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1666. “Construcción de la paz, legado que debemos dejar a nuestra niñez”

El secretario de Gobierno encabezó el arranque del Programa de Prevención Social de la Violencia y la Delincuencia con Participación Ciudadana 
“Tenemos la oportunidad para partir de la base y reconocer que lo que tenemos hoy, no nos gusta y no funciona y que queremos dejar un mundo mejor y un Michoacán mejor para nuestros hijos y para nuestros nietos”, indicó el secretario de Gobierno, Carlos Herrera Tello. 
Lo anterior durante el arranque formal del Programa de Prevención Social de la Violencia y la Delincuencia con Participación Ciudadana, en el cual, se dieron a conocer las acciones que se impulsarán en las 10 regiones de Michoacán en materia de prevención social y participación ciudadana para el combate a la delincuencia. 
“Necesitamos que nuestros niños y niñas puedan volver a jugar las calles con seguridad, ese es nuestro mayor anhelo, entonces unamos esfuerzos coordinados, tomemos todo lo que tengamos y coincidamos, aprovechemos también la buena voluntad que hay en el Consejo Michoacano para la Reconstrucción de la Paz y Reconciliación, porque en el estamos todos aquellos que podamos aportar a la construcción de la nueva realidad”, añadió. 
A este respecto, reconoció que aún hay mucho por hacer, pero esfuerzos como el de hoy marcan una diferencia y dejan claro el compromiso de la actual administración estatal, en el sentido de que la prevención, es la llave con la que se abre la puerta al cambio y a la transformación social. 
“Es una gran oportunidad porque es precisamente en la construcción de la paz y la reconciliación para trabajar en darle a los que nos siguen, un mejor país”, dijo. 
Agregó que necesitamos rescatar la ambición de paz, colocándola como una meta común y eso solo será posible con la construcción del tejido social, que tenga el poder de sumar voluntades para mejorar las condiciones que se viven en Michoacán y en toda la nación. 
De este acuerdo, valoró que representa una oportunidad para relacionar los Consejos de Paz y Reconciliación, con los programas integrales para prevención de violencia y delincuencia en Michoacán, “es un proyecto transversal e integral que se construye a partir de siete programas”: 
• Prevención en Violencia Familiar y de Género 
• Prevención en Violencia Escolar 
• Prevención en Jóvenes 
• Prevención en Salud 
• Prevención en Seguridad Ciudadana 
• Reinserción Social 
• Actividades artísticas, deportivas y culturales. 
“Tenemos claro que queremos seguir adelante, de ahí nuestro compromiso como gobierno a seguir formando, en conjunto con la sociedad, los cimientos que nos permitan crear un futuro mejor que nuestro presente, las futuras generaciones merecen encontrar una realidad distinta, una en la que el respeto por la vida deje de ser una aspiración y se convierta en un hecho tangible para todos”, expresó. 
Consideró que para construir juntos, lo primero es escuchar y trabajar hombro con hombro a través de sectores claves del gobierno y la participación de la sociedad civil, porque el rechazo y el freno a la violencia a la delincuencia, debe ocurrir desde la colectividad. 
“Las niñas, niños, jóvenes y adultos tienen que comprender que la libertad, la justicia, el respeto a los derechos humanos, la tolerancia, la igualdad y la solidaridad, deben ser adjetivos que califiquen a cualquier sociedad”, complementó. 
Concluyó al lanzar un llamado a la construcción de la cultura de la paz, pues compete a todas y a todos, hasta que la justicia y el respeto a una vida digna se hagan una costumbre que juntos, y sin miedos, podamos celebrar. 
Por su parte, la titular del Secretariado Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública (SESESP), Lilia Cipriano Ista, señaló que con estos siete programas convenidos a través del Fondo de Aportaciones para la Seguridad Pública (FASP), se realizarán acciones definidas para reducir la posibilidad de crímenes y la incidencia delictiva. 
En la aplicación de las estrategias, y con el apoyo de los tres órdenes de gobierno, “se realizarán diagnósticos, sensibilización, talleres, atención a víctimas, prevención y difusión, entre otros, que nos permitan instrumentar estrategias conjuntas con indicadores para medir metas y avances, para que de esta forma se materialice que las generaciones de jóvenes presentes y futuras se conviertan en personas de bien”. 
Para finalizar, señaló que desde el Centro Estatal de Prevención del Delito y Participación Ciudadana (CEPDyPC), se mantienen firmes los trabajos en toda la geografía michoacana, para garantizar la sana convivencia y la paz social de las y los michoacanos. 
Al evento también asistieron Israel Patrón Reyes, secretario de Seguridad Pública; Ireri Itze Pérez Treviño, directora del Centro Estatal de Prevención del Delito y Participación Ciudadana; Humberto González Villagómez, diputado presidente de la Comisión de Seguridad Pública y Protección Civil en la LXXIV Legislatura Local; Roberto Ramírez Delgado, presidente de la Fucidim; Juan Carlos Gómez, secretario auxiliar de la UMSNH; Rocío Beamonte Romero, directora general del Sistema para el Desarrollo Integral al de la Familia DIF Michoacán; Nicolás Maldonado Millán, en representación de Adrián López Solís, Fiscal General del Estado; Yolanda Equihua Equihua, secretaria Ejecutiva del Sistema Integral de Niñas, Niños y Adolescentes, así como los integrantes del Consejo de Participación Ciudadana. 
