad adelante, "por eso vamos a volver a tocar, aquí en el Congreso, la reforma educativa".
Durante la presentación de su iniciativa en el Pleno cameral, Nemer Álvarez afirmó que “es indispensable lograr que los valores de paz sean los que rijan las soluciones de los conflictos inherentes a las relaciones humanas, y que los ciudadanos se comprometan con el cambio social y la construcción de la paz”.
Apuntó que en los tiempos en que la violencia y el odio avasallan, “es responsabilidad de todos los legisladores apostar al respeto, a inculcar valores como la inclusión y dignidad de las personas, nadie puede estar en contra de la paz, los legisladores también son ciudadanos y padres de familia”.
Precisó que educar para la paz es propiciar el desarrollo de habilidades y la adquisición de herramientas que permitan a las personas convivir en forma pacífica, es sentar las bases para que niñas y niños crezcan con una visión que privilegie la convivencia pacífica, la solidaridad y la cooperación sobre la violencia y el conflicto.
Nemer Álvarez justificó que de manera urgente se requiere aplicar programas de estudio que fomenten valores como la justicia social, la cooperación, la igualdad, el respeto, la bondad y la autonomía.
“A través de la educación es posible introducir en las nuevas generaciones los principios y conocimientos para el respeto hacia la paz, los derechos humanos y la democracia”, agregó.
Los legisladores deben reconocer que es un foco rojo el hecho de que las aulas se han convertido en espacio donde se reproduce la violencia en forma sistemática entre los alumnos, "lo que conocemos como el bullying".
Ello, advirtió, como consecuencia de la decadencia de valores y la promoción de odio, división y confrontación, que se debe erradicar totalmente en la sociedad.
“Es aquí donde los legisladores tienen que actuar con responsabilidad y establecer en el marco jurídico la cultura de la paz como pilar de la educación, misma que permita a nuestros niños y niñas formarse con valores, respeto, inclusión y dignidad.
“Todos somos ciudadanos y lo que los diputados apoyen y aprueben va a beneficiar o a perjudicar a 130 millones de mexicanos”, agregó el legislador por el Estado de México.
20Minutos.com.mx. México, 07/02/19

1627. Lunes por la Educación para la Paz


Próximo 11 de febrero inicia “Lunes por la Educación para la Paz”
El Gobierno de la Ciudad de México anunció recientemente la estrategia denominada: “Lunes por la Educación para la Paz”, la cual arranca de manera extensa en toda la ciudad el 11 de febrero.
La primera fase inicia con la asistencia, cada lunes, de 16 funcionarios, incluyendo a la Jefa de Gobierno, a diferentes planteles de escuelas secundarias públicas de la ciudad; los y las funcionarias se repartirán entre los planteles para establecer de una comunicación directa y personal con los y las estudiantes en horarios escolares.
Continuará una segunda etapa, que inicia el 18 de febrero, en la que se sumará un grupo conformado por 40 personas servidoras públicas, entre secretarios, subsecretarios y directores generales a estas visitas escolares.
El objetivo es que los y las funcionarias se acerquen a las escuelas secundarias con charlas, asesoradas por psicólogos, pedagogos y expertos en derechos humanos, para orientar y retroalimentarse del sentir y pensar de los estudiantes, y juntos combatir la violencia y la discriminación.
De acuerdo con el gobierno de la Ciudad de México, las charlas girarán en torno a seis ejes principales:
1.- Qué es la violencia.
2.- Todos somos diferentes e iguales a la vez.
3.- Auto concepto y corresponsabilidad.
4.- El Estado debe proveer un ambiente seguro y libre de violencia.
5.- Los actos de empatía y solidaridad transforman.
6.- La responsabilidad individual y comunitaria.
Estos ejes buscan promocionar los derechos humanos y ayudar a la rehabilitación pacifica de la ciudad, a la par que fomentan el sentido de comunidad y pertenencia del alumnado capitalino.
Posteriormente, la comunicación con la juventud se ampliará a las redes digitales, para generar una comunicación aún más accesible y detallada a través de una campaña diseñada y enfocada para los jóvenes.
Esta estrategia fue diseñada a partir de un estudio detallado, aplicado a estudiantes de secundarias públicas de entre 12 y 16 años, a través de grupos de enfoque, en el que se realizaron entrevistas; también se analizaron, a través de paneles digitales, conversaciones en redes sociales para detectar temas de interés, para posteriormente sistematizar la información y diseñar los 6 ejes de acciones antes descritos.
Con este estudio se detectaron algunas preocupaciones de los jóvenes en función de sus entornos: en la escuela: el acoso escolar o bullying; en el ciberespacio: el acoso virtual o cyberbullying; y en casa: la violencia familiar.
También se detectaron temas de interés, como: el medio ambiente, el agua, el reciclaje y la seguridad.
“Esta información servirá para incluirlas en las charlas que se darán en los planteles, dándole fuerza a la voz de la juventud, y brindándoles la atención que merecen y necesitan por parte de las autoridades del gobierno, que además  de acercarles información y propuestas directamente a los planteles, podrán generar, a partir de las opiniones de las y los alumnos, otras posibles estrategias o acciones para alcanzar una sociedad más incluyente y armónica”.
ValorCompartido.com. Ciudad de México, 05/02/2019

