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374. Sin mujeres, por la paz


Monterrey, Nuevo León. Rezando y cantando con otras mujeres en un mercado de pescado, la recién galardonada con el Premio Nobel Leymah Gbowee inició en 2002 un movimiento por la paz en Liberia, África.
"En el pasado nos quedamos en silencio, pero después de haber matado, violado, deshumanizado e infectado con enfermedades a nuestros hijos y ver familias destruidas, la guerra nos ha enseñado que el futuro está en decir no a la violencia y sí a la paz. No vamos a ceder hasta que prevalezca la paz", era su pensamiento.
Una de sus estrategias fue una "huelga de sexo", un método de resistencia no violenta en la que las mujeres se abstuvieron de tener relaciones sexuales con sus parejas para lograr sus objetivos.
Su movimiento puso fin en 2003 a la segunda guerra civil de Liberia, llevando al poder a Ellen Johnson Sirleaf, la primera mujer Presidente en una nación africana.
Este trueque tiene una larga historia. En la antigua Grecia, Aristófanes fue el primero en proponerlo en una de sus comedias como parte de un plan de los personajes femeninos para dar fin a la guerra del Peloponeso.
En 1997, Manuel Bonnet, General de las fuerzas militares colombianas, pidió públicamente una huelga de sexo entre las esposas y novias de los colombianos de las guerrillas de izquierda, los narcotraficantes y los paramilitares como parte de una estrategia de lograr un alto el fuego.
En 2006, esposas y novias de los pandilleros de Pereira, Colombia, iniciaron una huelga sexual llamada "la huelga de piernas cruzadas" para frenar la violencia de las pandillas.
En Kenia, en 2009, un grupo de mujeres organizaron una huelga de sexo por una semana dirigida a los políticos, alentando a las mujeres del Presidente y Primer Ministro a unirse también y a pagar a prostitutas por pérdida de ingresos si se unían al movimiento.
En 2011, la Senadora socialista Marleen Temmerman sugirió una huelga de sexo para romper el estancamiento en la formación del Gobierno de Bélgica 2010, causado por divisiones entre habitantes de la región.
Las esposas conocen bien este poder en México y lo usan con sus maridos, pero ¿funcionaría para dar fin a la violencia que nos aqueja? ¿Podría implementarse en este momento con nuestras circunstancias?
"Sin Tetas no hay Paraíso" dice un libro y serie colombiana que hablan de la vida y valores de los narcotraficantes de ese lugar, muy parecidos a los mexicanos. Pero para poner en práctica alguna huelga, tendrían en primer lugar que indignarse de la violencia sus mujeres y creer que ellas tienen el poder para pacificarlos.
¿Y cooperarían las trabajadoras sexuales con una compensación por su abstinencia laboral, como propusieron las africanas?
¿Tomarían parte, por ejemplo, la Primera Dama Margarita Zavala, la esposa de García Luna y las de los Mandatarios involucrados en esta guerra, para convencer a sus maridos de otras formas además de la fuerza bruta y las armas para extinguir el crimen organizado?
Con el nivel de machismo e impunidad que nos caracteriza, ¿elevaría la huelga los índices de violaciones y feminicidios?
No cabe duda que los antecedentes de esta huelga son una metáfora de la voluntad y el trabajo de activistas para utilizar hasta lo más íntimo en aras de lograr su objetivo.
La diferencia entre la Nobel Leymah Gbowee y las mexicanas es que la primera convenció a otras mujeres de su poder e hicieron hasta lo imposible para lograr su anhelada paz.
¿No tendrá relación esta diferencia con esas mujeres activistas, con la ausencia de indignadas en este País, con la falta de fe para poder cambiar el presente y el futuro?
Josefina Leroux. El Norte.com 20/10/2011

347. Tawakkul Karman, Ellen Johnson-Sirleaf y Leymah Gbowee: tres maneras diferentes de luchar contra la violencia


El Cairo, Egipto. Con el Nobel de la Paz concedido ayer por primera vez a tres mujeres en simultáneo, el Comité Nobel noruego reconoció especialmente el papel a menudo subvalorado de las mujeres en la solución de conflictos políticos y de las consecuencias de las guerras.
El galardón brinda a la presidenta liberiana, Ellen Johnson-Sirleaf (72), a su compatriota Leymah Gbowee (39) y a la yemení Tawakkul Karman (32), protagonistas de los movimientos democráticos en Africa y el mundo árabe, la atención que se merecen.
Sorprendente resultó, quizá para muchos, la edad de dos de las premiadas, que no llegan a los 40 años. Su labor, sin embargo, ha obtenido más resultados que el que consiguieron muchos activistas a lo largo de toda su vida.