Altorre.com. Morelia, Michoacán, México. 21/08/2020 

1662. Los jóvenes son Constructores de la Paz y Promotores de la Cohesión Social

En la jornada dedicada a la juventud, la ONU llama a los líderes mundiales a permitir que los jóvenes alcancen su máximo potencial. “Es la juventud la que ha alzado su voz para exigir una acción climática”, recalca el titular de la Organización y agrega que, además, muchos de ellos están en el frente de la respuesta a la pandemia de COVID-19. 
La pandemia del coronavirus ha trastornado la vida y las aspiraciones de los jóvenes, aumentando sus vulnerabilidades; sin embargo, esas generaciones tienen una gran capacidad de recuperación, creatividad y compromiso, afirmó este miércoles el Secretario General de las Naciones Unidas. 
“Es la juventud la que ha alzado su voz para exigir una acción climática. Además, se está movilizando por la justicia racial y la igualdad de género y defiende un mundo más sostenible”, dijo António Guterres en su mensaje con motivo del Día Internacional de la Juventud. 
Agregó que muchas mujeres jóvenes que han estado en la vanguardia en la movilización por la justicia y la acción climática, sirven al mismo tiempo en la primera línea de la respuesta al COVID-19. 
Guterres destacó a la juventud como “constructora de la paz” y promotora de la cohesión social en un momento de distanciamiento físico y odio creciente. 
Consideró que para que los jóvenes alcancen su potencial en beneficio de la humanidad, se les debe incluir y escuchar en todos los procesos sociales y políticos. 
“Exhorto a los líderes y adultos de todas partes a que hagan lo posible para que la juventud de todo el mundo pueda disfrutar de una vida segura, digna y con oportunidades y contribuir en la mayor medida de su gran potencial”, apuntó el titular de la ONU. 
Compromiso juvenil 
Este año, la jornada de la juventud se refiere al compromiso de ese colectivo con la acción mundial y su objetivo es subrayar cómo la participación de los jóvenes a nivel local, nacional y global fortalece las instituciones y procesos nacionales y multilaterales. 
Asimismo, el día busca reflexionar sobre la forma en que se puede mejorar la representación y compromiso de la juventud en las instituciones políticas formales. 
A través de campañas en las redes, este año la ONU también celebra a la juventud durante todo el mes de agosto para ayudar a difundir el mensaje y entablar una conversación sobre el compromiso de los jóvenes para la acción global. 
Responsabilidad mundial 
El presidente de la Asamblea General de la ONU, Tijjani Muhammad-Bande, se sumó al llamado a garantizar que los jóvenes de todo el mundo tengan acceso a oportunidades justas y equitativas para cumplir sus derechos y aspiraciones, aseverando que se trata de una “responsabilidad mundial”. 
“El potencial de la humanidad para crear un futuro pacífico y próspero no se alcanzará mientras las desigualdades y la discriminación contra los jóvenes sigan siendo un lugar común, y la juventud carezca de oportunidades para que se escuchen sus voces”, apuntó. 
Muhammad-Bande aplaudió las “increíbles contribuciones” de los jóvenes para un futuro mejor y señaló que sus iniciativas en sus comunidades y países están mejorando las sociedades y aumentando las ambiciones globales todos los días. 
“En la era del COVID-19 y los efectos negativos sociales y económicos duraderos que la pandemia tiene en la juventud, y con solo diez años para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible, su visión y compromiso son fundamentales para crear un mundo más sostenible e inclusivo ”, puntualizó. 
Finalmente, el presidente de la Asamblea General manifestó su confianza en la fuerza de las nuevas generaciones para transformar el mundo y hacerlo un lugar más justo para todos. 
Noticias ONU. Naciones Unidas. 12/08/2020 
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1620. ¿Cómo recuperar la Paz en México?

La estrategia de seguridad de la actual administración federal contempla erradicar la corrupción, garantizar educación y empleo a los ciudadanos y re formular el combate a las drogas.
El plan de Andrés Manuel López Obrador para restablecer la paz en el país incluye objetivos como erradicar la corrupción; garantizar empleo, educación salud y bienestar; pleno respeto a los derechos humanos; regenerar la ética, así como una re formulación del combate a las drogas.
Así lo expone la Estrategia Nacional de Seguridad Pública que el gobierno federal entregó el viernes pasado al Congreso, y aquí explicamos cada objetivo.
1. Erradicar la corrupción
El plan señala que la política de seguridad se ha reducido en los últimos años a enfrentar el fenómeno de los delitos violentos, pero deja de lado los "delitos de cuello blanco", por lo que una de las condiciones fundamentales para hacer frente a la inseguridad y la violencia es erradicar la corrupción.
Se propone tipificar la corrupción como delito grave, establecer como obligatorias las declaraciones de los servidores públicos, eliminar el fuero, erradicar paraísos fiscales, monitorear en línea y en tiempo real el dinero para adquisiciones, y realizar verificaciones obligatorias de precios de mercado antes de cualquier compra. Por último, debilitar o colapsar las finanzas del crimen organizado y reducir el lavado de dinero.
2. Garantizar empleo, educación, salud y bienestar
El gobierno se compromete a fortalecer el sector social de la economía e impulsar programas de desarrollo y bienestar sectoriales. El plan argumenta que, con la reducción de la pobreza, marginación y desintegración familiar, se ofrecerá una base para disminuir la comisión de delitos.