Todos los lunes funcionarios visitarán secundarias públicas
El programa 'Lunes por la educación para la paz' que iniciará formalmente el 18 de febrero abordará inquietudes de alumnos
Cada lunes diversos funcionarios del gabinete acudirán a las escuelas secundarias públicas para ofrecer pláticas y promover la no violencia y la no discriminación, anunció el subsecretario de Derechos Humanos de la Ciudad de México, Jaime Morales.
Nos acercaremos a conversar con las y los alumnos de las secundarias públicas, mediante charlas cuidadosamente guiadas con un grupo de psicólogos, pedagogos y expertos en derechos humanos para invitar a los jóvenes a ser copartícipes del esfuerzo para erradicar la violencia en nuestra ciudad”, aseveró.
Afirmó que el programa ‘Lunes por la educación para la paz” busca construir una sociedad incluyente y armónica que se planteó tras un estudio que buscó conocer las inquietudes de los jóvenes entre 12 y 16 años de edad.
Recupera programa ‘Sí al desarme, sí a la paz’ 400 armas
En conferencia de prensa, la jefa de gobierno capitalino, Claudia Sheinbaum Pardo, dijo que el estudio dio como resultado que lo que más preocupa a los jóvenes es el acoso escolar y virtual, así como la violencia familiar.
A través de las pláticas en las secundarias públicas, se busca que los adolescentes se interesen en discutir temas relacionados con la empatía, bullying, diversidad, respeto, no violencia, autoconocimiento, autogestión, solidaridad, corresponsabilidad y comunidad.
A dicha estrategia que comenzó el pasado 7 de enero se sumarán 40 servidores públicos que visitarán las escuelas secundarias públicas a partir del 18 de febrero.
Dichas charlas se rigen bajo seis ejes, explicar qué es la violencia segunda, todas las personas somos diferentes e iguales a la vez; tercero, autoconcepto y responsabilidad; el cuarto, el Estado debe proveer un ambiente seguro y libre de violencia; el quinto, los actos de empatía y solidaridad, transforman y el sexto, responsabilidad individual y comunitaria.
Excelsior.com.mx. Ciudad de México, 04/02/19

GobCDMX presenta el programa “Lunes por la educación para la paz"
Como parte de la estrategia para promover un ambiente sano y libre de violencia entre los adolescentes de la capital, el Gobierno de la Ciudad de México presentó el programa “Lunes por la educación para la paz”, que consiste en la impartición de charlas a estudiantes de secundaria por parte de 40 servidores públicos.
Los servidores públicos impartirán a partir del 18 de febrero charlas en las secundarias públicas con la finalidad de promover un ambiente sano.
La Jefa de Gobierno ha visitado personalmente cuatro secundarias públicas.
Se creará una plataforma digital de comunicación para dar seguimiento a los problemas de violencia que viven los adolescentes.
La Jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum Pardo, detalló que desde el pasado 7 de enero inició de manera personal las pláticas en escuelas secundarias, sin embargo, a partir del 18 de febrero se sumará el equipo de 40 servidores, entre ellos secretarios del Gabinete de Gobierno, para visitar todas las secundarias públicas de la ciudad.
“Esta fue una propuesta que hicimos previo al Gobierno, en particular llevo cuatro escuelas, una en alcaldía de Cuauhtémoc, otra en Gustavo A. Madero, otra en Azcapotzalco y otra en Venustiano Carranza”, comentó.
Las charlas se rigen bajo seis ejes principales, el primero es explicar qué es la violencia; el segundo: todas las personas somos diferentes e iguales a la vez; el tercero: autoconcepto y corresponsabilidad; el cuarto, el Estado debe proveer un ambiente seguro y libre de violencia; el quinto, los actos de empatía y solidaridad transforman; y el sexto, responsabilidad individual y comunitaria.
Sheinbaum Pardo explicó que la implementación de dicho programa está sustentado en un estudio que se centró en conocer las necesidades y preocupaciones de los adolescentes, basado en tres tipos de análisis en jóvenes de entre 12 y 16 años. Los análisis se dividieron en grupos de enfoque, investigación de gabinete y panel digital.
“Lo que arrojó esta investigación es que la mayor preocupación de nuestros adolescentes es la violencia o el acoso escolar dentro del plantel educativo, el acoso virtual a través de las redes sociales y también la violencia familiar”, informó la Jefa de Gobierno.
Debido a que los adolescentes invierten de tres a seis horas en su celular, aunado a que internet es un importante referente para ellos. Se aprovecharán estas características para combatir la violencia y la discriminación, pues la campaña también se difundirá en redes sociales y se creará una plataforma digital de comunicación entre los adolescentes y el gobierno, para dar seguimiento a los distintos problemas de violencia que sufren los menores.
En tanto, el subsecretario de Derechos Humanos, Jaime Morales indicó que el desarrollo de “Lunes por la educación para la paz”, es resultado de una estrategia de trabajo en la que participan la Secretaria de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación; la Autoridad Educativa Federal; la Coordinación de Comunicación Ciudadana; y la Secretaría de Inclusión y Bienestar Social.
“Nos acercaremos a conversar con las y los alumnos de las secundarias públicas, mediante charlas cuidadosamente guiadas con un grupo de psicólogos, pedagogos y expertos en derechos humanos para invitar a los jóvenes a ser copartícipes del esfuerzo para erradicar la violencia en nuestra ciudad”, aseveró.
El subsecretario de Derechos Humanos señaló que a través de las pláticas en las secundarias públicas, se busca que los adolescentes se interesen en discutir temas relacionados con la empatía, bullying, diversidad, respeto, no violencia, autoconocimiento, autogestión, solidaridad, corresponsabilidad y comunidad.
Subrayó que “Lunes por la educación para la paz”, es una herramienta más de la estrategia integral para el combate de la violencia, que el gobierno capitalino implementa con la alianza y participación de las y los adolescentes de las escuelas públicas.
Contrareplica.mx. Ciudad de México, 04 /02/2019

Suman a funcionarios de la CDMX para dar clases por la paz
Acosos escolar, virtual y violencia familiar, preocupación en adolescentes.
El próximo 18 de febrero más de 40 funcionarios del Gobierno de la Ciudad de México estarán dando clases a alumnos de secundarias públicas para desarrollar una cultura de la paz.
A través de charlas en conjunto con psicólogos, pedagogos, y defensores de derechos humanos, el gabinete de la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, y otros funcionarios de la estructura se sumarán a “Lunes por la Educación para la Paz” para combatir el bullying en los estudiantes entre 12 y 16 años.
Esta fue una propuesta que hicimos antes de entrar al gobierno (…). Es importante que se sepa que está sustentado en un estudio donde se observaron que las preocupaciones en las conversaciones de los adolescentes eran el acoso escolar, el acoso virtual ya violencia familiar” [sic].
Cada semana la plática se realizará en un plantel distinto para llegar a todas las dieciséis alcaldías de la capital.
El temario costará del tema de violencia, la diversidad, la responsabilidad del gobierno y la empatía de la sociedad con el fin de combatir
Hasta el momento la mandataria capitalina ha visitado cuatro secundarias en Cuauhtémoc, Gustavo A. Madero, Azcapotzalco y Venustiano Carranza.
Ilse Aguilar. AcustikNoticias.com. Ciudad de México, 04/02/19

1626. ¡Basta de “Informativos” que sólo transmitan malas noticias y banalidades!