Dos de las galardonadas proceden de Liberia, país fundado por libertos provenientes de Estados Unidos en la costa atlántica de Africa occidental, cuyo nombre significa "país de la libertad". En su territorio, sin embargo, nadie pudo ser libre durante mucho tiempo.
Los crímenes contra la humanidad fueron el pan de cada día durante casi 15 años bajo el régimen de Charles Taylor. El país estaba al borde del abismo cuando Johnson-Sirleaf asumió la presidencia en 2006 como la primera jefa de Estado en Africa.
"Si tus sueños no te dan miedo, entonces no son suficientemente grandes", dijo alguna vez Johnson-Sirleaf, graduada de la Universidad de Harvard. Soñaba en grande y actuaba como se esperaba de una "dama de hierro", como se le empezó a conocer.
Con integridad y una voluntad inquebrantable abordó la enorme tarea de reconstruir su país paso a paso. La reintegración de antiguos niños soldados fue una de las prioridades de la madre de cuatro hijos y abuela de ocho nietos.
Johnson-Sirleaf sabía de esas dificultades y empezó su mandato con las siguientes palabras: "Esto abre la puerta a mujeres en todo el continente. Y estoy orgullosa de ser la que abre la puerta". Después se entregó a la tarea de abrir otra puerta con su aporte sustancial a la Comisión de la Verdad y Reconciliación para superar las atrocidades de la historia liberiana.
En la comisión participó también Gbowee, nacida en 1972. Se había hecho ya un nombre como activista comprometida pese a su juventud. Con estudios en Estados Unidos, la joven se convirtió en 2001 en coordinadora de la organización Woman in Peacebuilding. Un año después fundó también el movimiento Women of Liberia Mass Action for Peace.
Gbowee animó a numerosas mujeres y madres a participar en las protestas pacíficas contra Taylor. Las manifestantes iban vestidas de blanco, como símbolo de la paz.
Los derechos humanos, la democracia y la libertad de opinión fueron también los principios que movieron siempre a Karman. Algo aparentemente sencillo en otros lugares, la lucha por esos valores exigió, sin embargo, mucho valor a la periodista en Yemen. La activista tuvo que hacer frente a fuertes hostilidades. El régimen de Alí Abdullah Saleh intentó silenciarla e islamistas radicales acusaron a la aguerrida madre de familia de animar a las mujeres a rebelarse contra sus maridos.
Ello, pese a que Karman es miembro del partido islamista Al-Islah, de vocación reformista. La nueva Nobel de la Paz, que fundó una asociación de periodistas en 2005, se quitó hace años el velo facial negro habitual en Yemen y muestra siempre su rostro enmarcado por un manto de colores.
Karman nació en 1979, en la provincia de Taiz. Su familia se mudó más adelante a Saná, donde terminó en 2000 sus estudios de política. Fue arrestada temporalmente en los primeros días de la revuelta yemení, en enero de 2011, antes de que empezaran las grandes protestas. Pero ni ese episodio ni la violencia de las fuerzas gubernamentales la intimidaron. "Llegará el día en el que los que violaron los derechos humanos tengan que pagar por lo que le han hecho a Yemen", dijo al diario Yemen Times.
Para ella, ayer llegó el día de recoger los frutos de su labor. Quienes la conocen bien, sin embargo, la ven capaz de más, por ejemplo, de asumir un papel de líder política tras un cambio de gobierno en su país.
Liberia
Población: 3.786.764 habitantes
PBI : US$ 500 per cápita
Indice de pobreza : 80%
Gobierno : República
Religión : mayoría cristiana
Este país de la costa oeste de Africa se vio inmerso en dos guerras civiles (1989-1996 y 1999-2003) que provocaron el desplazamiento de gran parte de su población y la devastación de su economía.
Yemen
Población: 24.133.492 habitantes
PBI : US$ 2700 per cápita
Indice de pobreza: 45,2%
Gobierno : República
Religión : mayoría musulmana
Es uno de los principales escenarios de la "primavera árabe", y uno de los actuales bastiones de Al-Qaeda. Desde enero, miles de personas piden la renuncia de Alí Abdullah Saleh, en el poder desde 1990.
La Nación.com.ar. 8/10/2011

 Ganadoras liberianas del Nobel de la Paz: Tácticas diferentes
Monrovia, Liberia. La presidenta liberiana Ellen Johnson Sirleaf y la activista Leymah Gbowee emplearon tácticas diferentes para encarar a los matones y asesinos que proliferaron en Liberia, una enfrentándose por la presidencia con un cacique insurgente y la otra saliendo a la calle para denunciar a los violadores armados que agredían a las mujeres.
El viernes, su valerosa conducta fue premiada con el Nobel de la Paz, que compartieron junto a la activista yemení Tawakkul Karman. El comité noruego del premio mencionó en Oslo sus labores en defensa de los derechos de la mujer, algo fundamental para propagar la paz en el mundo.
