Túnez, Túnez. El
juicio de un bloguero ante un tribunal militar en Túnez por haber expresado sus
opiniones en Internet es una preocupante señal del estado de la libertad de
expresión en el país, ha dicho Amnistía Internacional.
El juicio contra Hakim Ghanmi comienza el 29 de
mayo en el Tribunal Militar de Sfax, en el sudeste de Túnez.
Amnistía Internacional pide que se retiren los cargos
contra él, pues al parecer se le juzga únicamente por expresar pacíficamente
sus opiniones sobre el trato que el director de un hospital militar dispensa a
los pacientes.
Ghanmi está acusado de “socavar la reputación del
ejército”, “difamar a un funcionario” y “molestar a terceros a través de las
redes de comunicación pública” por publicar en abril de 2013 una carta dirigida
al Ministerio de Defensa en su blog Warakat Tounsia quejándose del
director del hospital militar de Gabes.
En la carta, Ghanmi denunciaba al hospital por
negarse a recibir a un paciente –su cuñada– a pesar de que tenía una cita.
También pedía que se investigara al director del centro por la forma en que trataba
a los pacientes.
El director del hospital demandó a Ghanmi ante el
Tribunal Militar de Primera Instancia de Sfax. El bloguero puede ser condenado
hasta a tres años de cárcel y pago de una multa.
“El juicio de Hakim Ghanmi es un nuevo golpe a la
libertad de expresión en Túnez", ha dicho Hassiba Hadj Sahraoui, directora
adjunta del Programa Regional para Oriente Medio y el Norte de África de
Amnistía Internacional.
“El mero hecho de llevarlo a juicio viola su
derecho a la libertad de expresión, pero, además, que tenga que enfrentarse a
un tribunal militar por publicar algo en un blog resulta absolutamente
escandaloso y viola las obligaciones internacionales de Túnez en materia de
derechos humanos. Los civiles no deben ser juzgados por tribunales militares.”
“Hakim Ghanmi debe poder expresar pacíficamente sus
críticas a las autoridades y las instituciones públicas sin temor a sufrir
acoso y represalias. El derecho a criticar a las autoridades y exigir
responsabilidades es algo por lo que los tunecinos han luchado y que les ha
costado mucho conseguir.”
“Es realmente incomprensible que se siga procesando
a la gente en Túnez por el mero hecho de que algunas autoridades no pueden
soportar las críticas.”
Desde el levantamiento que desembocó en el
derrocamiento del ex presidente Zin el Abidín ben Al, las autoridades han
seguido hostigando a periodistas, artistas, blogueros y críticos en aplicación
de los artículos de la legislación de Túnez que criminalizan la difamación y
las expresiones consideradas amenazadoras para el orden o la moral públicos o
los valores sagrados.
Hakim Ghanmi está acusado en aplicación del
artículo 91 del Código de Justicia Militar y el artículo 128 del Código Penal.
Estos dos artículos se utilizaron recientemente para imponer una condena
condicional de cuatro meses a Ayoub Massoudi, ex asesor presidencial que
criticó al ejército.
Ghanmi también está acusado en virtud del artículo
86 del Código de Telecomunicaciones, que también se utilizó contra el bloguero
Jabeur Mejri, condenado a siete años y medio de cárcel en marzo de 2012 por
publicar en Internet unos posts que se consideraron ofensivos para el islam y
el profeta Mahoma.
“En lugar de responder a las críticas y las
opiniones pacíficas con cargos penales y penas de prisión, las autoridades
tunecinas deben derogar de inmediato las leyes que restringen indebidamente la
libertad de expresión y opinión”, ha declarado Hassiba Hadj Sahraoui.
Amnistía Internacional.org. 28/05/13