Da la impresión de que predominan los asesinos, dementes, desvergonzados, haraganes, corruptos… cuando, por fortuna, predominan los seres humanos solidarios, generosos, que se desviven por atender a los demás.  Múltiples malos ejemplos que se divulgan a los cuatro vientos… cuando los más numerosos buenos ejemplos permanecen en los grandes ámbitos de lo silenciado.
Cuando se comunica lo extraordinario, lo insólito, lo que no tiene lugar habitualmente -que por esto es “noticia”- se debería acto seguido indicar cuál es la incidencia, qué grado de alarma social conllevan, qué atención ciudadana merecen…
Cuando, por ejemplo, leo o veo sucesos escolares muy poco edificantes, pienso que hay más de 800 mil docentes en España y unos 10 millones de alumnos en los distintos grados, la mayoría de los cuales observan una conducta apropiada y, con frecuencia, excelente.
En consecuencia, debe destacarse la excepcionalidad de los acontecimientos que se cuentan… o su trascendencia porque, de otro modo, progresivamente sólo interesa y preocupa el estado del músculo abductor que permitirá o no que tal futbolista pueda intervenir en la próxima contienda…
En resumen: además de las “noticias” sobre desastres, asesinatos, catástrofes… comuniquen, por favor, informaciones sobre hechos que pongan de manifiesto la inmensa bondad que anida, por fortuna, en tantas personas… y aquellos que resultan en beneficio de toda la humanidad.  Hace tan sólo unos días expusimos, con gran alegría, la prevención -que siempre es la mayor victoria- de enfermedades metabólicas en el neonato gracias a  la “prueba del talón”.  Estas alteraciones moleculares, si no se detectan y tratan a tiempo, originan un gravísimo deterioro neuronal irreversible.  En las últimas cinco décadas se han evitado estas discapacidades en más de 5,000 personas, que viven con total normalidad.   Que los medios de comunicación ponderen el valor de la prevención, que insistan en la importancia de invertir en salud y bienestar, en un nuevo concepto de seguridad que permita evitar o aminorar el efecto de las catástrofes naturales o provocadas, que exalte las actividades de tantos voluntarios que mitigan sufrimientos ajenos…
Sí, por favor: ¡dennos también buenas noticias!
Federico Mayor Zaragoza. Profesor, político y alto funcionario internacional español. Doctor en Farmacia por la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense de Madrid. Exdirector General de la Unesco. Director de la Fundación Cultura de Paz de España.

1625. Documento sobre la fraternidad humana por la paz mundial y la convivencia común, firmado por el Papa Francisco y el Gran Imán de Al-Azhar