"Esto me anima a trabajar por la reconciliación", dijo el viernes Sirleaf en su casa de Monrovia tras enterarse de que ganó el galardón. "Los liberianos deberían sentirse orgullosos".
Sirleaf, de 72 años, fue la primera presidenta elegida democráticamente en el país en el 2005, tras perder la elección ante el belicoso cacique Charles Taylor en los comicios de 1997. El martes se postulará a un segundo mandato ante una enconada oposición y el Nobel podría ayudarle.
Sus detractores sostienen que con las inversiones y ayuda internacional, el gobierno liberiano debería haber obtenido mayores logros en la restauración de los servicios y reconstrucción de la infraestructura arrasada por años de guerra civil.
En contraste, Gbowee salió a la calle encabezando un grupo llamado "damas de blanco".
La asistenta de Gbowee, Bertha Amanor, dijo que es una "guerrera que se atreve a entrar donde otros no lo han hecho".
Ese valor quedó demostrado en noviembre del 2003 cuando Gbowee encabezó a centenares de manifestantes femeninas en Monrovia para exigir el desarme de los violadores armados. Catorce años de casi permanente guerra civil habían concluido con un acuerdo de paz hace tres meses, pero las violaciones continuaron. Gbowee encabezó a las mujeres vestidas de blanco, símbolo de la paz, hasta el ayuntamiento de Monrovia.
"Nosotras, las mujeres de Liberia, no toleraremos más ser violadas, abusadas, maltratadas y asesinadas", proclamó la activista. "Nuestros hijos y nietos no serán utilizados como máquinas de matar y esclavos sexuales".
Dos meses antes, se encaró con un mando insurgente en otra marcha para pedir a los insurgentes y fuerzas gubernamentales que cesaran la violencia y los saqueos.
"Se supone que sean nuestros libertadores, pero si matan a todos, ¿a quién gobernarán?", preguntó Gbowee al mando insurgente Sekou Fofana en su cuartel general.
En el 2009, ganó el Galardón al Coraje, creado en honor de un libro escrito por el presidente John F. Kennedy, por su trabajo en defensa de las mujeres de Liberia.
Gbowee trabaja en la capital de Ghana como directora de la Red Femenina de la Paz y Seguridad en Africa. La página de internet del grupo que ganó además en el 2007 un galardón de la Universidad de Harvard y fue la protagonista del documental "Pray the Devil Back to Hell".
Univision.com. 8/10/2011

346. Leymah Gbowee: guerrera de la paz en Liberia


 Leymah Gbowee: artífice de la pacificación de Liberia
Monrovia, Liberia. La activista liberiana Leymah Gbowee, una de las tres ganadoras con el Premio Nobel de la Paz 2011, fue una de las grandes artífices del proceso de paz que puso fin a los 14 años de guerra civil en Liberia en 2003.
Gbowee, de 39 años, se convirtió hace una década en coordinadora de Mujeres en el Programa de Construcción de Paz/Red de África Occidental para la Construcción de Paz (WIPNET/WANEP) y fundó un año después el grupo Mujeres de la Acción Masiva de Liberia por la Paz.
El ente consiguió reunir a miles de mujeres musulmanas y cristianas para rezar y más tarde organizar protestas pacíficas contra el gobierno, presidido entonces por Charles Taylor. Las activistas se vestían de blanco como símbolo de paz y se negaron incluso a practicar el sexo con sus parejas como parte de su campaña. Después de conseguir una audiencia con Taylor, lo forzaron a prometer que asistiría a negociaciones de paz en Ghana. Cuando las conversaciones parecieron estancarse, Gbowee organizó protestas silenciosas y sentadas delante del palacio presidencial ghanés en Accra.
El poder político del movimiento femenino condujo, tras la guerra, a la llegada a la presidencia de Ellen Johnson-Sirleaf, otra de las ganadoras con el Nobel de la Paz, como primera jefa de Estado elegida democráticamente en el continente africano.
Nacida en Monrovia en 1972, Gbowee estudió en la Eastern Mennonite University de Harrrisonburg, Virginia. La activista ha ganado varios premios por su labor, incluido el Profiles in Courage de la fundación de la Biblioteca Kennedy. Gbowee es desde 2007 directora ejecutiva de la Red de Mujeres por la Paz y la Seguridad en África, con sede en Accra.
El Univeral.com.mx. 8/10/2011

 Leymah Gbowee, activa pacifista en Liberia
Monrovia, Liberia. La liberiana Leymah Gbowee, laureada este viernes con el premio Nobel de la Paz de 2011, junto a su compatriota y presidenta, Ellen Johnson Sirleaf y la yemení Tawakkul Karman, es una militante pacifista que contribuyó a poner fin a las guerra civiles que devastaron su país hasta 2003.
