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1723. Las frases de Martin Luther King más conocidas en su lucha por los derechos civiles y políticos







Hay personas que todo el mundo conoce. Hombres y mujeres que vivieron dejando una huella imborrable que el tiempo perpetúa. Entre estas personas está Martin Luther King y sus célebres frases.
El líder del movimiento por los derechos civiles y políticos, Martin Luther King, encarnaba los principios de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Se entregó a la causa de la igualdad, de los derechos humanos de la población negra de los Estados Unidos, de las personas más vulnerables y de todas las víctimas de las injusticias. Fue tanta su lucha que en 1964 recibió el Premio Nobel de la Paz.
En su famoso discurso “I have a dream” recogió su sueño de conocer una América unida en la que vivir en igualdad. En el aniversario y en recuerdo de su lucha por los derechos civiles y políticos, recogemos algunas de sus frases más inolvidables.

15 de las frases más conocidas de Martin Luther King

1. El final de nuestras vidas comienza el día en que nos volvemos silenciosos sobre las cosas que importan.
2. Siempre es el momento apropiado para hacer lo que es correcto.
3. Si supiera que en el mundo se acaba mañana, yo, hoy, todavía plantaría un árbol.
4. Si no puedes volar, corre. Si no puedes correr, camina. Si no puedes caminar, gatea. Pero hagas lo que hagas, siempre sigue hacia adelante.
5. No soy negro, soy hombre.
6. La esperanza de un mundo seguro y habitable recae en disciplinados inconformistas que se dedican a la justicia, la paz y la fraternidad.
7. Nunca, nunca tengas miedo de hacer lo correcto, especialmente si el bienestar de una persona o animal está en juego. Los castigos de la sociedad son pequeños en comparación con las heridas que infligimos a nuestra alma cuando miramos para otro lado.
8. Da tu primer paso con fe. No tienes por qué ver toda la escalera. Basta con que subas el primer peldaño.
9. He decidido apostar por el amor. El odio es una carga demasiado pesada.
10. Tengo un sueño, que mis cuatro hijos vivan un día en una nación en la que no sean juzgados por el color de su piel sino por la naturaleza de su carácter.
11. Debemos aceptar la decepción finita, pero nunca debemos perder la esperanza infinita.
12. La oscuridad no puede expulsar a la oscuridad: solo la luz puede hacer eso. El odio no puede expulsar al odio: solo el amor puede hacer eso.
13. La verdadera paz no es simplemente la ausencia de tensión, es la presencia de justicia.
14.Tengo un sueño, un solo sueño, seguir soñando. Soñar con la libertad, soñar con la justicia, soñar con la igualdad y ojalá ya no tuviera necesidad de soñarlas.
15. Hemos aprendido a volar como los pájaros, a nadar como los peces, pero no hemos aprendido el sencillo arte de vivir como hermanos.
Amnistía Internacional.org. España. 28/08/2021
https://www.es.amnesty.org/en-que-estamos/blog/historia/articulo/en-recuerdo-de-martin-luther-king-y-su-lucha-por-los-derechos-civiles-y-politicos/

1722. "I have a dream"

El 28 de agosto de 1963, Martin Luther King Jr. pronunció un discurso ante un grupo masivo de manifestantes por los derechos civiles reunidos alrededor del monumento a Lincoln en Washington DC. La Marcha sobre Washington por el Empleo y la Libertad reunió a los líderes de derechos civiles más destacados del país, junto con decenas de miles de manifestantes, para presionar al gobierno de Estados Unidos por la igualdad. La culminación de este evento fue el discurso más influyente y memorable de la carrera del Dr. King. Conocido popularmente como el discurso "Tengo un sueño", las palabras de Martin Luther King, Jr. influyeron en el gobierno federal para tomar acciones más directas para tratar de lograr más plenamente la igualdad racial.
El día de Año Nuevo de 1863, el presidente Abraham Lincoln anunció la liberación de todos los esclavos de los estados que entonces estaban en rebelión contra Washington. La Marcha sobre Washington de 1963 conmemoró el centenario de aquel acontecimiento histórico, pero puso de relieve que aún quedaba mucho por hacer en materia de derechos civiles. Aún hoy, Estados Unidos sigue desgarrado por la desigualdad racial, aún hoy, no se ha cumplido el sueño de Martin Luther King Jr.