Documento sobre la fraternidad humana y la convivencia común, firmado por el Papa Francisco y el Gran Imán de Al-Azhar, Ahmad Al-Tayyeb.
Prefacio
La fe lleva al creyente a ver en el otro a un hermano que debe sostener y amar. Por la fe en Dios, que ha creado el universo, las criaturas y todos los seres humanos —iguales por su misericordia—, el creyente está llamado a expresar esta fraternidad humana, protegiendo la creación y todo el universo y ayudando a todas las personas, especialmente las más necesitadas y pobres.
Desde este valor trascendente, en distintos encuentros presididos por una atmósfera de fraternidad y amistad, hemos compartido las alegrías, las tristezas y los problemas del mundo contemporáneo, en el campo del progreso científico y técnico, de las conquistas terapéuticas, de la era digital, de los medios de comunicación de masas, de las comunicaciones; en el ámbito de la pobreza, de las guerras y de los padecimientos de muchos hermanos y hermanas de distintas partes del mundo, a causa de la carrera de armamento, de las injusticias sociales, de la corrupción, de las desigualdades, del degrado moral, del terrorismo, de la discriminación, del extremismo y de otros muchos motivos.
De estos diálogos fraternos y sinceros que hemos tenido, y del encuentro lleno de esperanza en un futuro luminoso para todos los seres humanos, ha nacido la idea de este «Documento sobre la Fraternidad Humana». Un documento pensado con sinceridad y seriedad para que sea una declaración común de una voluntad buena y leal, de modo que invite a todas las personas que llevan en el corazón la fe en Dios y la fe en la fraternidad humana a unirse y a trabajar juntas, para que sea una guía para las nuevas generaciones hacia una cultura de respeto recíproco, en la comprensión de la inmensa gracia divina que hace hermanos a todos los seres humanos.
Documento
En el nombre de Dios que ha creado todos los seres humanos iguales en los derechos, en los deberes y en la dignidad, y los ha llamado a convivir como hermanos entre ellos, para poblar la tierra y difundir en ella los valores del bien, la caridad y la paz.
En el nombre de la inocente alma humana que Dios ha prohibido matar, afirmando que quien mata a una persona es como si hubiese matado a toda la humanidad y quien salva a una es como si hubiese salvado a la humanidad entera.
En el nombre de los pobres, de los desdichados, de los necesitados y de los marginados que Dios ha ordenado socorrer como un deber requerido a todos los hombres y en modo particular a cada hombre acaudalado y acomodado.
En el nombre de los huérfanos, de las viudas, de los refugiados y de los exiliados de sus casas y de sus pueblos; de todas las víctimas de las guerras, las persecuciones y las injusticias; de los débiles, de cuantos viven en el miedo, de los prisioneros de guerra y de los torturados en cualquier parte del mundo, sin distinción alguna.
En el nombre de los pueblos que han perdido la seguridad, la paz y la convivencia común, siendo víctimas de la destrucción, de la ruina y de las guerras.
En nombre de la «fraternidad humana» que abraza a todos los hombres, los une y los hace iguales.
En el nombre de esta fraternidad golpeada por las políticas de integrismo y división y por los sistemas de ganancia insaciable y las tendencias ideológicas odiosas, que manipulan las acciones y los destinos de los hombres.
En el nombre de la libertad, que Dios ha dado a todos los seres humanos, creándolos libres y distinguiéndolos con ella.
En el nombre de la justicia y de la misericordia, fundamentos de la prosperidad y quicios de la fe.
En el nombre de todas las personas de buena voluntad, presentes en cada rincón de la tierra.
En el nombre de Dios y de todo esto, Al-Azhar al-Sharif —con los musulmanes de Oriente y Occidente—, junto a la Iglesia Católica —con los católicos de Oriente y Occidente—, declaran asumir la cultura del diálogo como camino; la colaboración común como conducta; el conocimiento recíproco como método y criterio.
Nosotros —creyentes en Dios, en el encuentro final con él y en su juicio—, desde nuestra responsabilidad religiosa y  moral, y a través de este Documento, pedimos a nosotros mismos y a los líderes del mundo, a los artífices de la política internacional y de la economía mundial, comprometerse seriamente para difundir la cultura de la tolerancia, de la convivencia y de la paz; intervenir lo antes posible para parar el derramamiento de sangre inocente y poner fin a las guerras, a los conflictos, a la degradación ambiental y a la decadencia cultural y moral que el mundo vive actualmente.
Nos dirigimos a los intelectuales, a los filósofos, a los hombres de religión, a los artistas, a los trabajadores de los medios de comunicación y a los hombres de cultura de cada parte del mundo, para que redescubran los valores de la paz, de la justicia, del bien, de la belleza, de la fraternidad humana y de la convivencia común, con vistas a confirmar la importancia de tales valores como ancla de salvación para todos y buscar difundirlos en todas partes.
Esta Declaración, partiendo de una reflexión profunda sobre nuestra realidad contemporánea, valorando sus éxitos y viviendo sus dolores, sus catástrofes y calamidades, cree firmemente que entre las causas más importantes de la crisis del mundo moderno están una conciencia humana anestesiada y un alejamiento de los valores religiosos, además del predominio del individualismo y de las filosofías materialistas que divinizan al hombre y ponen los valores mundanos y materiales en el lugar de los principios supremos y trascendentes.
Nosotros, aun reconociendo los pasos positivos que nuestra civilización moderna ha realizado en los campos de la ciencia, la tecnología, la medicina, la industria y del bienestar, en particular en los países desarrollados, subrayamos que, junto a tales progresos históricos, grandes y valiosos, se constata un deterioro de la ética, que condiciona la acción internacional, y un debilitamiento de los valores espirituales y del sentido de responsabilidad. Todo eso contribuye a que se difunda una sensación general de frustración, de soledad y de desesperación, llevando a muchos a caer o en la vorágine del extremismo ateo o agnóstico, o bien en el fundamentalismo religioso, en el extremismo o en el integrismo ciego, llevando así a otras personas a ceder a formas de dependencia y de autodestrucción individual y colectiva.
La historia afirma que el extremismo religioso y nacional y la intolerancia han producido en el mundo, tanto en Occidente como en Oriente, lo que podrían llamarse los signos de una «tercera guerra mundial a trozos», signos que, en diversas partes del mundo y en distintas condiciones trágicas, han comenzado a mostrar su rostro cruel; situaciones de las que no se conoce con precisión cuántas víctimas, viudas y huérfanos hayan producido. Asimismo, hay otras zonas que se preparan a convertirse en escenario de nuevos conflictos, donde nacen focos de tensión y se acumulan armas y municiones, en una situación mundial dominada por la incertidumbre, la desilusión y el miedo al futuro y controlada por intereses económicos miopes.
También afirmamos que las fuertes crisis políticas, la injusticia y la falta de una distribución equitativa de los recursos naturales —de los que se beneficia solo una minoría de ricos, en detrimento de la mayoría de los pueblos de la tierra— han causado, y continúan haciéndolo, gran número de enfermos, necesitados y muertos, provocando crisis letales de las que son víctimas diversos países, no obstante las riquezas naturales y los recursos que caracterizan a las jóvenes generaciones. Con respecto a las crisis que llevan a la muerte a millones de niños, reducidos ya a esqueletos humanos —a causa de la pobreza y del hambre—, reina un silencio internacional inaceptable.
En este contexto, es evidente que la familia es esencial, como núcleo fundamental de la sociedad y de la humanidad, para engendrar hijos, criarlos, educarlos, ofrecerles una moral sólida y la protección familiar. Atacar la institución familiar, despreciándola o dudando de la importancia de su rol, representa uno de los males más peligrosos de nuestra época.
Declaramos también la importancia de reavivar el sentido religioso y la necesidad de reanimarlo en los corazones de las nuevas generaciones, a través de la educación sana y la adhesión a los valores morales y a las enseñanzas religiosas adecuadas, para que se afronten las tendencias individualistas, egoístas, conflictivas, el radicalismo y el extremismo ciego en todas sus formas y manifestaciones.
El primer y más importante objetivo de las religiones es el de creer en Dios, honrarlo y llamar a todos los hombres a creer que este universo depende de un Dios que lo gobierna, es el Creador que nos ha plasmado con su sabiduría divina y nos ha concedido el don de la vida para conservarlo. Un don que nadie tiene el derecho de quitar, amenazar o manipular a su antojo, al contrario, todos deben proteger el don de la vida desde su inicio hasta su muerte natural. Por eso, condenamos todas las prácticas que amenazan la vida como los genocidios, los actos terroristas, las migraciones forzosas, el tráfico de órganos humanos, el aborto y la eutanasia, y las políticas que sostienen todo esto.