3. Pleno respeto de Derechos Humanos
Para el gobierno, es vital que se respeten los derechos humanos de los ciudadanos, por lo que propone tipificar como delitos, con sanción definida, los incumplimientos de recomendaciones de las comisiones nacional y estatales de Derechos Humanos.
Entre otros puntos, plantea erradicar la represión y que nadie sea torturado, desaparecido o asesinado por un cuerpo de seguridad del Estado; prohíbe que se cometan actos ilegales desde el poder y pide que se investigue cualquier denuncia de abusos.
Además, impulsa la liberación de quienes, sin haber cometido acciones violentas, se encuentran en prisión por motivaciones políticas, así como la extinción de imputaciones y causas penales originadas por la participación de los acusados en actos de resistencia legal y pacífica.
4. Regeneración ética de la sociedad
De acuerdo con el gobierno, en este aspecto entra la creación de la Constitución Moral y la regeneración ética, que se traducirá en la opción a métodos pacíficos y la confianza en el buen comportamiento de la mayoría de las personas.
5. Reformular el combate a las drogas
Se buscará reorientar de manera negociada y bilateral los recursos actualmente destinados a combatir su trasiego y aplicarlos en programas masivos pero personalizados de reinserción y desintoxicación.
Durante el Encuentro Nacional para la Construcción de Paz, el secretario de Seguridad Alfonso Durazo dijo que se privilegiará la inteligencia por encima de la fuerza y se buscará cortar el financiamiento del crimen organizado, en lugar de hacer un combate frontal o detenciones espectaculares.
6. Emprender la construcción a la paz
Entre sus metas está buscar la construcción de la paz y la reconciliación con base en la verdad, la justicia, la reparación y la garantía de no repetición de crímenes cometidos, con elementos como:
Plena colaboración con la justicia.
Manifestación inequívoca de arrepentimiento.
Perdón otorgado por las víctimas.
7. Recuperación y dignificación de cárceles
Uno de los objetivos también es recuperar el control de los penales de manos de la delincuencia y separar a los imputados de los sentenciados, así como garantizar que la cárcel no sea un doble castigo para las mujeres, dignificar las condiciones de alojamiento, salud y alimentación de los reclusos y garantizar en general el respeto a sus derechos.
8. Plan de seguridad pública
En el rubro de seguridad pública, se encuentran estas acciones centrales: repensar la seguridad nacional y reorientar a las Fuerzas Armadas, la creación de la Guardia Nacional y de 266 coordinaciones.
En estas coordinaciones se destacarán la prevención, investigación, detención y presentación de detenidos en el Ministerio Público y aportación de las pruebas exigidas por la ley.
De acuerdo con el plan, el número de los elementos de cada coordinación se dará en función del número de habitantes y considerando la incidencia delictiva y las proyecciones de criminalidad; se conformará por un representante del gobierno federal y uno de la Fiscalía General, el mando militar regional, autoridades locales y municipales, un Ministerio Público y personal acreditado de la Fiscalía de Derechos Humanos, así como miembros voluntarios de la sociedad.
En el caso nacional, el mando será coordinado por el presidente, los secretarios de Seguridad y Protección Ciudadana, Gobernación, Marina y Defensa, así como por el fiscal general. La coordinación dará seguimiento al plan de acción y se tomarán decisiones para transmitirlas a los delegados estatales de programas para el desarrollo.
Ariadna Ortega. AdnPolítico.com. México, 03/01/19
https://adnpolitico.com/presidencia/2019/02/03/como-recuperar-la-paz-en-mexico-el-gobierno-de-amlo-tiene-estos-8-objetivos

1483. Boletín Construyendo Paz Latinoamericana # 3

Boletín Construyendo Paz Latinoamericana (COPALA), Seminario Cátedra UNESCO en Resolución Internacional de Conflictos y Construcción de Paz-México. Boletín Cuatrimestral No. 3. México-Latinoamérica, enero-abril, 2016. Editor: Eduardo Andrés Sandoval Forero

1452. La Presencia de Johan Galtung en Colombia

Como demócratas nos corresponde participar en la construcción de la paz, fundados en los designios superiores de nuestra Constitución.
Es muy grato expresar mis felicitaciones a la Universidad Santo Tomás por la continuidad de su apoyo institucional al proceso de paz, especialmente desde la Facultad de Comunicación Social. Mis congratulaciones al trabajo cualificado y responsable de su Decana María Ligia Herrera y el cuerpo de profesores de la Facultad. Estoy muy complacido de estar con ustedes para realizar la grata tarea de presentarles a una personalidad mundial, experta en paz y solución de conflictos: el profesor Johan Galtung.
Él es sociólogo y matemático, fundador del Instituto para la Investigación de la Paz en Oslo; y de la Fundación Trascend. Ha sido profesor visitante en universidades de los cinco continentes. Es autor de 51 libros y 995 artículos en revistas especializadas. Pensador, investigador, teórico, conferencista, asesor gubernamental y activista en estudios para la paz. Lo conocí en 1969, en un momento histórico importante para América Latina: la transición en Chile de Frei a Allende. Desde hace 46 años, cuando nos encontramos en la Flacso de Santiago, he compartido y dialogado con él sobre problemas significantes de la metodología de la investigación; de las teorías del desarrollo; y de la paz y de la solución de conflictos a nivel mundial, latinoamericano y nacional. Es un demócrata integral que, en 1987, recibió el Premio Nobel de Paz Alternativo.