"Tengo un sueño"
"Estoy orgulloso de reunirme con ustedes hoy, en la que será ante la historia la mayor manifestación por la libertad en la historia de nuestro país.
Hace cien años, un gran estadounidense, cuya simbólica sombra nos cobija hoy, firmó la Proclama de la emancipación. Este trascendental decreto significó como un gran rayo de luz y de esperanza para millones de esclavos negros, chamuscados en las llamas de una marchita injusticia. Llegó como un precioso amanecer al final de una larga noche de cautiverio. Pero, cien años después, el negro aún no es libre; cien años después, la vida del negro es aún tristemente lacerada por las esposas de la segregación y las cadenas de la discriminación; cien años después, el negro vive en una isla solitaria en medio de un inmenso océano de prosperidad material; cien años después, el negro todavía languidece en las esquinas de la sociedad estadounidense y se encuentra desterrado en su propia tierra.
Por eso, hoy hemos venido aquí a dramatizar una condición vergonzosa. En cierto sentido, hemos venido a la capital de nuestro país, a cobrar un cheque. Cuando los arquitectos de nuestra república escribieron las magníficas palabras de la Constitución y de la Declaración de Independencia, firmaron un pagaré del que todo estadounidense habría de ser heredero. Este documento era la promesa de que a todos los hombres, les serían garantizados los inalienables derechos a la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad.
Es obvio hoy en día, que Estados Unidos ha incumplido ese pagaré en lo que concierne a sus ciudadanos negros. En lugar de honrar esta sagrada obligación, Estados Unidos ha dado a los negros un cheque sin fondos; un cheque que ha sido devuelto con el sello de "fondos insuficientes". Pero nos rehusamos a creer que el Banco de la Justicia haya quebrado. Rehusamos creer que no haya suficientes fondos en las grandes bóvedas de la oportunidad de este país. Por eso hemos venido a cobrar este cheque; el cheque que nos colmará de las riquezas de la libertad y de la seguridad de justicia.
También hemos venido a este lugar sagrado, para recordar a Estados Unidos de América la urgencia impetuosa del ahora. Este no es el momento de tener el lujo de enfriarse o de tomar tranquilizantes de gradualismo. Ahora es el momento de hacer realidad las promesas de democracia. Ahora es el momento de salir del oscuro y desolado valle de la segregación hacia el camino soleado de la justicia racial. Ahora es el momento de hacer de la justicia una realidad para todos los hijos de Dios. Ahora es el momento de sacar a nuestro país de las arenas movedizas de la injusticia racial hacia la roca sólida de la hermandad.
Sería fatal para la nación pasar por alto la urgencia del momento y no darle la importancia a la decisión de los negros. Este verano, ardiente por el legítimo descontento de los negros, no pasará hasta que no haya un otoño vigorizante de libertad e igualdad.
1963 no es un fin, sino el principio. Y quienes tenían la esperanza de que los negros necesitaban desahogarse y ya se sentirá contentos, tendrán un rudo despertar si el país retorna a lo mismo de siempre. No habrá ni descanso ni tranquilidad en Estados Unidos hasta que a los negros se les garanticen sus derechos de ciudadanía. Los remolinos de la rebelión continuarán sacudiendo los cimientos de nuestra nación hasta que surja el esplendoroso día de la justicia. Pero hay algo que debo decir a mi gente que aguarda en el cálido umbral que conduce al palacio de la justicia. Debemos evitar cometer actos injustos en el proceso de obtener el lugar que por derecho nos corresponde. No busquemos satisfacer nuestra sed de libertad bebiendo de la copa de la amargura y el odio. Debemos conducir para siempre nuestra lucha por el camino elevado de la dignidad y la disciplina. No debemos permitir que nuestra protesta creativa degenere en violencia física. Una y otra vez debemos elevarnos a las majestuosas alturas donde se encuentre la fuerza física con la fuerza del alma. La maravillosa nueva militancia que ha envuelto a la comunidad negra, no debe conducirnos a la desconfianza de toda la gente blanca, porque muchos de nuestros hermanos blancos, como lo evidencia su presencia aquí hoy, han llegado a comprender que su destino está unido al nuestro y su libertad está inextricablemente ligada a la nuestra. No podemos caminar solos. Y al hablar, debemos hacer la promesa de marchar siempre hacia adelante. No podemos volver atrás.
Hay quienes preguntan a los partidarios de los derechos civiles, "¿Cuándo quedarán satisfechos?"
Nunca podremos quedar satisfechos mientras nuestros cuerpos, fatigados de tanto viajar, no puedan alojarse en los moteles de las carreteras y en los hoteles de las ciudades. No podremos quedar satisfechos, mientras los negros sólo podamos trasladarnos de un gueto pequeño a un gueto más grande. Nunca podremos quedar satisfechos, mientras un negro de Misisipí no pueda votar y un negro de Nueva York considere que no hay por qué votar. No, no; no estamos satisfechos y no quedaremos satisfechos hasta que "la justicia ruede como el agua y la rectitud como una poderosa corriente".
Sé que algunos de ustedes han venido hasta aquí debido a grandes pruebas y tribulaciones. Algunos han llegado recién salidos de angostas celdas. Algunos de ustedes han llegado de sitios donde en su búsqueda de la libertad, han sido golpeados por las tormentas de la persecución y derribados por los vientos de la brutalidad policíaca. Ustedes son los veteranos del sufrimiento creativo. Continúen trabajando con la convicción de que el sufrimiento que no es merecido, es emancipador.
Regresen a Misisipí, regresen a Alabama, regresen a Georgia, regresen a Louisiana, regresen a los barrios bajos y a los guetos de nuestras ciudades del Norte, sabiendo que de alguna manera esta situación puede y será cambiada. No nos revolquemos en el valle de la desesperanza.
Hoy les digo a ustedes, amigos míos, que a pesar de las dificultades del momento, yo aún tengo un sueño. Es un sueño profundamente arraigado en el sueño "americano".
Sueño que un día esta nación se levantará y vivirá el verdadero significado de su credo: "Afirmamos que estas verdades son evidentes: que todos los hombres son creados iguales".
Sueño que un día, en las rojas colinas de Georgia, los hijos de los antiguos esclavos y los hijos de los antiguos dueños de esclavos, se puedan sentar juntos a la mesa de la hermandad.
Sueño que un día, incluso el estado de Misisipí, un estado que se sofoca con el calor de la injusticia y de la opresión, se convertirá en un oasis de libertad y justicia.
Sueño que mis cuatro hijos vivirán un día en un país en el cual no serán juzgados por el color de su piel, sino por los rasgos de su personalidad.
¡Hoy tengo un sueño!
Sueño que un día, el estado de Alabama cuyo gobernador escupe frases de interposición entre las razas y anulación de los negros, se convierta en un sitio donde los niños y niñas negras, puedan unir sus manos con las de los niños y niñas blancas y caminar unidos, como hermanos y hermanas.
¡Hoy tengo un sueño!
Sueño que algún día los valles serán cumbres, y las colinas y montañas serán llanos, los sitios más escarpados serán nivelados y los torcidos serán enderezados, y la gloria de Dios será revelada, y se unirá todo el género humano.
Esta es nuestra esperanza. Esta es la fe con la cual regreso al Sur. Con esta fe podremos esculpir de la montaña de la desesperanza una piedra de esperanza. Con esta fe podremos trasformar el sonido discordante de nuestra nación, en una hermosa sinfonía de fraternidad. Con esta fe podremos trabajar juntos, rezar juntos, luchar juntos, ir a la cárcel juntos, defender la libertad juntos, sabiendo que algún día seremos libres.
Ese será el día cuando todos los hijos de Dios podrán cantar el himno con un nuevo significado, "Mi país es tuyo. Dulce tierra de libertad, a tí te canto. Tierra de libertad donde mis antesecores murieron, tierra orgullo de los peregrinos, de cada costado de la montaña, que repique la libertad". Y si Estados Unidos ha de ser grande, esto tendrá que hacerse realidad.
Por eso, ¡que repique la libertad desde la cúspide de los montes prodigiosos de Nueva Hampshire! ¡Que repique la libertad desde las poderosas montañas de Nueva York! ¡Que repique la libertad desde las alturas de las Alleghenies de Pensilvania! ¡Que repique la libertad desde las Rocosas cubiertas de nieve en Colorado! ¡Que repique la libertad desde las sinuosas pendientes de California! Pero no sólo eso: ! ¡Que repique la libertad desde la Montaña de Piedra de Georgia! ¡Que repique la libertad desde la Montaña Lookout de Tennesse! ¡Que repique la libertad desde cada pequeña colina y montaña de Misisipí! "De cada costado de la montaña, que repique la libertad".
Cuando repique la libertad y la dejemos repicar en cada aldea y en cada caserío, en cada estado y en cada ciudad, podremos acelerar la llegada del día cuando todos los hijos de Dios, negros y blancos, judíos y cristianos, protestantes y católicos, puedan unir sus manos y cantar las palabras del viejo espiritual negro: "¡Libres al fin! ¡Libres al fin! Gracias a Dios omnipotente, ¡somos libres al fin!"