Además, declaramos —firmemente— que las religiones no incitan nunca a la guerra y no instan a sentimientos de odio, hostilidad, extremismo, ni invitan a la violencia o al derramamiento de sangre. Estas desgracias son fruto de la desviación de las enseñanzas religiosas, del uso político de las religiones y también de las interpretaciones de grupos religiosos que han abusado —en algunas fases de la historia— de la influencia del sentimiento religioso en los corazones de los hombres para llevarlos a realizar algo que no tiene nada que ver con la verdad de la religión, para alcanzar fines políticos y económicos mundanos y miopes. Por esto, nosotros pedimos a todos que cese la instrumentalización de las religiones para incitar al odio, a la violencia, al extremismo o al fanatismo ciego y que se deje de usar el nombre de Dios para justificar actos de homicidio, exilio, terrorismo y opresión. Lo pedimos por nuestra fe común en Dios, que no ha creado a los hombres para que sean torturados o humillados en su vida y durante su existencia. En efecto, Dios, el Omnipotente, no necesita ser defendido por nadie y no desea que su nombre sea usado para aterrorizar a la gente.
Este Documento, siguiendo los Documentos Internacionales precedentes que han destacado la importancia del rol de las religiones en la construcción de la paz mundial, declara lo siguiente:
– La fuerte convicción de que las enseñanzas verdaderas de las religiones invitan a permanecer anclados en los valores de la paz; a sostener los valores del conocimiento recíproco, de la fraternidad humana y de la convivencia común; a restablecer la sabiduría, la justicia y la caridad y a despertar el sentido de la religiosidad entre los jóvenes, para defender a las nuevas generaciones del dominio del pensamiento materialista, del peligro de las políticas de la codicia de la ganancia insaciable y de la indiferencia, basadas en la ley de la fuerza y no en la fuerza de la ley.
– La libertad es un derecho de toda persona: todos disfrutan de la libertad de credo, de pensamiento, de expresión y de acción. El pluralismo y la diversidad de religión, color, sexo, raza y lengua son expresión de una sabia voluntad divina, con la que Dios creó a los seres humanos. Esta Sabiduría Divina es la fuente de la que proviene el derecho a la libertad de credo y a la libertad de ser diferente. Por esto se condena el hecho de que se obligue a la gente a adherir a una religión o cultura determinada, como también de que se imponga un estilo de civilización que los demás no aceptan.
– La justicia basada en la misericordia es el camino para lograr una vida digna a la que todo ser humano tiene derecho.
– El diálogo, la comprensión, la difusión de la cultura de la tolerancia, de la aceptación del otro y de la convivencia entre los seres humanos contribuirían notablemente a que se reduzcan muchos problemas económicos, sociales, políticos y ambientales que asedian a gran parte del género humano.
– El diálogo entre los creyentes significa encontrarse en el enorme espacio de los valores espirituales, humanos y sociales comunes, e invertirlo en la difusión de las virtudes morales más altas, pedidas por las religiones; significa también evitar las discusiones inútiles.
– La protección de lugares de culto —templos, iglesias y mezquitas— es un deber garantizado por las religiones, los valores humanos, las leyes y las convenciones internacionales. Cualquier intento de atacar los lugares de culto o amenazarlos con atentados, explosiones o demoliciones es una desviación de las enseñanzas de las religiones, como también una clara violación del derecho internacional.
– El terrorismo execrable que amenaza la seguridad de las personas, tanto en Oriente como en Occidente, tanto en el Norte como en el Sur, propagando el pánico, el terror y el pesimismo no es a causa de la religión —aun cuando los terroristas la utilizan—, sino de las interpretaciones equivocadas de los textos religiosos, políticas de hambre, pobreza, injusticia, opresión, arrogancia; por esto es necesario interrumpir el apoyo a los movimientos terroristas a través del suministro de dinero, armas, planes o justificaciones y también la cobertura de los medios, y considerar esto como crímenes internacionales que amenazan la seguridad y la paz mundiales. Tal terrorismo debe ser condenado en todas sus formas y manifestaciones.
– El concepto de ciudadanía se basa en la igualdad de derechos y deberes bajo cuya protección todos disfrutan de la justicia. Por esta razón, es necesario comprometernos para establecer en nuestra sociedad el concepto de plena ciudadanía y renunciar al uso discriminatorio de la palabra minorías, que trae consigo las semillas de sentirse aislado e inferior; prepara el terreno para la hostilidad y la discordia y quita los logros y los derechos religiosos y civiles de algunos ciudadanos al discriminarlos.
– La relación entre Occidente y Oriente es una necesidad mutua indiscutible, que no puede ser sustituida ni descuidada, de modo que ambos puedan enriquecerse mutuamente a través del intercambio y el diálogo de las culturas. El Occidente podría encontrar en la civilización del Oriente los remedios para algunas de sus enfermedades espirituales y religiosas causadas por la dominación del materialismo. Y el Oriente podría encontrar en la civilización del Occidente tantos elementos que pueden ayudarlo a salvarse de la debilidad, la división, el conflicto y el declive científico, técnico y cultural. Es importante prestar atención a las diferencias religiosas, culturales e históricas que son un componente esencial en la formación de la personalidad, la cultura y la civilización oriental; y es importante consolidar los derechos humanos generales y comunes, para ayudar a garantizar una vida digna para todos los hombres en Oriente y en Occidente, evitando el uso de políticas de doble medida.
– Es una necesidad indispensable reconocer el derecho de las mujeres a la educación, al trabajo y al ejercicio de sus derechos políticos. Además, se debe trabajar para liberarla de presiones históricas y sociales contrarias a los principios de la propia fe y dignidad. También es necesario protegerla de la explotación sexual y tratarla como una mercancía o un medio de placer o ganancia económica. Por esta razón, deben detenerse todas las prácticas inhumanas y las costumbres vulgares que humillan la dignidad de las mujeres y trabajar para cambiar las leyes que impiden a las mujeres disfrutar plenamente de sus derechos.
– La protección de los derechos fundamentales de los niños a crecer en un entorno familiar, a la alimentación, a la educación y al cuidado es un deber de la familia y de la sociedad. Estos derechos deben garantizarse y protegerse para que no falten ni se nieguen a ningún niño en ninguna parte del mundo. Debe ser condenada cualquier práctica que viole la dignidad de los niños o sus derechos. También es importante estar alerta contra los peligros a los que están expuestos — especialmente en el ámbito digital—, y considerar como delito el tráfico de su inocencia y cualquier violación de su infancia.
– La protección de los derechos de los ancianos, de los débiles, los discapacitados y los oprimidos es una necesidad religiosa y social que debe garantizarse y protegerse a través de legislaciones rigurosas y la aplicación de las convenciones internacionales al respecto.
Con este fin, la Iglesia Católica y al-Azhar, a través de la cooperación conjunta, anuncian y prometen llevar este Documento a las Autoridades, a los líderes influyentes, a los hombres de religión de todo el mundo, a las organizaciones regionales e internacionales competentes, a las organizaciones de la sociedad civil, a las instituciones religiosas y a los exponentes del pensamiento; y participar en la difusión de los principios de esta Declaración a todos los niveles regionales e internacionales, instándolos a convertirlos en políticas, decisiones, textos legislativos, planes de estudio y materiales de comunicación.
Al-Azhar y la Iglesia Católica piden que este Documento sea objeto de investigación y reflexión en todas las escuelas, universidades e institutos de educación y formación, para que se ayude a crear nuevas generaciones que traigan el bien y la paz, y defiendan en todas partes los derechos de los oprimidos y de los últimos.
En conclusión, deseamos que:
Esta Declaración sea una invitación a la reconciliación y a la fraternidad entre todos los creyentes, incluso entre creyentes y no creyentes, y entre todas las personas de buena voluntad;
Sea un llamamiento a toda conciencia viva que repudia la violencia aberrante y el extremismo ciego; llamamiento a quien ama los valores de la tolerancia y la fraternidad, promovidos y alentados por las religiones;
Sea un testimonio de la grandeza de la fe en Dios que une los corazones divididos y eleva el espíritu humano;
Sea un símbolo del abrazo entre Oriente y Occidente, entre el Norte y el Sur y entre todos los que creen que Dios nos ha creado para conocernos, para cooperar entre nosotros y para vivir como hermanos que se aman.
Esto es lo que esperamos e intentamos realizar para alcanzar una paz universal que disfruten todas las personas en esta vida.
Abu Dabi, 4 de febrero de 2019
Su Santidad
Papa Francisco
Gran Imán de Al-Azhar
Ahmad Al-Tayyeb
RevistaEcclesia.com. Emiratos Árabes Unidos, 04/02/19