Continuemos: Me voy a permitir compartir con ustedes cinco aportes del profesor Galtung publicados en Colombia, donde podemos encontrar aspectos significativos de la rigurosidad de su pensamiento y su capacidad predictiva e innovativa.
1.- En 1974, con Prólogo del Señor Rector de la Universidad Tadeo Lozano, Jaime Uribe Urdinola, se editó mi libro: Colombia Dependiente y no Participante, segunda edición. En el capítulo primero, pueden leer su tipología a propósito de la configuración de la estructura del poder mundial en el “continente invisible”. Este continente está integrado por las organizaciones internacionales gubernamentales (IGOS), las organizaciones internacionales no gubernamentales (INGOS), y las organizaciones internacionales de negocios (BINGOS)… Ahí, pueden probar su capacidad asertiva para la predicción en ciencias sociales y cómo las matemáticas y la estadística descriptiva e inferencial, son fundamentales para la medición en ciencias sociales.
2.- En 1975, en el marco del evento internacional sobre América Latina en el Siglo XXI, celebrado en el Hotel Hilton de Bogotá, con pensadores de la calidad de Alvin Tofler, y funcionarios internacionales como Horacio Godoy, realicé la primera entrevista con Johan Galtung sobre: Pensemos en América Latina. Esta labor fue publicada en las revistas Javeriana, y Administración y Desarrollo de la Escuela Superior de Administración Pública.
Me permito insinuarles revisar el desarrollo de sus reflexiones sobre la paz, concebida como ausencia de violencia abierta e institucional, y disfrutar el valor que esta conceptualización tiene para el abordaje preciso de nuestro más importante problema que, como sabemos, no importa solo a los colombianos, sino a todos los seres civilizados de los diversos continentes.
En ese ejercicio, encontramos también, tres de sus propuestas para enfrentar el tema de la insatisfacción de las necesidades fundamentales: i.- La estructuración del comercio exterior, donde nos recuerda el gran error que ha sido, en América Latina, exportar sus materias primas en vez de procesarlas. ii.- En lugar de importar productos manufacturados, los países latinoamericanos debemos elaborarlos en nuestras propias naciones; y iii.- Nuestros países deben institucionalizar su cooperación entre sí. Notemos que esta alternativa fue propuesta cuando el único ejemplo efectivo de cooperación, en el Pacto Andino, era la Flota Mercante Grancolombiana, fundada en 1946 entre Colombia, Ecuador y Venezuela.
3.- Pasaron unos años y en 1998, en mi calidad de Director Nacional de la Escuela Superior de Administración Pública, y en coordinación con nuestra Escuela de Alto Gobierno, organizamos el Evento Internacional y el libro: ¿Es posible la Paz en Colombia? Allí Johan presentó sus 10 pautas terapéuticas de paz para aplicar aquí. A saber: i. Creatividad para transformar el conflicto. ii. Ampliar los actores constructores de paz. iii. Activar las escuelas para educar por la paz. iv. Periodismo creativo que reconstruya las experiencias de la gente. v. Crear zonas de paz. vi. Desarrollar iniciativas prácticas para mantener la paz. vii. Impulsar el difícil arte de la reconciliación. viii. Organizar negocios para la paz. ix. Promover iniciativas productivas locales; y x. Transformar las enceguecedoras patologías culturales.
Esa propuesta, que debería implementarse integralmente, no fue tenida en cuenta por el Presidente Andrés Pastrana, a pesar de la acogida que recibió por parte de los Embajadores de la Unión Europea; de un grupo significante de embajadores latinoamericanos en Colombia; de expertos en el tratamiento de las problemáticas de la ETA en España y del IRA en Inglaterra e Irlanda; de estudiantes del Curso de Altos Estudios Militares (CAEM) de la Escuela Superior de Guerra; y de las personalidades académicas que participaron.
4.- Complementariamente, en entrevista inolvidable, que titulé “Cómo construir la paz en Colombia” encontramos entre otros temas: obstáculos a la construcción de la paz; un decálogo para la paz; y alternativas a la injusticia social estructural. Y finalizamos con dos perlitas. Una: ¿qué dijo Johan sobre Adan Smith, hoy? Veamos. “No estoy contra el mercado pero el individualismo de Smith es excesivo y una cosa que para mí importa -aún más- es la falta de calcular con las externalidades, que son los factores no económicos. Si usted tiene un hijo y le da dos tareas: una preparar su cama y la otra vaciar la basura, este no es un mal método para enseñar a los hijos. Pero si a la edad de 50 años, esas son las únicas tareas que su hijo aprendió, es algo serio. Eso es lo que estamos haciendo con el Tercer Mundo y hacemos todos los trucos posibles para mantener el Tercer Mundo en la misma posición.
Aquí tenemos las externalidades. Importa el grado de información; de complicación que tiene el producto y que usted hace. Lo que sí es más complicado es que tiene que hacer esto más frecuentemente. Entonces, usted desarrolla la capacidad de hacer cosas nuevas”.
Y frente a la pregunta: ¿Qué grado de verificación podríamos atribuirle a las tesis del señor Fukuyama y a su perspectiva sobre el fin de la historia? Respondió: “Entiendo que es un nombre americano –Francis- y un apellido japonés Fukuyama. Creo que eso fue escrito por Francis y no por Fukuyama. Un japonés nunca hubiera dicho eso. Naturalmente, es cierto que la pelea con el socialismo, en el sentido stalinista, la hemos acabado. Pero decir que ahora tenemos un futuro con la democracia y con el libre comercio, es totalmente tonto. ¿Por qué? Veamos algunos puntos. Primero. Han surgido 2000 nacionalismos en 200 Estados. Todavía no hemos encontrado soluciones a esto. Sabemos solamente que después del libro de Fukuyama, millones han perdido su vida, eso también es historia.