762. A 50 años... "la América que Martin Luther King soñó no se ha hecho realidad"


Una nueva generación reclama la vigencia del sueño de Martin Luther King
Miles de personas celebran en Washington el 50 aniversario del histórico discurso de Martin Luther King
Washington, Estados Unidos. Una nueva generación de líderes y activista negros ha regresado este sábado al lugar en el que hace 50 años Martin Luther King pronunció su discurso I have a dream para recordar que su misión sigue inacabada, que el movimiento por los derechos civiles tiene hoy nuevos objetivos y que es preciso seguir trabajando por la igualdad.
“Nuestra generación no puede permanecer sentada, disfrutando de los méritos y las glorias pasadas”, ha dicho ante decenas de miles de personas concentradas en el monumento a Lincoln, en la gran explanada del centro de Washington, Cory Booker, alcalde de Newark (New Jersey), candidato demócrata al Senado y uno de los más brillantes y renovadores dirigentes negros en la actualidad.
El hecho de que Booker sea uno de los políticos con más futuro en EE UU es, en sí mismo, un reconocimiento del progreso conseguido en este país en el medio siglo transcurrido desde que King pronunció aquellas palabras inspiradoras que se han convertido en parte del evangelio laico de esta nación, a la altura casi de su texto constitucional. Como lo es la presencia en esta jornada de Eric Holder, el primer fiscal general negro de EE UU. Y como el miércoles lo será la intervención de Barack Obama, que ha abierto el camino, no solo a los negros, sino a que los miembros de otras razas, particularmente los latinos, puedan, no ya soñar, sino a aspirar a ser presidentes.
“La marcha de hoy no es para recordar el pasado”, ha señalado Holder, uno de los oradores más aplaudidos. “La América que King soñó hace 50 años no se ha hecho realidad, pero 150 años después de la Emancipación está a nuestro alcance”. El Fiscal General ha recordado que aún hay problemas como las restricciones al derecho al voto y prácticas discriminatorias que deben confrontarse.
Desde primera hora de la mañana, la riada de familias, parejas y grupos organizados venidos de todas partes del país camino del National Mall para celebrar el 50 aniversario del discurso de King ha sido constante. Ancianos en sillas de ruedas, niños en carritos, jóvenes y adultos con pancartas reclamando igualdad de oportunidades laborales y un sistema de justicia justo... Distintas generaciones han coincidido en las inmediaciones del monumento a Lincoln para conmemorar el sueño de King y recordar que todavía sigue vivo.
Junto a las viejas leyendas del movimiento negro, especialmente el congresista John Lewis, el único superviviente entre los oradores de hace 50 años, han marchado este sábado jóvenes negros que todavía se sienten discriminados, no ya formalmente por las leyes y el estado, pero sí cotidianamente por una sociedad en la que se han agudizado la diferencias sociales.
Jóvenes como Sasha Farid, de 16 años, que recuerda que “hace 50 años se habló de segregación y ahora hablamos de prejuicios raciales, pero hay que seguir luchando y soñando”. Jóvenes como Deon Walsh, que acudió con una camiseta con el rostro de Trayvon Martin, cuyo asesino fue declarado inocente este verano y que se ha convertido en el último símbolo del trato discriminatorio que los negros sufren aún de parte de la justicia. “A nuestra generación”, dice Walsh, “se nos ha apartado, consciente o inconscientemente del movimiento de los años sesenta, pero la lucha continúa y somos nosotros quienes debemos de recoger el testigo”.
A Trayvon Martin ha aludido también Martin Luther King III, el hijo del célebre pastor, para advertir de que “este no es el tiempo de una conmemoración nostálgica” de la obra de su padre, sino una oportunidad para volver a escuchar sus palabras y contrastarlas con una realidad todavía injusta, en vivienda, en educación, en salud, en alimentación, en oportunidades. “Su sueño está lejos de ser alcanzado”, sentenció.
Acompañado de toda su familia, Glenn Forsythe explica a sus hijos la importancia del movimiento por los derechos civiles y las consecuencias que ha tenido para ellos, varias generaciones después. "La injusticia, en cualquier parte, es una amenaza para la justicia en todas partes", dice citando a King. "Estamos aquí no sólo como afroamericanos. Venimos para unirnos con los hispanos, los asiáticos, la comunidad gay y todos los blancos para defender lo que es justo para todos".
"Quiero que mis hijos vean el legado de Martin Luther King", explica Jeffrey Byrd mientras camina con su hija. "Quiero que sepan lo importante que fue la lucha de sus ancestros y que todos, en algún momento, nos hemos apoyado y beneficiado del trabajo de otros"
Entre los asistentes se encontraban algunos de los manifestantes que hace cinco décadas acudieron a la capital para escuchar por primera vez a King. "Hace 50 años estaba exactamente aquí", cuenta John Terry, 74 años, de Carolina del Norte. "Desde entonces ha habido muchos cambios, pero queda mucho por hacer. El sueño de King no se ha cumplido, pero ha ayudado".
Una de las quejas actuales de los afroamericanos tiene que ver con las reformas electorales hechas en varios estados con el objetivo evidente de reducir la influencia del voto de las minorías. Como decía uno de los manifestantes, James McDowel, “sé que mi voto todavía cuenta, pero cada vez cuenta menos”.
Entre quienes se han dirigido desde las escalinatas del monumento a Lincoln a las más de 100.000 personas congregadas en el Mall se encontraban los familiares de Trayvon Martin, defensores de los derechos civiles y el primo de Emmett Till, un joven negro de 14 años que en 1955 fue secuestrado y linchado por haberse dirigido a una mujer blanca en un restaurante. Tras la tanda de discursos, que se ha prolongado desde las ocho de la mañana hasta casi las dos de la tarde, todos los congregados se han dirigido hacia el monumento a Washington, en una repetición de la marcha que hace 50 años encabezó King.
La del sábado ha sido una jornada de celebración de la minoría negra que, indudablemente, oculta algunas de las responsabilidades de los propios negros en su desventaja actual respecto a otras razas. Pero el recuerdo de la persecución y la humillación sufridos por esa comunidad en el pasado es tan brutal que, en conciencia, nada puede exponerse ahora como matiz.
El País.com. 24/08/13
http://internacional.elpais.com/internacional/2013/08/24/actualidad/1377299370_693176.html
A 50 años del sueño de Luther King, miles claman justicia social en EU
Miles de personas se reúnen en Washington para celebrar el aniversario de la marcha liderada por el histórico defensor de los derechos civiles
Washington, Estados Unidos. El estancamiento de los salarios y la creciente desigualdad económica en Estados Unidos hacen que el lema "Trabajos y Libertad" de la marcha liderada por el reverendo Martin Luther King hace medio siglo siga siendo relevante hoy día.
Miles de personas se congregaron desde primera hora de la mañana de hoy en las inmediaciones del monumento a Abraham Lincoln para celebrar el aniversario de la histórica Marcha sobre Washington en la que Luther King pronunció su famoso discurso "Tengo un sueño".