Discurso del Papa Francisco en el Encuentro Interreligioso de Abu Dhabi
Al Salamò Alaikum! La paz esté con vosotros.
Agradezco sinceramente a Su Alteza el Jeque Mohammed bin Zayed Al Nahyan y al Dr. Ahmad Al-Tayyib, Gran Imán de Al-Azhar, por sus palabras. Doy las gracias al Consejo de los Ancianos por el encuentro que acabamos de tener en la Mezquita Sheikh Zayed.
Saludo cordialmente a las autoridades civiles y religiosas y al cuerpo diplomático. Permítanme además un sincero agradecimiento por la cálida bienvenida que nos han dispensado a mí y a mi delegación.
También doy las gracias a todas las personas que contribuyeron a hacer posible este viaje y que han trabajado en este evento con dedicación, entusiasmo y profesionalidad: a los organizadores, al personal de Protocolo, al de Seguridad y a todos aquellos que “entre bambalinas” han colaborado de diversas maneras. Agradezco de forma especial al señor Mohamed Abdel Salam, exconsejero del Gran Imán.
Desde vuestra patria me dirijo a todos los países de la Península, a quienes deseo enviarles mi más cordial saludo, con amistad y aprecio. Con gratitud al Señor, en el octavo centenario del encuentro entre san Francisco de Asís y el sultán al-Malik al-Kāmil, he aceptado la ocasión para venir aquí como un creyente sediento de paz, como un hermano que busca la paz con los hermanos. Querer la paz, promover la paz, ser instrumentos de paz: estamos aquí para esto.
El logo de este viaje representa una paloma con una rama de olivo. Es una imagen que recuerda la historia del diluvio universal, presente en diferentes tradiciones religiosas. De acuerdo con la narración bíblica, para preservar a la humanidad de la destrucción, Dios le pide a Noé que entre en el arca con su familia. También hoy, en nombre de Dios, para salvaguardar la paz, necesitamos entrar juntos como una misma familia en un arca que pueda navegar por los mares tormentosos del mundo: el arca de la fraternidad.
El punto de partida es reconocer que Dios está en el origen de la familia humana. Él, que es el Creador de todo y de todos, quiere que vivamos como hermanos y hermanas, habitando en la casa común de la creación que él nos ha dado. Aquí, en las raíces de nuestra humanidad común, se fundamenta la fraternidad como una «vocación contenida en el plan creador de Dios». Nos dice que todos tenemos la misma dignidad y que nadie puede ser amo o esclavo de los demás.
No se puede honrar al Creador sin preservar el carácter sagrado de toda persona y de cada vida humana: todos son igualmente valiosos a los ojos de Dios. Porque él no mira a la familia humana con una mirada de preferencia que excluye, sino con una mirada benevolente que incluye. Por lo tanto, reconocer los mismos derechos a todo ser humano es glorificar el nombre de Dios en la tierra. Por lo tanto, en el nombre de Dios Creador, hay que condenar sin vacilación toda forma de violencia, porque usar el nombre de Dios para justificar el odio y la violencia contra el hermano es una grave profanación. No hay violencia que encuentre justificación en la religión.
El enemigo de la fraternidad es el individualismo, que se traduce en la voluntad de afirmarse a sí mismo y al propio grupo por encima de los demás. Es una insidia que amenaza a todos los aspectos de la vida, incluso la prerrogativa más alta e innata del hombre, es decir, la apertura a la trascendencia y a la religiosidad.
La verdadera religiosidad consiste en amar a Dios con todo nuestro corazón y al prójimo como a nosotros mismos. Por lo tanto, la conducta religiosa debe ser purificada continuamente de la tentación recurrente de juzgar a los demás como enemigos y adversarios. Todo credo está llamado a superar la brecha entre amigos y enemigos, para asumir la perspectiva del Cielo, que abraza a los hombres sin privilegios ni discriminaciones.
Por eso, quisiera expresar mi aprecio por el compromiso con que este país tolera y garantiza la libertad de culto, oponiéndose al extremismo y al odio. De esta manera, al mismo tiempo que se promueve la libertad fundamental de profesar la propia fe, que es una exigencia intrínseca para la realización del hombre, también se vigila para que la religión no sea instrumentalizada y corra el peligro, al admitir la violencia y el terrorismo, de negarse a sí misma.
La fraternidad ciertamente «expresa también la multiplicidad y diferencia que hay entre los hermanos, si bien unidos por el nacimiento y por la misma naturaleza y dignidad». Su expresión es la pluralidad religiosa.
En este contexto, la actitud correcta no es la uniformidad forzada ni el sincretismo conciliatorio: lo que estamos llamados a hacer, como creyentes, es comprometernos con la misma dignidad de todos, en nombre del Misericordioso que nos creó y en cuyo nombre se debe buscar la recomposición de los contrastes y la fraternidad en la diversidad. Aquí me gustaría reafirmar la convicción de la Iglesia Católica: «No podemos invocar a Dios, Padre de todos, si nos negamos a conducirnos fraternalmente con algunos hombres, creados a imagen de Dios».
Sin embargo, se nos presentan varias cuestiones: ¿Cómo protegernos mutuamente en la única familia humana? ¿Cómo alimentar una fraternidad no teórica que se traduzca en auténtica fraternidad? ¿Cómo hacer para que prevalezca la inclusión del otro sobre la exclusión en nombre de la propia pertenencia de cada uno? ¿Cómo pueden las religiones, en definitiva, ser canales de fraternidad en lugar de barreras de separación?
La familia humana y la valentía de la alteridad
Si creemos en la existencia de la familia humana, se deduce que esta, en sí misma, debe ser protegida. Como en todas las familias, esto ocurre principalmente a través de un diálogo cotidiano y efectivo. Presupone la propia identidad, de la que no se debe abdicar para complacer al otro. Pero, al mismo tiempo, pide la valentía de la alteridad, que implica el pleno reconocimiento del otro y de su libertad, y el consiguiente compromiso de empeñarme para que sus derechos fundamentales sean siempre respetados por todos y en todas partes. Porque sin libertad ya no somos hijos de la familia humana, sino esclavos. De entre las libertades me gustaría destacar la religiosa. Esta no se limita solo a la libertad de culto, sino que ve en el otro a un verdadero hermano, un hijo de mi propia humanidad que Dios deja libre y que, por tanto, ninguna institución humana puede forzar, ni siquiera en su nombre.
Diálogo y oración
La valentía de la alteridad es el alma del diálogo, que se basa en la sinceridad de las intenciones. El diálogo está de hecho amenazado por la simulación, que aumenta la distancia y la sospecha: no se puede proclamar la fraternidad y después actuar en la dirección opuesta. Según un escritor moderno, «quien se miente a sí mismo y escucha sus propias mentiras, llega al punto en el que ya no puede distinguir la verdad, ni dentro de sí mismo ni a su alrededor, y así comienza a no tener ya estima ni de sí mismo ni de los demás».
Para todo esto la oración es indispensable: mientras encarna la valentía de la alteridad con respecto a Dios, en la sinceridad de la intención, purifica el corazón del replegarse en sí mismo. La oración hecha con el corazón es regeneradora de fraternidad. Por eso, «en lo referente al futuro del diálogo interreligioso, la primera cosa que debemos hacer es rezar. Y rezar los unos por los otros: ¡somos hermanos! Sin el Señor, nada es posible; con él, ¡todo se vuelve posible! Que nuestra oración —cada uno según la propia tradición— pueda adherirse plenamente a la voluntad de Dios, quien desea que todos los hombres se reconozcan hermanos y vivan como tal, formando la gran familia humana en la armonía de la diversidad».
No hay alternativa: o construimos el futuro juntos o no habrá futuro. Las religiones, de modo especial, no pueden renunciar a la tarea urgente de construir puentes entre los pueblos y las culturas. Ha llegado el momento de que las religiones se empeñen más activamente, con valor y audacia, con sinceridad, en ayudar a la familia humana a madurar la capacidad de reconciliación, la visión de esperanza y los itinerarios concretos de paz.
La educación y la justicia