Segundo. Tenemos la producción de miseria. Como usted mencionó, en Colombia y en América Latina las cifras son horribles. También sabemos que 358 millonarios tienen más poder adquisitivo que el 50% de la humanidad; 50% de la humanidad son casi 3000 millones. ¿Qué tipo de mundo es este? Decir que ese es el fin de la historia… ojalá que no. Entreveo que vamos a tener cambios muy duros y estoy solamente mencionando estos dos datos. Para mí, Fukuyama es un pillo como dicen los españoles; totalmente sin contacto con la realidad”.
5.- Finalmente, la última entrevista: Construyamos paz y democracia en América Latina. Aportes a su debate y concreción, fue realizada en el 2011 en Bogotá y publicada en la Revista Análisis Político del IEPRI de la Universidad Nacional; en El Tiempo.com; y en varias de mis columnas de opinión de elespectador.com. Como buenos lectores, ustedes pueden encontrar aquí catorce páginas donde el profesor Galtung aborda temas vinculados a la evolución de aspectos estructurales de América Latina, en los últimos cuatro decenios, y temas sustantivos sobre el mundo contemporáneo, tales como el de características que deberían tener los líderes políticos, y algunas dimensiones sobre la organización del proceso de la toma de las decisiones en la Oficina del Presidente…
Apreciados asistentes: Confío que puedan disfrutar el saber y la capacidad dialogal del profesor Galtung. Johan: es muy grato tenerte una vez más en este gran país, que es Colombia -con problemas de violencia abierta e inequidad estructural- en este momento histórico para América y para los demócratas del mundo.
*Este texto es un extracto de la intervención en la sesión de instalación del Congreso Internacional de Comunicación Social para la Paz, realizado en el Auditorio Mayor de la Universidad Santo Tomás, el día 28 de septiembre de 2015.
Hernando Roa Suárez. ElEspectador.com. 28/09/15

1392. Los Medios de Comunicación en la Construcción de la Paz. “El poder de los medios es inmenso, si se utilizan mal es un crimen”: Caddy Adzuba

La periodista defiende los medios de comunicación constructores de paz
Algunos de ellos funcionan en su país, República Democrática del Congo
“Lo siento, pero los medios de comunicación occidentales no evolucionan, son casi librescos", lanzaba risueña Caddy Adzuba, antes de informar —sin poder disimular su orgullo— de que hay medios congoleños que sí que han evolucionado y que son sensibles con los derechos humanos y útiles para dar voz a la sociedad civil y construir la paz. Caddy Adzuba (Bukavu, 1981) se expresó con sencillez, en un francés limpio y preciso, ante el auditorio abarrotado de Casa África el pasado 16 de julio. Acababa de llegar de una conferencia en El Escorial, en una nueva visita fugaz a España, de esas que dejan un gusto a poco y a delicioso en los labios, el corazón, el cerebro.
“Cuando los medios occidentales hablan de África, muestran niños con pantalones harapientos, falta de carreteras, mujeres descalzas y sucias. Si se habla de la guerra, se menciona el número de muertos y quién se pelea. Nada más”, señala antes de explicar que la primera pregunta que le hicieron en una de sus recientes visitas a España después de recibir el premio Príncipe de Asturias de la Concordia el año pasado fue sobre el ébola. Incluso un estudiante español le llegó a plantear en una de sus conferencias la cuestión de si había aviones en su país y de cómo había llegado hasta España.
Caddy Adzuba se despacha a gusto contra los medios occidentales cargados de clichés y visiones negativas y catastrofistas sobre el continente africano, pero no es complaciente con cierto tipo de medios africanos tampoco. “La mayoría, cuando hablan de Europa, enseñan casas hermosas y dicen que todos trabajan y cobran 3.000 euros al mes. Cuando se muestra ese tipo de información a gente que vive en la miseria, en la guerra, en la desesperación, todos quieren venir. Se les venden sueños. Piensan que la vida en Europa es muy buena. El poder de los medios es inmenso. Si se utilizan mal, es un crimen, un arma de destrucción masiva”, precisa.
La periodista y jurista congoleña aprovecha la ocasión para denunciar el papel de las multinacionales que financian y planifican la guerra y la presencia de los helicópteros y aviones que traen armas hasta lo más profundo de su país y desaparecen cargados con minerales de sangre. También la influencia nefasta del ejército ruandés, apoyado por gobiernos occidentales y que importó una violencia antes jamás conocida a la República Democrática del Congo y a la que se sumaron otros grupos extranjeros armados oportunistas como los rebeldes ugandeses del Ejército de Resistencia del Señor o los guerrilleros burundeses. Clama contra la violencia sexual, que es puro feminicidio destructor de sociedades y el peligroso desamparo de todos esos niños traumatizados y desmovilizados que han ejercido de soldados o esclavos sexuales y que no tienen opciones de reinsertarse con éxito en sus sociedades. Pero sobre todo, aprovecha para defender otro tipo de periodismo: respetuoso, comprometido y que construya y aporte a la sociedad en la que se ejerce y a una especie de solidaridad planetaria.