Cuando pequeña, la llamaban "red" (roja) por su tez clara, relató ella en un libro autobiográfico "Mighty Be Our Powers: How Sisterhood, Prayer, and Sex Changed a Nation at War" ("Que nuestro poder sea fuerte: cómo la comunidad de mujeres, la oración y el sexo cambiaron una nación en guerra").
Desde que se hizo conocer en el movimiento pacifista, esta cuarentona de fuerte corpulencia, originaria de la etnia Kpellé, se ganó otro apodo en la escena internacional: "la guerrera de la paz".
Contra los demonios de la guerra, Leymah Roberta Gbowee opuso la oración. Y es así cómo llamó a las mujeres a orar por la paz, sin distinción de religión y a menudo vestidas de blanco.
El movimiento fue creciendo durante el conflicto, hasta culminar en una huelga del sexo, obligando al régimen de Charles Taylor a asociarlas a las conversaciones de paz.
Leymah Gbowee "es más que valiente. Desafió la 'tempestad' Charles Taylor y lo obligó a la paz cuando la mayoría de nosotros, los hombres, huimos para salvar nuestra vida", dijo Nathan Jacobs, funcionario de 45 años.
En diciembre de 1989, después de haber iniciado una rebelión contra el presidente liberiano Samuel Doe, Charles Taylor se apoderó en pocos meses de la casi totalidad del país y se hizo elegir presidente en 1997.
Enfrentado a su vez a una insurrección armada, se vio obligado a dejar el poder en 2003, bajo la presión de la rebelión y de la comunidad internacional.
Durante la guerra y como asistenta social, Leymah Gbowee frecuentó cotidianamente a los niños soldados y cayó en la cuenta que "la única manera de cambiar las cosas, del mal hacia el bien, era para nosotros, mujeres y madres de esos niños, levantarnos y avanzar por el buen camino", declaró esta mujer, hoy madre de seis hijos, instalada desde 2005 en Ghana.
"Nada debería llevar a la gente a hacer lo que se hizo con los niños de Liberia", drogados, armados, convertidos en máquinas de muerte, explicó en un documental - "Pray the Devil back to Hell" (Ora y envía el Diablo de vuelta al infierno) - sobre la lucha de las liberianas por la paz.
Esta lucha "no es una historia de guerra tradicional. Se trata de un ejército de mujeres vestidas de blanco, que se irguieron cuando nadie quería hacerlo, sin miedo, porque las peores cosas imaginables ya nos habían ocurrido", escribió en su autobiografía.
"Se trata de la manera cómo encontramos la fuerza moral, la perseverancia y la valentía para levantar nuestra voz contra la guerra, y restablecer el sentido común en nuestro país", agregó.
Leymah Gbowee, que fundó y dirige varias organizaciones de mujeres, participó en la Comisión Verdad y Reconciliación. Un recorrido inesperado para quien reconoce haber sido una niña enfermiza - rubéola, paludismo, cólera - que " a menudo deseó estar sana".
Univision.com. 8/10/2011

 Gbowee pide a las mujeres "ser su propio Mandela y Gandhi"
Monrovia, Liberia. La liberiana Leymah Gbowee, laureada con el premio Nobel de la Paz de 2011, dijo el viernes en Nueva York que las mujeres no deben esperar salvadores y tienen que ser "su propio Mandela y su propio Gandhi", en referencia a la lucha de estos grandes pacifistas.
"No esperen por (Nelson) Mandela, no esperen por (Mahatma) Gandhi, no esperen por (Martin Luther) King. Ustedes tienen que ser su propio Mandela, ustedes tienen que ser su propio Gandhi, ustedes tienen que ser su propio King", dijo Gbowee en declaraciones a la prensa en Nueva York.
"Ustedes conocen sus cuestiones, ustedes conocen sus preocupaciones, ustedes conocen sus prioridades y son las mejores porque conocen las soluciones para sus problemas", agregó.
La militante pacifista que contribuyó a poner fin a las guerra civiles que devastaron su país hasta 2003 no ocultó su gran sorpresa por el premio recibido el viernes.
"¡Guau! Ese es mi primer comentario. ¡Jesús es el Señor! es el segundo", indicó.
"Es un día abrumador. Estoy feliz de que finalmente la lucha de las mujeres desfavorecidas afectadas en forma negativa por conflictos haya salido a la luz. Para mí ésa es la belleza de este premio", continuó.