La organización ha desplegado fuertes medidas de seguridad en los accesos al monumento a Lincoln ante las previsión de que más de 100 mil personas participen en los actos de este sábado, que se celebran en un ambiente de persistente estancamiento salarial en el país, la primera economía mundial.
"Me gustaría que en lugar de 'Tengo un sueño' el reverendo King hubiese dicho 'Tengo un plan'. Esta nueva marcha no debe ser una conmemoración, debe ser una continuación", afirmó en una conferencia esta semana Joe Madison, periodista y ex dirigente de la Asociación Nacional para el Progreso de la Gente de Color (NAACP, en ingles).
Los políticos conservadores y las grandes empresas quieren 'demonizar' los derechos laborales y la lucha por un trabajo digno", opinó el activista.
Madison fue uno de los ponentes de la conferencia 'El sueño incompleto de King: Desigualdad económica y los trabajadores pobres' celebrada esta semana en el Club Nacional de Prensa de Washington y en la que estuvo acompañado por defensores de los derechos civiles que lucharon codo con codo con King hace medio siglo.
El evento atrajo también a empleados de cadenas de comida rápida subcontratados en edificios federales de Washington.
Es el caso de Karla Quezada, inmigrante salvadoreña y empleada en la cadena Subway, quien explicó que su salario después de 11 años de contrato es de "9.75 dólares la hora, pese a que trabajo 45 horas a la semana y no cuento con ningún tipo de beneficio de salud ni baja por enfermedad pagadas".
Larry Rubin, activista del grupo Comité Coordinador Estudiantil por la No Violencia (SNCC), dijo que, "desgraciadamente, los derechos de los trabajadores han retrocedido" desde que King pronunció su discurso en Washington 50 años atrás.
Rubin puso como ejemplo que el salario mínimo federal en 1963 ajustado a la inflación era de 9.70 dólares la hora, mientras que el actual es de 7.25 dólares.
Creo que el doctor King estaría indignado por la situación de estos trabajadores de subcontratas federales. No quieren una ayuda, simplemente quieren dignidad y una vida decente", afirmó Bill Lucy, veterano líder del movimiento de los derechos civiles y quien acompañó a King en la famosa marcha.
Precisamente, los bajos salarios y la precariedad laboral es uno de los motivos de una gran huelga a nivel nacional convocada para el próximo 29 de agosto para exigir un alza del salario mínimo.
Esa baja remuneración ha llevado a centros de estudios como el Instituto de Política Económica a hablar de que la última ha sido una "década perdida" para los trabajadores estadunidenses.
Los organizadores esperan que miles de trabajadores de cadenas de comida rápida y comercio minorista en más de una treintena de ciudades salgan a las calles en señal de protesta para pedir que se eleve el sueldo mínimo a 15 dólares por hora y una mejora de sus condiciones de trabajo.
Ese estancamiento salarial coincide con un aumento en la productividad, de casi un 25 por ciento durante este periodo. Además, los beneficios de las empresas pasaron de alrededor del 4.5 % del producto interior bruto (PIB) de Estados Unidos en 2000, a más del 11 % del PIB de 2012.
Martin Luther King sabía lo que se conseguía si luchábamos. Hay que seguir luchando. Mirad lo que se consigue. Ahí en la Casa Blanca hay un hombre negro", afirmó un jubilado.
Excélsior.com.mx. 24/08/13
http://www.excelsior.com.mx/global/2013/08/24/915231?imagen=1#link-content
50 Aniversario de su mítico discurso "I have a dream"
Miles de personas recuerdan el legado de Martin Luther King en Washington
Washington, Estados Unidos. Líderes de los derechos civiles y defensores de la igualdad racial se han congregado este sábado en el lugar donde el activista por la igualdad en Estados Unidos Martin Luther King Jr. pronunció su mítico discurso "I have a dream" ("Yo tengo un sueño", por su traducción en inglés) el 28 de agosto de 1963, dentro de los actos previstos para celebrar el 50 aniversario de la Marcha sobre Washington que tendrá lugar el próximo miércoles.
Los activistas fueron convocados este sábado por la mañana en el Lincoln Memorial por la asociación National Action to Realize the Dream March (Acción Nacional para Realizar la Marcha del Sueño, por su traducción en inglés) que ha incluido una oración en memoria de Luther King, una serie de discursos y una marcha hasta el Washington Monument, tras rendir homenaje al Martin Luther King Jr. Memorial.
Antes de esta marcha popular, los asistentes escucharon los discursos del fiscal general Eric Holder, del reverendo Al Sharpton, de la líder demócrata en la Cámara de Representantes Nancy Pelosi, así como de otros políticos destacados.
También estuvieron presentes los padres del adolescente Trayvon Martin, asesinado en Florida por un policía al intentar presuntamente defenderse, y se dirigieron al público para denunciar la discriminación racial existente y la igualdad de derechos para los adolescentes negros que a su juicio todavía quedan pendientes.
"Queremos hacer de nuestro trágico suceso un ejemplo que permita a todas las personas, al mundo, levantarse en pie como padres, no sólo por nuestros hijos, sino para todos nuestros hijos, y la lucha por la Justicia para todos nuestros niños ", expresó el padre de Martin, Tracy Martin, según informa el medio estadounidense ABC News.
"El sueño no es un sueño estático, el sueño sigue vivo y evoluciona", dijo el reverendo y activista Jesse Jackson Sr. ante la multitud, al mismo tiempo que afirmó que "el sueño de 1963 era poner fin a la barbarie y la humillación". Y recordó que otras épocas "desde Texas cruzando Florida, hasta Maryland, no podíamos usar un sólo baño público".
Los eventos previos a la celebración del 50 aniversario que tendrá lugar el próximo miércoles, también contemplan manifestarse en contra de la ley "Stand Your Ground" ("Defiende tu territorio", por sus siglas en inglés), una ley que permite el uso de fuerza mortal para defenderse ante una amenaza ilegal y cuya ambigüedad podría dejar impunes casos de homicidios, según denuncian los activistas.
Asimismo, también se criticó la sentencia del Tribunal Supremo por la que anulaba una parte de la votación de la ley de Derechos del Voto que determinaba qué distritos electorales con un historial de discriminación racial debían obtener el visto bueno federal para cualquier cambio en sus políticas electorales con el fin de evitar exclusiones.
El próximo miércoles está prevista una multitudinaria manifestación en el National Mall, donde Luther King dio este famosos discurso, y la asistencia del presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, que dirigirá unas palabras al público asistente desde la escalinata del Lincoln Memorial.
Martin Luther King Jr., nació en Atlanta, Estados Unidos, el 15 de enero de 1929 y fue un pastor de la iglesia baptista que dedicó su vida a la lucha contra la segregación y la discriminación racial, utilizando siempre métodos pacíficos. Fue condecorado con el premio Nobel de la Paz y murió asesinado el 4 de abril de 1968 por un segregacionista blanco en Memphis, Estados Unidos.
Europa Press.es. 24/08/13
http://www.europapress.es/internacional/noticia-miles-personas-recuerdan-legado-martin-luther-king-marcha-washington-20130824204402.html