Volvemos entonces a la imagen inicial de la paloma de la paz. También la paz para volar necesita alas que la sostengan. Las alas de la educación y la justicia.
Educar —en latín significa extraer, sacar— es descubrir los preciosos recursos del alma. Es confortador observar que en este país no solo se invierte en la extracción de los recursos de la tierra, sino también en los del corazón, en la educación de los jóvenes. Es un compromiso que espero continúe y se extienda a otros lugares.
También la educación acontece en la relación, en la reciprocidad. Junto a la famosa máxima antigua “conócete a ti mismo”, debemos colocar “conoce a tu hermano”: su historia, su cultura y su fe, porque no hay un verdadero conocimiento de sí mismo sin el otro. Como hombres, y más aún como hermanos, recordémonos que nada de lo que es humano nos puede ser extraño. Es importante para el futuro formar identidades abiertas, capaces de superar la tentación de replegarse sobre sí mismos y volverse rígidos.
Invertir en cultura ayuda a que disminuya el odio y aumente la civilización y la prosperidad. La educación y la violencia son inversamente proporcionales. Las instituciones católicas —muy apreciadas en este país y en la región— promueven dicha educación para la paz y el entendimiento mutuo para prevenir la violencia.
Los jóvenes, rodeados con frecuencia por mensajes negativos y noticias falsas, deben aprender a no rendirse a las seducciones del materialismo, del odio y de los prejuicios; aprender a reaccionar ante la injusticia y también ante las experiencias dolorosas del pasado; aprender a defender los derechos de los demás con el mismo vigor con el que defienden sus derechos.
Un día ellos nos juzgarán: bien, si les hemos dado bases sólidas para crear nuevos encuentros de civilización; mal, si les hemos proporcionado solo espejismos y la desolada perspectiva de conflictos perjudiciales de incivilidad.
La justicia es la segunda ala de la paz, que a menudo no se ve amenazada por episodios individuales, sino que es devorada lentamente por el cáncer de la injusticia.
Por lo tanto, uno no puede creer en Dios y no tratar de vivir la justicia con todos, de acuerdo con la regla de oro: «Todo lo que queráis que haga la gente con vosotros, hacedlo vosotros con ella; pues esta es la Ley y los Profetas» (Mt 7,12).
¡La paz y la justicia son inseparables! El profeta Isaías dice: «La obra de la justicia será la paz» (32,17). La paz muere cuando se divorcia de la justicia, pero la justicia es falsa si no es universal. Una justicia dirigida solo a miembros de la propia familia, compatriotas, creyentes de la misma fe es una justicia que cojea, es una injusticia disfrazada.
Las religiones tienen también la tarea de recordar que la codicia del beneficio vuelve el corazón inerte y que las leyes del mercado actual, que exigen todo y de forma inmediata, no favorecen el encuentro, el diálogo, la familia, las dimensiones esenciales de la vida que necesitan de tiempo y paciencia. Que las religiones sean la voz de los últimos, que no son estadísticas sino hermanos, y estén del lado de los pobres; que vigilen como centinelas de fraternidad en la noche del conflicto, que sean referencia solícita para que la humanidad no cierre los ojos ante las injusticias y nunca se resigne ante los innumerables dramas en el mundo.
El desierto que florece
Después de haber hablado de la fraternidad como arca de paz, me gustaría inspirarme en una segunda imagen, la del desierto que nos rodea.
Aquí, en pocos años, con visión de futuro y sabiduría, el desierto se ha transformado en un lugar próspero y hospitalario; el desierto ha pasado de ser un obstáculo intransitable e inaccesible a un lugar de encuentro entre culturas y religiones. Aquí el desierto ha florecido, no solo por unos pocos días al año, sino para muchos años venideros.
Este país, en el que la arena y los rascacielos se dan la mano, sigue siendo una importante encrucijada entre el Occidente y el Oriente, entre el Norte y el Sur del planeta, un lugar de desarrollo, donde los espacios, en otro tiempo inhóspitos, ofrecen puestos de trabajo para personas de diversas naciones.
Sin embargo, el desarrollo tiene también sus adversarios. Y si el enemigo de la fraternidad era el individualismo, me gustaría señalar a la indiferencia como un obstáculo para el desarrollo, que termina convirtiendo las realidades florecientes en tierras desiertas.
De hecho, un desarrollo meramente utilitario no ofrece un progreso real y duradero. Solo un desarrollo integral e integrador favorece un futuro digno del hombre. La indiferencia impide ver a la comunidad humana más allá de las ganancias y al hermano más allá del trabajo que realiza. La indiferencia no mira hacia el futuro; no le interesa el futuro de la creación, no le importa la dignidad del forastero y el futuro de los niños.
En este contexto, me alegro de que, en el pasado mes de noviembre, haya tenido lugar aquí en Abu Dhabi el primer Foro de la Alianza Interreligiosa para Comunidades más seguras, sobre el tema de la dignidad del niño en la era digital.
Este evento acogió el mensaje publicado un año antes en Roma en el Congreso Internacional sobre el mismo tema, al que le di todo mi apoyo y aliento. Por lo tanto, agradezco a todos los líderes comprometidos en este ámbito y les aseguro mi apoyo, solidaridad y colaboración, como también la de la Iglesia Católica, en esta causa importante de la protección de los menores en todos sus aspectos.
Aquí, en el desierto, se ha abierto un camino de desarrollo fecundo que, a partir del trabajo, ofrece esperanzas a muchas personas de diferentes pueblos, culturas y credos. Entre ellos, también muchos cristianos, cuya presencia en la región se remonta a siglos atrás, han encontrado oportunidades y han contribuido de manera significativa al crecimiento y bienestar del país.
Además de las habilidades profesionales, os brindan la autenticidad de su fe. El respeto y la tolerancia que encuentran, así como los lugares de culto necesarios donde rezan, les permiten esa maduración espiritual que luego beneficia a toda la sociedad. Los animo a que continúen en este camino, para que aquellos que viven o están de paso preserven no solo la imagen de las grandes obras construidas en el desierto, sino también de una nación que incluye y abarca a todos.
En este mismo espíritu deseo que, no solo aquí, sino en toda la amada y neurálgica región de Oriente Medio, haya oportunidades concretas de encuentro: una sociedad donde personas de diferentes religiones tengan el mismo derecho de ciudadanía y donde solo se le quite ese derecho a la violencia, en todas sus formas.
Una convivencia fraterna basada en la educación y la justicia; un desarrollo humano, construido sobre la inclusión acogedora y sobre los derechos de todos: estas son semillas de paz, que las religiones están llamadas a hacer brotar.
A ellos les corresponde, quizás como nunca antes, en esta delicada situación histórica, una tarea que ya no puede posponerse: contribuir activamente a la desmilitarización del corazón del hombre. La carrera armamentística, la extensión de sus zonas de influencia, las políticas agresivas en detrimento de lo demás nunca traerán estabilidad. La guerra no sabe crear nada más que miseria, las armas nada más que muerte.
La fraternidad humana nos exige, como representantes de las religiones, el deber de desterrar todos los matices de aprobación de la palabra guerra. Devolvámosla a su miserable crudeza. Ante nuestros ojos están sus nefastas consecuencias. Estoy pensando de modo particular en Yemen, Siria, Irak y Libia. Juntos, hermanos de la única familia humana querida por Dios, comprometámonos contra la lógica del poder armado, contra la mercantilización de las relaciones, los armamentos de las fronteras, el levantamiento de muros, el amordazamiento de los pobres; a todo esto nos oponemos con el dulce poder de la oración y con el empeño diario del diálogo.
Que nuestro estar juntos hoy sea un mensaje de confianza, un estímulo para todos los hombres de buena voluntad, para que no se rindan a los diluvios de la violencia y la desertificación del altruismo. Dios está con el hombre que busca la paz. Y desde el cielo bendice cada paso que, en este camino, se realiza en la tierra.
AciPrensa.com. Emiratos Árabes Unidos, 04/02/2019