Realidad compleja
Caddy Adzuba es una mujer de una belleza serena. Se ha hecho trenzar el pelo en un moño y luce un traje que se le ajusta a las curvas, en paño, y tacones rojos. La piel bruñida y suave resplandece, especialmente en su cara, donde dibuja las cejas a lápiz y una sonrisa con forma de corazón con un pintalabios morado. Es coqueta, se adorna con joyas como unos enormes aros dorados, disfruta de la música, se enamora de ciudades como Las Palmas de Gran Canaria a la primera bocanada de brisa marina en Las Canteras, disfruta una copa de vino tinto.
Sin embargo, lo más llamativo de Caddy Azduba no es precisamente que sea hermosa ni coqueta ni chic: lo que golpea a quien la mira y le fascina es que irradia fortaleza, determinación y dignidad. Que, a pesar de tener vivencias duras y descomponerse un poco en cada testimonio de guerra que registra con su grabadora, conserva una risa dulce y espontánea y desea sentir el calor de las sonrisas de su audiencia. Que repite una y otra vez que las mujeres torturadas y violadas no son víctimas, que ella misma no es víctima. Que termina su charla animando a su auditorio a que compre un billete a Kinshasa y se plante en su país para descubrir todo aquello que los medios occidentales no cuentan sobre él, todo lo que es hermoso y vital y fascinante. La abrumadora y deliciosa complejidad de un país lleno de aristas y riquezas y la igualmente abrumadora complejidad de un conflicto.
“Mi país es demasiado rico. A sólo 300 kilómetros de mi casa hay uranio. Es un país tan sorprendente que he visto correr el oro por las calles de tierra y a la gente recogiéndolo. Yo misma me hice una pulsera con ese oro. Es un país raro, loco. En la región en la que vivo hay gorilas y primates que son únicos en el planeta, como los bonobos. El coltán más puro del mundo se encuentra en Colombia y en el Congo. Y estamos en guerra desde 1996”, dice.
Antes de su intervención, la también periodista Elisa García-Mingo, que acompañó a Caddy durante su charla, recordó que la República Democrática del Congo vive ahora su tercera guerra, caracterizada por una violencia dispersa y animada por más de 60 grupos armados que protagonizan alianzas muy volátiles. Elisa afirmó que 20 años de conflicto han cristalizado en una crisis humanitaria sin precedentes que se ha “cronificado”, en la que se normalizan abandono escolar, enfermedad, violencia sexual, niños soldados y la existencia de tres millones de desplazados internos. “RDC está en el penúltimo puesto del Índice de Desarrollo Humano, sólo por delante de Níger”, declaró. “La riqueza de sus recursos sólo es superada por la crueldad y exuberancia de la violencia”.
La periodista continuó con un recorrido histórico por el devenir más reciente del país, desde el genocidio no documentado del territorio cuando ejerció de colonia del rey Leopoldo de Bélgica a la cleptocracia de Mobutu, la primera guerra del Congo en 1996 y la teórica llegada de la democracia en el año 2006. Pintó un conflicto que a lo largo de 20 años de endebles treguas y explosivas hostilidades se ha cobrado las vidas de entre cinco y seis millones de personas y se ha saldado con el sacrificio de medio millón de mujeres violadas. Quizás, porque las cifras no son exactas. “Es el conflicto más cruento de la Historia tras la II Guerra Mundial”, enfatizó Elisa, que también explicó que la mayor misión de paz del mundo, la MONUSCO, se sitúa en este territorio y que la misión de Médicos Sin Fronteras con más recursos es la de RDC, “un país que se enfrenta a una situación sólo comparable hoy con la de Siria”.
A este cóctel hay que añadir el expolio de recursos a través de multinacionales, gobiernos y fuerzas armadas extranjeras y locales, la corrupción, la impunidad y la absoluta arbitrariedad de los actores armados. “Hay zonas del país, en los Kivus, en las que tres de cada cuatro mujeres han sido violadas”, finalizó.
En su turno de palabra, Caddy mira a su alrededor y subraya que, a pesar de ser abogada de formación, licenciada en Derecho en la Universidad de Bukavu, su deseo de cambiar las cosas le llevó hasta los medios de comunicación siendo muy joven: para ser precisos, con sólo 18 años y en alas de una indignación galopante. “Cuando encendía la radio no se hablaba de los niños secuestrados, por ejemplo. La Radio Televisión Congoleña sólo programaba música y hablaba de deportes, del Madrid o del Barcelona, pero no de los niños secuestrados. Y yo sabía que se secuestraba a niños. Conocía a algunos de esos niños secuestrados. Hablamos de una guerra multidimensional, que traumatiza hasta los menores detalles de la vida social de un país. Y de medios que no hablaban de esa guerra”, denuncia.
Caddy dice que utilizó los 5.000 euros de su Premio Príncipe de Asturias para repartirlo entre 150 mujeres. Su deseo era apoyarlas en la puesta de marcha de una actividad, en la creación de negocios, en la consecución de su independencia y autonomía. Se queja de los millones de dólares y euros que se han despilfarrado en RDC imponiendo proyectos pensados en despachos climatizados en Europa sin pensar en sus usuarios. Va desvelando cómo fue tomando el poder en su medio, con otras mujeres igual de determinadas, que se cansaron de hablar de cocina, leer boletines de noticias y anuncios, servir café. Habla de la responsabilidad de los medios de comunicación. De su utilidad. Y termina con un mensaje claro: “El conflicto de RDC está ligado a España. No os puede ir bien si no nos va bien. Si tenemos un problema, es vuestro problema también”.