Univision.com. 8/10/2011

343. Nobel de la Paz premia a Tawakul Karman, Leymah Gbowee y Ellen Johnson-Sirleaf


 Nobel de la Paz a defensoras de derechos
Oslo, Noruega. En Oslo no se verá a galardonados en traje y corbata el 10 de diciembre próximo. En lugar de ello, coloridas túnicas africanas y el velo de una musulmana marcarán la entrega del Premio Nobel de la Paz de este año.
Se trata de la primera vez, en sus 110 años de historia, que el premio es concedido a tres mujeres a la vez: la presidenta de Liberia, Ellen Johnson-Sirleaf, su compatriota Leymah Gbowee y la periodista yemení Tawakul Karman.
Las tres galardonadas reaccionaron con emoción a la concesión del premio. Johnson-Sirleaf escribió un mensaje a la nación que firmó como “Mamma Ellen”: “El mundo ha vuelto a descubrir a Liberia. Éste es un momento decisivo en la historia de Liberia”, señaló.
Gbowee habló, por su parte, de un “Nobel para las mujeres de África”. “Este galardón impulsará la lucha por la justicia y las reformas”, dijo Karman a la cadena Al-Arabiya.
Las dos liberianas fueron elegidas por su ardua labor para rescatar a su país de la violencia casi apocalíptica de la guerra civil.
La musulmana Karman, por su parte, recibió el galardón por su valerosa y temprana lucha contra la dictadura en Yemen, donde, a diferencia de Liberia, las protestas siguen a la orden del día. Jagland recordó que las consecuencias de la guerra y la violencia castigan especialmente a las mujeres en ambos países. En Liberia a través de las violaciones sistemáticas como “arma de guerra” durante el conflicto y en Yemen por la amplia exclusión de las mujeres de la vida pública.
Con la combinación, el jurado consiguió homenajear a la llamada primavera árabe, según lo esperado, mientras enviaba al mismo tiempo una señal contra la guerra y la opresión de la mujer en todo el mundo.
Las tres galardonadas aumentan a sólo 15 el número de mujeres que han recibido la distinción desde 1901. En las otras disciplinas del Nobel también hubo este año únicamente varones.
No es “cuota de género”
El presidente del Comité Nobel noruego, Thorbjörn Jagland, rechazó sin embargo tajantemente cualquier alusión a una cuota femenina.
“Las tres cumplen por completo las exigencias del testamento de Alfred Nobel para el Premio Nobel de la Paz”, aseguró. El inventor sueco estableció que el galardón sería para aquellas personas u organizaciones que más o mejor hayan contribuido “a la fraternidad de los pueblos y la abolición o disminución de ejércitos activos, así como a la celebración o el incentivo de conferencias de paz”.
El galardón, que se entrega en Oslo el 10 de diciembre, en el aniversario de la muerte de Alfred Nobel, está dotado con diez millones de coronas suecas (casi 1.5 millones de dólares).
La entrega del Nobel de la Paz a las tres mujeres fue saludada por gobernantes y líderes mundiales, así como por organizaciones internacionales.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, destacó que las tres mujeres premiadas son ejemplos no sólo por su resolución y su espíritu, sino también porque “recuerdan que todos están mejor si otorgamos más poder a las mujeres en todo el mundo”.
“Son el verdadero testimonio del gran potencial que las mujeres representan por la democracia y la paz”, dijo el presidente de la Asamblea General de la ONU, el diplomático qatarí Nasir Abdulaziz Al Naser.
El Universal.com.mx. 08/10/2011 http://www.eluniversal.com.mx/notas/799562.html

 Nobel de la Paz premia a tres defensoras de los derechos de la mujer
Madrid, España. La presidenta de Liberia, Ellen Johnson-Sirleaf, la activista liberiana Leymah Gbowee y la política yemení Tawakel Karman han sido galardonadas con el Premio Nobel de la Paz 2011 por su «lucha no violenta por la seguridad y el derecho de las mujeres a participar plenamente en la construcción de la paz», según informó este viernes en Oslo el Comité Nobel del Parlamento noruego.
«No se puede alcanzar la democracia y una paz perdurable en el mundo a menos que las mujeres obtengan las mismas oportunidades que los hombres a la hora de influir en el desarrollo a todos los niveles de la sociedad», indicó el Comité noruego en un comunicado.
Sirleaf, la «dama de hierro»
Sirleaf, presidenta de Liberia desde 2006 y primera mujer en ocupar una jefatura de Estado en África, es conocida también por haber contribuido a poner fin al conflicto armado en Liberia y a la caída del anterior presidente, Charles Taylor, al que un tribunal internacional juzga por crímenes contra la Humanidad.
Apodada en su país la «Dama de Hierro», Sirleaf, de 72 años y madre de cuatro hijos, opta a un segundo mandato en las elecciones presidenciales previstas para el próximo martes, día 11. Nacida el 29 de octubre de 1938 en Monrovia, estudio economía en la Universidad estadounidense de Harvard y a comienzos de la década de 1970 ocupó el cargo de secretaria de Estado de Finanzas.