Pax Humana

Consejo de Valores Nuevo León y Cultura de Paz y No Violencia Monterrey

"Paz, Justicia y Verdad son el triángulo indisoluble para el bien de la humanidad".

Consejo de Valores de Nuevo León: Vive la Honestidad

Llamado

Llamado

Cultura de Paz y No Violencia Monterrey

Cultura de Paz y No Violencia Monterrey

Cultura de Paz y No Violencia Monterrey. Juntos, Podemos hacer la Paz, Podemos Ser la Paz. Creador/Coordinador: José Benito Pérez Sauceda; *Pintura de la cabecera: Pérez Ruiz.
Cultura de Paz y No Violencia Monterrey desde 2010.

Cultura de Paz Monterrey Blogger, Facebook y Twitter

Participa en la sección "Opinión"

Cultura de Paz Monterrey Facebook y Twitter

Cultura de Paz Monterrey Facebook y Twitter
Cultura de Paz Monterrey Twitter: https://twitter.com/CulturadePazMty y Cultura de Paz Monterrey Facebook: https://www.facebook.com/culturadepazmonterrey/

Cultura de Paz y Mediación de José Benito Pérez Sauceda

Cultura de Paz y Mediación de José Benito Pérez Sauceda
Pídelo al 01 81 2115 0135

Cultura de Paz Monterrey

Cultura de Paz Monterrey