760. “Tengo un sueño” por Martin Luther King

 
 
"Tengo un Sueño"
Martin Luther King
Estoy orgulloso de reunirme con ustedes hoy en la que quedará como la mayor manifestación por la libertad en la historia de nuestra nación. Hace cien años, un gran americano, cuya sombra simbólica nos cobija, firmó la Proclama de Emancipación. Este importante decreto se convirtió en un gran faro de esperanza para millones de esclavos negros que fueron cocinados en las llamas de la injusticia. Llegó como un amanecer de alegría para terminar la larga noche del cautiverio. Pero 100 años después debemos enfrentar el hecho trágico de que el negro aún no es libre. Cien años después, la vida del negro es todavía minada por los grilletes de la discriminación. Cien años después, el negro vive en una solitaria isla de pobreza en medio de un vasto océano de prosperidad material. Cien años después, el negro todavía languidece en los rincones de la sociedad estadounidense y se encuentra a sí mismo exiliado en su propia tierra.
Y así hemos venido aquí hoy para dramatizar una condición extrema. En cierto sentido, llegamos a la capital de nuestra nación para cobrar un cheque. Cuando los arquitectos de nuestra república escribieron las magníficas palabras de la Constitución y la Declaración de Independencia, firmaban una promisoria nota de la que todo estadounidense sería heredero. Esa nota era una promesa de que todos los hombres tendrían garantizados los derechos inalienables de 'vida, libertad y búsqueda de la felicidad'. Es obvio hoy que Estados Unidos ha fallado en su promesa en lo que respecta a sus ciudadanos de color. En vez de honrar su obligación sagrada, Estados Unidos dio al negro un cheque sin valor que fue devuelto con el sello de 'fondos insuficientes'. Pero nos rehusamos a creer que el banco de la justicia está quebrado. Nos rehusamos a creer que no hay fondos en los grandes depósitos de oportunidad en esta nación. Por eso hemos venido a cobrar ese cheque, un cheque que nos dará las riquezas de la libertad y la seguridad de la justicia.
También hemos venido a este lugar sagrado para recordarle a Estados Unidos la urgencia feroz del ahora. Este no es tiempo para entrar en el lujo del enfriamiento o para tomar la droga tranquilizadora del gradualismo. Ahora es el tiempo de elevarnos del oscuro y desolado valle de la segregación hacia el iluminado camino de la justicia racial. Ahora es el tiempo de elevar nuestra nación de las arenas movedizas de la injusticia racial hacia la sólida roca de la hermandad. Ahora es el tiempo de hacer de la justicia una realidad para todos los hijos de Dios. Sería fatal para la nación pasar por alto la urgencia del momento. Este sofocante verano del legítimo descontento del negro no terminará hasta que venga un otoño revitalizador de libertad e igualdad. 1963 no es un fin, sino un principio. Aquellos que piensan que el negro sólo necesita evacuar su frustración y que ahora permanecerá contento, tendrán un rudo despertar si la nación regresa a su rutina.
No habrá ni descanso ni tranquilidad en Estados Unidos hasta que el negro tenga garantizados sus derechos de ciudadano. Los remolinos de la revuelta continuarán sacudiendo los cimientos de nuestra nación hasta que emerja el esplendoroso día de la justicia. Pero hay algo que debo decir a mi gente, que aguarda en el cálido umbral que lleva al palacio de la justicia: en el proceso de ganar nuestro justo lugar no deberemos ser culpables de hechos erróneos. No saciemos nuestra sed de libertad tomando de la copa de la amargura y el odio. Siempre debemos conducir nuestra lucha en el elevado plano de la dignidad y la disciplina. No debemos permitir que nuestra protesta creativa degenere en violencia física. Una y otra vez debemos elevarnos a las majestuosas alturas de la resistencia a la fuerza física con la fuerza del alma. Esta nueva militancia maravillosa que ha abrazado a la comunidad negra no debe conducir a la desconfianza de los blancos, ya que muchos de nuestros hermanos blancos, como lo demuestra su presencia aquí hoy, se han dado cuenta de que su destino está atado al nuestro. Se han dado cuenta de que su libertad está ligada inextricablemente a nuestra libertad. No podemos caminar solos. Y a medida que caminemos, debemos hacernos la promesa de marchar siempre hacia el frente. No podemos volver atrás.