Ya en 1979 fue nombrada ministra de Finanzas en el Gobierno del presidente William Tolbert, cuyo derrocamiento y posterior asesinato, tras el golpe de estado perpetrado el 12 de abril de 1980 por el sargento Samuel K. Doe, le obligaron a abandonar el país.
Durante su exilio ocupó la vicepresidencia de la oficina regional de África del Citibank, con sede en Nairobi entre 1982 y 1985, para regresar después a su país con el objetivo de presentar su candidatura al Senado. Un discurso público, en el que criticó el régimen militar, le valió una condena de diez años de cárcel, aunque finalmente fue liberada poco después de ingresar en prisión.
Tras diversos cargos como economista en diferentes instituciones, como Naciones Unidas o el Banco Mundial, regresó a su país al finalizar la guerra civil en 1997. Si bien en un principio apoyó el golpe de estado de Charles Taylor contra el general Samuel Doe, más tarde se opuso a su gobierno y se enfrentó a éste en las elecciones de 1997, en las que obtuvo un 10% de los votos. Acusada de traición por Taylor, sufrió un nuevo destierro político.
Gbowee, por la participación de las mujeres
De la activista liberiana Leymah Gbowee, el Comité destacó el hecho de que "movilizara y organizara a las mujeres de todas los grupos étnicos y religiosos a fin de garantizar la participación de la mujer en las elecciones". "Desde entonces ha trabajado por mejorar la influencia de las mujeres en África Occidental y en las situaciones de posguerra", afirmó.
Además del Nobel, Gbowee ha recibido otros premios como el de la Fundación de la Biblioteca de John F. Kennedy al Valor y el Premio de la Fundación Gruber por su defensa de los derechos de la mujer. Fundada en 1822 por los esclavos negros liberados de Estados Unidos, Liberia, de donde son las dos primera galardonadas, ha gozado siempre de una paz frágil debido a las fuertes tensiones étnicas y a la presencia de mercenarios en sus zonas de selva.
Karman, por un Yemen «moderno»
En cuanto a la tercera galardonada, la política yemení Tawakkul Karman, el Comité declaró que, "en las circunstancias más difíciles, tanto antes como durante la 'Primavera Árabe', Karman jugó un papel destacado en la lucha por los derechos de las mujeres y por la democracia y la paz en Yemen".
La yemení, que pernocta junto a su hijo y una de sus hijas en una pequeña tienda de campaña, desconocía que era candidata al premio, de lo que se enteró mismo a través de la televisión. Karman ha declarado tras el premio que la noticia supone una alegría para «todos los yemeníes» y ha advertido de que la lucha por «un Yemen democrático y moderno» continuará hasta la conquista de todos los derechos.
Para poner fin al anuncio, el Comité Nobel ha mostrados su deseo de que «el premio a Ellen Johnson-Sirleaf, Leymah Gbowee y Tawakkul Karman ayude a poner fin a la represión de las mujeres, que todavía persiste en muchos países, y a hacer realidad el gran potencial que las mujeres representan para la democracia y la paz», concluyó.
Hasta ahora, sólo 12 mujeres han recibido el Nobel de la Paz en 110 años de historia, siendo la última la ecologista keniana Wangari Maathai (2004), que acaba de morir. El premio será otorgado a los tres ganadores en Oslo el 10 de diciembre, fecha aniversario de la muerte de su fundador, el industrial y filántropo sueco Alfred Nobel. Consiste en una medalla, un diploma y un cheque por 10 millones de coronas suecas (alrededor de un millón de euros) que los tres ganadores compartirán.
Los premios Nobel de la Paz en la historia
La relación de los galardonados con el Nobel de la Paz es la siguiente:
- 1901: Jean Henry Dunant (Suiza) y Frederic Passy (Francia).
- 1902: Elie Ducommun y Charles A. Gobat (ambos de Suiza).
- 1903: Sir William R. Cremer (Gran Bretaña).
- 1904: Instituto Internacional de Gante (Bélgica).
- 1905: Berta von Suttner (Austria).
- 1906: Theodore Roosevelt (presidente de Estados Unidos durante 1901-1909).
- 1907: Ernesto T. Moneta (Italia) y J. Louis Renault (Francia).
- 1908: K. P. Armolson (Suecia) y F. Bajer (Dinamarca).
- 1909: Auguste M. P. Beernaert (Bélgica) y Paul H. B. Balluat d'Estournelles de Constant (Francia).
- 1910: Oficina Internacional de la Paz, en Berna (Suiza).
- 1911: Tobias M. C. Asser (Holanda) y Alfred H. Fried (Austria).