Aunque sea, finaliza, porque los congoleños verán esas televisiones mendaces que muestran hermosas casas y empleos para todos y querrán entrar también en nuestro inexacto y endeble paraíso.
Caddy Adzuba fue la protagonista el pasado 16 de julio de #ÁfricaEsNoticia, un ciclo de conferencias organizado por Casa África en las que se habla sobre temas de actualidad de la mano de expertos africanos y españoles. Caddy está acompañada en esta ocasión por Elisa García-Mingo, también periodista y activista como ella, aunque madrileña. Ambas acaban de publicar un texto en forma de diálogos sobre la responsabilidad de los medios en la construcción de la paz y la defensa de los derechos humanos. Ha sido editado por Casa África y se titula Micrófonos de paz. Conversaciones con Caddy Adzuba.
Ángeles Jurado. ElPaís.com. 28/08/15

1389. La Universidad para la Paz

En 1980, cuando la crisis centroamericana estaba a punto de estallar en una conflagración casi apocalíptica –con el asesinato del Arzobispo Oscar Romero en el Salvador; con el comienzo de la guerra de los ‘Contras’ apoyado por el gobierno del Presidente Reagan en un intento de derrocar la revolución Sandinista en Nicaragua; con el golpe de Estado del General Efraín Ríos Montt en Guatemala y sus políticas contra-insurgentes que años después la Comisión del Esclarecimiento Histórico llamó “actas del genocidio”- la Asamblea General de las Naciones Unidas fundó la Universidad para la Paz, con sede en San José, Costa Rica.
La fundación de una universidad de paz en el momento de estallar las guerras centroamericanas fue un acto de perspicacia. Reconoció, aún en plena Guerra Fría y en medio del estallido de guerras ‘calientes’ en Centroamérica, que la salida de las crisis no era por la vía militar sino mediante el diálogo y la reconciliación. Subrayó que la construcción de la paz es una política de largo plazo íntimamente ligada con la educación.
Al fundar una universidad multinacional y pluri-cultural, con el apoyo de casi todas las naciones del mundo, la Asamblea General de la ONU estaba declarando que no existe una institución con más capacidad de liderar un proceso de paz y una eventual construcción del post-conflicto, que la Universidad. Sin embargo, iba a tomar una década o más de guerras en Nicaragua, El Salvador y Guatemala, antes de que las propuestas de paz tomaran fuerza.
El presupuesto para la guerra fue invertido en la Universidad…
La sede de la nueva universidad tuvo un valor simbólicamente importante. Costa Rica fue el primer país del mundo en desmantelar sus Fuerzas Armadas después de una guerra civil en los años 40. Su nueva constitución de 1949 propuso que la protección territorial se produce por las capacidades diplomáticas y que la seguridad no viene con la fuerza de las armas sino con la fortaleza de las instituciones, la riqueza y bienestar de la sociedad y la educación de sus ciudadanos. Después de abolirse el ejército en su Constitución, el presupuesto anteriormente asignado a las Fuerzas Armadas fue designado para la educación.
No fue un accidente que el presidente de Costa Rica, Oscar Arias, fuera quien liderara los procesos de paz centroamericanos en los años ochentas y noventas. El primer gran avance fue el ‘Acuerdo de Esquipulas II’ denominado “Procedimiento para establecer la paz firme y duradera en Centroamérica” del 7 de agosto de 1987. ‘Esquipulas II’ estableció una Comisión Nacional de Reconciliación en cada uno de los países en conflicto en la región y pidió la ayuda de las Naciones Unidas en la terminación de los conflictos.
El Secretario General de la ONU ofreció enviar algunos representantes especiales para facilitar los diálogos nacionales y con los grupos armados, y ofreció la cooperación y asistencia técnica y pedagógica de la Universidad para la Paz.
Las zonas de paz
Fue la Universidad para la Paz la que introdujo el concepto de “zonas de paz” en la región, y en 1990, los presidentes centroamericanos declararon el istmo como una región de Paz, Libertad, Democracia y Desarrollo. Más aún, los presidentes designaron a la Universidad para la Paz como una de las instituciones claves para liderar la reconstrucción y post-conflicto después de la firma de acuerdos finales.
En 1994, dos años después de la firma de los acuerdos en El Salvador, los cinco presidentes pidieron a la Universidad para la Paz que desarrollara e implementara un programa educativo que contribuyera a la construcción de una cultura de Paz y Democracia en Centroamérica. Un programa piloto fue desarrollado en 15 comunidades que habían sido afectadas por las guerras civiles o por la exclusión y la violencia.
En 1996, el año en que se firmaron los acuerdos de paz en Guatemala, los presidentes pidieron a la Universidad para la Paz desarrollar un ‘Modelo Integral de Educación para la Paz’ para implementar en todos los países. ‘El Modelo Integral’ está basado en la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948 y los documentos básicos de los Derechos Humanos desarrollados posteriormente. Enfatiza no solamente en los derechos de primera generación, -los cívicos y políticos- que contemplan el derecho a la vida y la dignidad de la personas, sino que también hace énfasis en los derechos económicos, sociales y culturales,-los llamados derechos de segunda generación-. Dándole igual importancia, el modelo también integra la idea de los derechos de la llamada tercera generación que incluyen el Derecho a la Paz, el Derecho al Desarrollo, y el Derecho a un Medio Ambiente Saludable y Sostenible. Al centro de la propuesta se encuentra una visión holística de paz, que según el mismo modelo, es el resultado de una interacción armónica a varios niveles: la integridad y la auto-realización de la persona, el diálogo y relación entre la persona y la comunidad y, entre el individuo y la naturaleza.