Hay quienes preguntan a los que luchan por los derechos civiles: '¿Cuándo quedarán satisfechos?' Nunca estaremos satisfechos mientras el negro sea víctima de los inimaginables horrores de la brutalidad policial. Nunca estaremos satisfechos en tanto nuestros cuerpos, pesados por la fatiga del viaje, no puedan acceder a un alojamiento en los moteles de las carreteras y los hoteles de las ciudades. No estaremos satisfechos mientras la movilidad básica del negro sea de un gueto pequeño a uno más grande. Nunca estaremos satisfechos mientras a nuestros hijos les sea arrancado su ser y robada su dignidad con carteles que rezan: 'Solamente para blancos'. No podemos estar satisfechos y no estaremos satisfechos en tanto un negro de Mississippi no pueda votar y un negro en Nueva York crea que no tiene nada por qué votar. No, no estamos satisfechos, y no estaremos satisfechos hasta que la justicia nos caiga como una catarata y el bien como un torrente.
No olvido que muchos de ustedes están aquí tras pasar por grandes pruebas y tribulaciones. Algunos de ustedes acaban de salir de celdas angostas. Algunos de ustedes llegaron desde zonas donde su búsqueda de libertad los ha dejado golpeados por las tormentas de la persecución y sacudidos por los vientos de la brutalidad policial. Ustedes son los veteranos del sufrimiento creativo. Continúen su trabajo con la fe de que el sufrimiento sin recompensa asegura la redención. Vuelvan a Mississippi, vuelvan a Alabama, regresen a Georgia, a Louisiana, a las zonas pobres y guetos de las ciudades norteñas, con la sabiduría de que, de alguna forma, esta situación puede ser y será cambiada. No nos deleitemos en el valle de la desesperación. Les digo a ustedes hoy, mis amigos, que pese a todas las dificultades y frustraciones del momento, yo todavía tengo un sueño. Es un sueño arraigado profundamente en el sueño americano.
Yo tengo un sueño de que un día esta nación se elevará y vivirá el verdadero significado de su credo: 'Creemos que estas verdades son evidentes: que todos los hombres son creados iguales'.
Yo tengo el sueño de que un día en las coloradas colinas de Georgia los hijos de los ex esclavos y los hijos de los ex propietarios de esclavos serán capaces de sentarse juntos en la mesa de la hermandad.
Yo tengo el sueño de que un día incluso el estado de Mississippi, un estado desierto, sofocado por el calor de la injusticia y la opresión, será transformado en un oasis de libertad y justicia.
Yo tengo el sueño de que mis cuatro hijos pequeños vivirán un día en una nación donde no serán juzgados por el color de su piel sino por el contenido de su carácter. ¡Yo tengo un sueño hoy!
Yo tengo el sueño de que un día, allá en Alabama, con sus racistas despiadados, con un gobernador cuyos labios gotean con las palabras de la interposición y la anulación; un día allí mismo en Alabama, pequeños niños negros y pequeñas niñas negras serán capaces de unir sus manos con pequeños niños blancos y niñas blancas como hermanos y hermanas. ¡Yo tengo un sueño hoy!
Yo tengo el sueño de que un día cada valle será exaltado, cada colina y montaña será bajada, los sitios escarpados serán aplanados y los sitios sinuosos serán enderezados, y que la gloria del Señor será revelada y toda la carne la verá al unísono. Esta es nuestra esperanza. Esta es la fe con la que regresaré al sur. Con esta fe seremos capaces de esculpir en la montaña de la desesperación una piedra de esperanza. Con esta fe seremos capaces de transformar las discordancias de nuestra nación en una hermosa sinfonía de hermandad. Con esta fe seremos capaces de trabajar juntos, de rezar juntos, de luchar juntos, de ir a prisión juntos, de luchar por nuestra libertad juntos, con la certeza de que un día seremos libres.
Este será el día, este será el día en que todos los niños de Dios serán capaces de cantar con un nuevo significado: 'Mi país, dulce tierra de libertad, sobre ti canto. Tierra donde mis padres murieron, tierra del orgullo del peregrino, desde cada ladera, dejen resonar la libertad'. Y si Estados Unidos va a convertirse en una gran nación, esto debe convertirse en realidad. Entonces dejen resonar la libertad desde las prodigiosas cumbres de Nueva Hampshire. Dejen resonar la libertad desde las grandes montañas de Nueva York. Dejen resonar la libertad desde los Alleghenies de Pennsylvania. Dejen resonar la libertad desde los picos nevados de Colorado. Dejen resonar la libertad desde los curvados picos de California. Dejen resonar la libertad desde las montañas de piedra de Georgia. ¡Dejen resonar la libertad de la montaña Lookout de Tennessee. Dejen resonar la libertad desde cada colina y cada montaña de Mississippi, desde cada ladera, dejen resonar la libertad! Y cuando esto ocurra, cuando dejemos resonar la libertad, cuando la dejemos resonar desde cada pueblo y cada caserío, desde cada estado y cada ciudad, seremos capaces de apresurar la llegada de ese día en que todos los hijos de Dios, hombres negros y hombres blancos, judíos y cristianos, protestantes y católicos, serán capaces de unir sus manos y cantar las palabras de un viejo espiritual negro: '¡Por fin somos libres! ¡Por fin somos libres! Gracias a Dios todopoderoso, ¡por fin somos libres!'".
Washington, D. C. Estados Unidos a 28 de Agosto de 1963.