- 1912: Elihu root (Estados Unidos).
- 1913: Henri Lafontaine (Francia).
- 1914: (No se concedió).
- 1915: (No se concedió).
- 1916: (No se concedió).
- 1917: Comité Internacional de la Cruz Roja, en Ginebra (Suiza).
- 1918: Declarado desierto.
- 1919: T. Woodrow Wilson (presidente de EEUU entre 1913 y 1921).
- 1920: Leon Bourgeois (Francia).
- 1921: Karl H. Branting (Suecia) y Christian I. Lange (Noruega).
- 1922: Fridtjof Nansen (Noruega).
- 1923: Declarado desierto.
- 1924: Declarado desierto.
- 1925: J. Austen Chamberlain (Gran Bretaña) y Charles G. Daves (Estados Unidos).
- 1926: Aristide Briand (Francia) y Gustav Stresemann (Alemania).
- 1927: Ferdinand Buisson (Francia) y Ludwig Quidde (Alemania).
- 1928: Declarado desierto.
- 1929: Frank B. Kellog (Estados Unidos).
- 1930: Natham Soderblom (Suecia).
- 1931: Jane Addams y Nicholas M. Butler (ambos de Estados Unidos).
- 1932: Declarado desierto.
- 1933: Norma Angell (Gran Bretaña).
- 1934: Arthur Handerson (Gran Bretaña).
- 1935: Carl von Ossietzky (Alemania).
- 1936: Carlos da Saavedra Lamas (Argentina).
- 1937: Viscount Cecil of Chelwood (Gran Bretaña).
- 1938: Oficina Internacional de Refugiados de Suiza (Comité Nansen).
- 1939: (No se concedió).
- 1940: (No se concedió).
- 1941: (No se concedió).
- 1942: (No se concedió).
- 1943: (No se concedió).
- 1944: Comité Internacional de la Cruz Roja, en Ginebra (Suiza).
- 1945: Cordell Hull (Estados Unidos).
- 1946: Emily Balch y John R. Mott (ambos de Estados Unidos).
- 1947: Cuáqueros norteamericanos y británicos.
- 1948: Declarado desierto.
- 1949: John B. Orr (Gran Bretaña).
- 1950: Ralph J. Bunche (Estados Unidos).
- 1951: Leon Jouhaux (Francia).
- 1952: Albert Schweitzer (Francia).
- 1953: George Marshall (Estados Unidos).
- 1954: Comisariado de la ONU para los Refugiados, en Ginebra.
- 1955: Declarado desierto.
- 1956: Declarado desierto.
- 1957: Lester B. Pearson (Canadá).
- 1958: D. George Henri Pire (Bélgica).
- 1959: Philip John Noel-Baker (Gran Bretaña).
- 1960: Albert.John Lutuli (Sudáfrica).
- 1961: Dag Hammarskjold (Suecia).
- 1962: Linus Pauling (Estados Unidos).
- 1963: Cruz Roja Internacional y Liga de Sociedades de la Cruz Roja.
- 1964: Martin Luther King (Estados Unidos).
- 1965: Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).
- 1966: Declarado desierto.
- 1967: Declarado desierto.
- 1968: Rene Cassin (Francia).
- 1969: Organización Internacional del Trabajo (OIT).
- 1970: Norman E. Borlaug (Estados Unidos).
- 1971: Willy Brandt (R. F.Alemania).
- 1972: Declarado desierto.
- 1973: Henry a. Kissinger (Estados Unidos) y Le Duc Tho (Vietnam del Norte), que lo rechazó.
- 1974: Eisaku Sato (Japón) y S. Mac Bride (Irlanda).
- 1975: Andrei Sajarov (URSS). Helder Cámara (Brasil) recibió un premio paralelo de Oslo en 1974.
- 1976: Mairead Corrigan (Gran Bretaña) y Betty Williams (Irlanda del Norte).
- 1977: Amnistía Internacional (AI).
- 1978: Anuar el Sadat (Egipto) y Menahem Begin (Israel).
- 1979: Madre Teresa de Calcuta (India).
- 1980: Adolfo Pérez Esquivel (Argentina).
- 1981: Comisariado de la ONU para los Refugiados.
- 1982: Alva Myrdal (Suecia) y Alfonso García Robles (México).
- 1983: Lech Walesa (Polonia).
- 1984: Desmond Tutu (Sudáfrica).
- 1985: Asociación Internacional de Médicos para la Prevención de la Guerra Nuclear.
- 1986: Elie Wiesel (Estados Unidos, de origen húngaro).
- 1987: Oscar Arias Sánchez (Costa Rica).
- 1988: Fuerzas de Paz de la ONU.
- 1989: Tendzin Gyamtsho (XIV Dalai Lama, líder tibetano).
- 1990: Mijail Gorbachov (URSS).
- 1991: Aung San Suu Kyi (líder de la oposición birmana).
- 1992: Rigoberta Menchu Tum (Chimel, El Quiche, Guatemala).
- 1993: Nelson Mandela y Frederik de Klerk (Sudáfrica).
- 1994: Yaser Arafat (Palestina), Simón Peres (Israel) e Isaac Rabin (Israel).
- 1995: Joseph Rotblat (físico polaco de nacionalidad británica) y Conferencia de Pugwash.
- 1996: Carlos Filipe Ximenes Belo (obispo católico de Dili) y José Ramos Horta (portavoz en el exterior de la resistencia timorense).
- 1997: La Organización contra las Minas Atipersonales (ICBL) y a su representante, Jody Williams (Estados Unidos).
- 1998: David Trimble y John Hume (Irlanda del Norte).
- 1999: La organización internacional Médicos Sin Fronteras.
- 2000: Kim Dae-Jung (Corea del Sur).
- 2001: La ONU y su secretario general, Kofi Annan (Ghana).
- 2002: El ex presidente de EEUU Jimmy Carter.
- 2003: Shirin Ebadi (Irán).
- 2004: Wangari Maathai (Kenia).
- 2005: El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y su director, Mohamed El Baradei (Egipto).
- 2006: Muhamad Yunus (Bangladesh) y su banco de microcréditos Grameen Bank.
- 2007: Al Gore (EEUU) y el Grupo Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) de la ONU, y su presidente, Rajendra Pachauri (India).
- 2008: Martti Ahtisaari (Finlandia).
- 2009: Barack Obama (EEUU).
- 2010: El disidente chino encarcelado, Liu Xiaobo.
- 2011: La presidenta de Liberia, Ellen Johnson-Sirleaf, la también liberiana Leymah Gbowee y la yemení Tawakkul Karman.
MUJERES PREMIADAS:
1905 - Bertha von Suttner (Austria).
1931 - Jane Addams (Estados Unidos).
1946 - Emily Greene Balch (Estados Unidos).
1976 - Mairead Corrigan (Gran Bretaña) y Betty Williams (Irlanda del Norte).
1979 - Madre Teresa de Calcuta (India).
1982 - Alva Myrdal (Suecia).
1991 - Aung San Suu Kyi (Birmania).
1992 - Rigoberta Menchú Tum (Guatemala).
1997 - Jody Williams (EE.UU).
2003 - Shirin Ebadi (Irán).
2004 - Wangari Maathai (Kenia).
2011 - Ellen Johnson-Sirleaf, Leymah Gbowee y Tawakkul Karman.
abc.es 07/10/2011

 Premio a una lucha necesaria
Buenos Aires, Argentina. Los derechos de la mujer han triunfado con este Premio Nobel de la Paz. Es un signo de los tiempos. Y, sobre todo, un reconocimiento a la lucha de las mujeres por ocupar el lugar que les pertenece . No fue una distinción al feminismo la que recibieron las liberianas Ellen Johnson Sirleaf y Leymah Gbowee y la yemení Tawakkul Karman, aunque el feminismo también pelea a su modo por la misma causa.
El comité noruego, que nunca había premiado a tres mujeres a la vez, reconoció en ellas “ su lucha no violenta por la seguridad de las mujeres y de sus derechos a participar en los procesos de paz”. Se trata, en otras palabras, de un espaldarazo político.
Liberia es una ex colonia norteamericana de la costa oeste de Africa, con prevalencia de católicos y a la vez mucha presencia musulmana. Yemen, al sur de la península de Arabia, es 99% musulmán. Y uno de los países más pobres de la región .
Los liberianos vienen de dos guerras civiles que dejaron 250.000 muertos. Viven una transición hacia la democracia. Yemen está sacudida por revueltas populare s que exigen cambiar casi todo. Son parte de los polvorines que han estallado en el norte de Africa. La periodista Tawakkul Karman es una activista de esa Primavera Arabe.
En Yemen las mujeres padecen la brutal discriminación por razones que se proclaman religiosas: innumerables formas de maltrato que increíblemente algunas sociedades imponen contra quienes cometieron el “pecado” de no nacer hombres .
Es bien diferente en Liberia, donde han jugado un papel clave p ara poner fin a la guerra . La premiada Leymah Gbowee es una militante pacifista y Ellen Sirleaf, la presidente del país: la primera mujer que lo es en Africa. Pero sigue existiendo una generalizada violencia sexual y de género .
Como decía Simone de Beauvoir, la mujer ha estado postergada desde los orígenes y convertida en segundo sexo . Este es un premio a una larga lucha política y cultural que aún no ha terminado.
Ricardo Roa. Clarín.com. 08/10/11

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