759. Sueños por cumplir

 
A pesar de los grandes avances, Estados Unidos debe todavía cerrar la brecha social entre negros y blancos.
Madrid, España. El discurso de 16 minutos que Martin Luther King pronunció en Washington el 28 de agosto de 1963 es uno de los momentos icónicos del siglo XX. “Tengo un sueño” —una frase que no aparecía en el texto original— demostró la fuerza que pueden desatar cientos de miles de ciudadanos cuando reclaman de forma pacífica el final de una injusticia, en este caso, la segregación racial a la que eran sometidos los negros en los Estados del sur. Un año después, Estados Unidos aprobó el acta de derechos civiles, que acabó con la segregación, pero tardó otro año más en lograr el pleno reconocimiento del derecho al voto.
La historia se escribe con grandes discursos pronunciados por personajes épicos, pero los cambios los realizan ciudadanos anónimos. La marcha sobre Washington fue la culminación de un largo combate que acabó por enterrar definitivamente un racismo de Estado incompatible con la democracia. La llegada de Barack Obama a la Casa Blanca, reelegido en noviembre, es sin duda la muestra más evidente del gigantesco cambio que ha vivido EE UU. Los negros ocupan hoy importantes cargos en la política y en la empresa privada. Aumentan los matrimonios mixtos y disminuye la segregación urbana. En los años cincuenta, apenas el 5% de los jóvenes negros iba a la universidad. Ahora es casi el 40%.
Pero King y quienes se congregaron en Washington en 1963 no solo querían acabar con leyes intolerables, sino también con las injusticias sociales y económicas que padecían los negros. El avance también en ese terreno ha sido enorme, pero todavía está lejos de ser suficiente: la pobreza infantil en los negros triplica la de los blancos y el desempleo es casi el doble. La brecha en el rendimiento educativo entre blancos y negros es enorme.
La discriminación legal desapareció, pero la real permanece. Las palabras de Martin Luther King siguen resonando en Washington porque una parte de los problemas que denunciaban sigue ahí.
El País.com.  25/08/13

758. Frases que definieron a Martin Luther King

 
El Premio Nobel de la Paz entró a la historia hace 50 años con su frase "Tengo un sueño"
"Tengo un sueño: que un día esta nación se levantará y vivirá el verdadero significado de su credo. Nosotros sostenemos como evidente esta verdad: Todos los hombres son creados iguales", dijo en su discurso pronunciado durante la Marcha sobre Washington DC, 28 de agosto de 1963.
Washington, D.C., Estados Unidos. Hace medio siglo, el 28 de agosto de 1963, Martin Luther King pasó a la historia con su frase "I Have a Dream" (Tengo un sueño), que el religioso negro pronunció en Washington ante más de 200 mil personas.
En su discurso ante la multitud congregada frente al monumento a Abraham Lincoln, enfatizó su convencimiento de que llegaría un día en que desaparecerían todas las barreras sociales y raciales en Estados Unidos.
Esta es una relación de algunas frases célebres o significativas del Premio Nobel de la Paz de 1964, que luchó por los derechos civiles y contra la segregación racial en su país hasta que fue asesinado en la ciudad estadounidense de Memphis el 4 de abril de 1968, a los 39 años:
- "Desde muy joven decidí dar mi vida por algo eterno y absoluto. No por los pequeños dioses que están hoy aquí y mañana se han ido, sino por Dios que es el mismo ayer, hoy y siempre" . (De "Redescubriendo los valores perdidos", 28 de febrero 1954).
- "Si protestas con coraje, dignidad y amor cristiano, cuando los libros de historia se escriban en el futuro los historiadores reconocerán que en esos tiempos vivieron grandes personas que dieron un nuevo sentido y dignidad a la civilización". (De un discurso pronunciado en el estado de Alabama el 31 de diciembre de 1955).
- "Todo lo que vemos ahora es una sombra de todo lo que veremos". (De "La medida de un hombre", 1958).
- "La cuestión no es si nosotros seremos extremistas sino que tipo de extremistas seremos". (De "Carta desde la cárcel de Birmingham", 16 de abril de 1963).
- "Nuestra generación no se arrepentirá de las obras y de las palabras de las malas personas sino del silencio de la buenas personas". (De "Carta desde la cárcel de Birmingham, 16 de abril de 1963) .
- "Nosotros no hacemos la historia. La historia nos hace a nosotros" (De "La fuerza del amor, 1963).
- "Tengo un sueño: que un día esta nación se levantará y vivirá el verdadero significado de su credo. Nosotros sostenemos como evidente esta verdad: Todos los hombres son creados iguales". (Discurso pronunciado durante la Marcha sobre Washington DC, 28 de agosto de 1963).
- "Yo tengo un sueño: que mis cuatro hijos vivirán en una nación donde no se les juzgará por el color de la piel sino por sus cualidades" (Del discurso pronunciado durante la Marcha sobre Washington, 28 de agosto de 1963).
- "El caluroso verano del legítimo descontento de los negros no acabará hasta que llegue el otoño de la libertad y de la igualdad". (Del discurso pronunciado durante la Marcha sobre Washington, 28 de agosto de 1963).
- "Nada en el mundo es más peligroso que la ignorancia y la estupidez consciente". (De "La fuerza del amor", 1963).
- "Un disturbio es el lenguaje de los no escuchados" (De un discurso en Birmingham, Alabama, 31 de diciembre de 1963).
- "Si la vida es el precio que debo pagar para que mis hermanos y hermanas sean libres de una permanente muerte del espíritu, entonces nada puede inspirarme más" (Tras ser amenazado de muerte, 5 de junio de 1964).
- "Creo que la verdad desarmada y el amor incondicional tendrán la última palabra en la realidad. Por eso creo que el bien, temporalmente derrotado, es más fuerte que la maldad triunfante". (Discurso de aceptación del Premio Nobel de la Paz, 10 de diciembre de 1964).
- "La discriminación es un perro infernal que ladra a los negros en todos los momentos de su vida para recordarles que la mentira sobre su inferioridad es aceptada como verdad en la sociedad que los domina". (De un discurso ante la Conferencia de Líderes Cristianos del Sur, 16 de agosto de 1967).
- "Sólo quiero hacer la voluntad de Dios. Él me permitió subir a la montaña y mirar más allá y he visto la tierra prometida. Yo no puedo ir allí contigo pero quiero que sepas que nuestro pueblo llegará a la tierra prometida" . (De un discurso en Memphis la noche antes de su asesinato, 3 abril de 1968).
El Universal.com.mx. 23/08/13

757. El "sueño" de Martin Luther King habría quedado en el tintero

Washington, D.C., Estados Unidos. Por temor a ser un "cliché" y sólo un "brote de inspiración", la famosa frase "I have a dream" estuvo a punto de quedar fuera de su histórico discurso, del que el próximo 28 de agosto se cumplen 50 años
"I have a dream" (Tengo un sueño), la frase más recordada del discurso más famoso de Martin Luther King que ahora cumple 50 años estuvo a punto de quedarse en el tintero por temor a ser un "cliché" demasiado "trillado" y sólo un "brote de inspiración" del icónico reverendo la convirtió en historia.
"I have a dream" era una frase que el líder de los derechos civiles había utilizado decenas de veces antes de la famosa "Marcha en Washington", la última hacía apenas una semana en Chicago.
Quizá por eso, la víspera de aquel 28 de agosto de 1963, su asesor Wyatt Walker le dio un único consejo: "No uses la parte de 'tengo un sueño'. Está trillado, es un cliché. Ya lo has usado demasiadas veces".
Walker, como el propio King, era consciente de que el discurso, que la próxima semana cumple 50 años, suponía la presentación del reverendo a escala nacional. Y después de horas de tachar y modificar párrafos en un hotel de Washington, dejaron listo un borrador que no incluía ninguna referencia al sueño.
"El discurso preparado pretendía ser una evaluación sobre la importancia histórica de la lucha por la libertad de los afroamericanos, y tenía como modelo el discurso de Gettysburg de (el presidente Abraham) Lincoln", explicó el director del Instituto de Investigación Martin Luther King, Clayborne Carson.
Al día siguiente, a espaldas del icónico monumento a Lincoln y ante decenas de miles de personas, King comenzó a leer su "meditado y enérgico" trabajo, pero pronto comprendió "que necesitaba algo más para una ocasión tan extraordinaria", según Carson, profesor de historia en la Universidad de Stanford.
Para el experto, que ha editado una autobiografía de King, fueron "años de desarrollo intelectual" los que permitieron que el activista "tuviera este repentino y oportuno brote de inspiración".
Steve Klein, responsable de comunicación en el Centro King de Atlanta (Georgia), apunta otro factor que quizá influyó en la decisión: la insistencia de la cantante de "gospel" Mahalia Jackson, que, sentada cerca del orador en el podio, le instaba constantemente a "hablar del sueño".
"Quizá ella le sacudió la memoria y le hizo pensar: eso funcionaría bien aquí", dijo Klein.
Pero, en último término, King "decidió usar esa parte porque realmente le llegó la inspiración y sintió que quería compartir una visión de un Estados Unidos mejor con la audiencia", afirmó.
La referencia al sueño no sólo cambió el discurso, sino también la forma de pronunciarlo de King, que dejó de lado el borrador preparado y no volvió a recurrir a él.
"Cuando leía el texto, parecía un ponente", recuerda Clarence Jones, uno de los asesores de King, en el libro sobre el discurso "The Speech", del periodista británico Gary Younge.
"Pero en cuanto dejó el texto de lado, volvió a convertirse en un predicador bautista", agregó Jones.
Las inmediatas ovaciones y aplausos demostraron que King había acertado al ir más allá de un llamamiento a la justicia, al comprender "que no era suficiente sostener una lucha masiva por la libertad a no ser que los participantes pudieran imaginar un futuro que hiciera que los sacrificios merecieran la pena", apuntó Carson.
El resto del discurso de King era un meticuloso análisis de la situación de millones de afroamericanos, y contenía poderosas metáforas, como la que describía un Gobierno que había incurrido en "impago con sus ciudadanos de color", otorgándoles "un cheque rechazado por fondos insuficientes".
Pero, según Klein, el discurso "probablemente" no habría tenido el mismo impacto sin la mención al sueño.
"Era el momento correcto para usar (la mención), la audiencia correcta para usarla. Necesitaba una idea grande", subrayó.
Fuera o no gracias a la mención del sueño, los 16 minutos de discurso de King sirvieron para dar un impulso definitivo al movimiento por los derechos civiles y conseguir que el FBI, que ya le investigaba por los supuestos lazos comunistas de dos de sus ayudantes, le definiera como "el líder negro más peligroso y efectivo del país".
El Universal.com.mx. 21/08/2013
http://www.eluniversal.com.mx/cultura/2013/martin-luther-king-discurso-aniversario-50-944100.html#1

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