El legado para Colombia
Con sus límites y posibilidades, la Universidad para la Paz en Costa Rica ya tiene más de 30 años ayudando a los países centroamericanos y a las regiones en conflicto y post-conflicto en todo el mundo. Nadie duda que una de las claves para la construcción de paz en una época de post-acuerdos en Colombia es la educación para la paz.
Este año, el Presidente Santos firmó un decreto que reglamenta la Ley 1732 de 2015 autorizando a todos los colegios públicos y privados del país incluir de manera obligatoria una Cátedra de La Paz dentro de su plan curricular. Es un buen comienzo pero la pedagogía de la paz no puede reducirse a un curso más en el currículo. Entre muchos otros asuntos, hay que pensar en cómo se va a integrar la nueva cátedra dentro de la educación formal pero también dentro de la informal, ello con el fin de alcanzar más sectores de la sociedad. ¿Cuál va a ser el contenido de ésta educación? ¿Quién va a participar en su constante evaluación, seguimiento y (re)formulación? ¿Cuál será el papel de las universidades colombianas en este proceso?
UNIPAZ: la Universidad de Paz en Barrancabermeja
Colombia tiene un gran sistema de educación superior, tanto a nivel nacional como a nivel regional. Sus mejores universidades compiten con las mejores en América Latina. Las universidades en las regiones han sido un motor para el desarrollo de las mismas –unos más eficaces que otros. Hay programas que han expandido el acceso a estas universidades por parte de los estudiantes con menos recursos. Aquí debemos mencionar una experiencia no suficientemente conocida en el país, la de la Universidad de Paz en Barrancabermeja: UNIPAZ. Se fundó como resultado de las marchas campesinas en el Magdalena Medio en los años ochentas, que demandaron una institución de educación superior para formar profesionales que pudieran liderar el desarrollo de la región y consolidar la idea de la paz, que fue el centro de la política del gobierno nacional, durante el periodo presidencial de Belisario Betancur.
Es una universidad pública apoyada por la gobernación de Santander. El símbolo de esta Universidad es la paloma de la paz, que recuerda todas las que fueron pintadas por las calles de Bogotá y otras ciudades del país durante el proceso de paz liderado por Betancur.
Veinte años después, mientras las palomas de la paz han desaparecido de las calles en el resto del país, éstas siguen en los muros de la estructura campestre de la UNIPAZ.
La universidad tiene un record en formación de profesionales destacados en la región, desde ingenieros que salen a trabajar con la industria petrolera, hasta trabajadores sociales y veterinarios. Ahora, en medio de las discusiones en la región sobre el post-conflicto y la paz, UNIPAZ está desarrollando un nuevo programa de ciencias políticas y paz, que podría servir como base de una nueva carrera ofrecida por la universidad, pero también como un programa transversal para enriquecer la formación de todos los estudiantes, no solamente como profesionales para el desarrollo de la región, sino también para que ayuden en la construcción y consolidación de paz en ella.
Los estudios sobre la violencia
En el ambiente académico, Colombia se ha distinguido a nivel mundial por su innovación en el estudio de la realidad conflictiva del país. Desde los años ochentas, ha surgido en Colombia un campo de estudios sobre la violencia, practicado por quienes han sido denominados los “violentólogos”, en un intento de entender la larga historia de violencia que el país ha experimentado durante casi 70 años continuos.
Se han desarrollado bancos de datos de violaciones de derechos humanos con más cobertura y precisión que casi cualquier otro país en guerra o con un conflicto armado interno. Estos estudios y procesos sistemáticos de recolección de datos y testimonios han hecho posible el informe reciente de la Comisión Histórica del Conflicto y Sus Víctimas y también los trabajos del Centro de Memoria Histórica, culminando en su libro relativamente reciente pero ya clásico, ‘Basta ya’.
Estos trabajos ya existentes sobre la violencia van a ser un factor esencial para el trabajo de la Comisión de Verdad que fue acordada hace poco y anunciada en un Comunicado de la mesa de negociación en La Habana.
Las responsabilidades de la Universidad…
Pero si Colombia fue pionera en el estudio de la violencia, ya es el momento que la universidad colombiana asuma el liderazgo en la construcción de paz en el país. Hay que conocer de cerca los modelos pedagógicos internacionales como los que han sido desarrollados en la Universidad para la Paz en Costa Rica y otros adelantados en grandes centros académicos de resolución de conflicto en todo el mundo. Sin embargo, la universidad colombiana tiene una oportunidad única de liderar el proceso de construcción de la paz en el período post-acuerdo. Esto lo puede hacer aprovechando su sabiduría construida en medio de la adversidad y la complejidad del conflicto para la creación y fortalecimiento de pedagogías de verdad y paz acordes con las condiciones y realidades específicas de las regiones colombianas y de las necesidades nacionales.
Marc Chernick. Profesor y Director del Centro de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Georgetown en Washington D.C. Director del Programa Georgetown-Universidad de los Andes en Resolución de Conflictos y Derechos Humanos, en Bogotá.
ElEspectador.com. 27/08/15

The art of peace-building

There is still little documentation of how art creates social and personal change. We must develop this language.
Every morning news bulletins wake me to a violent global reality. This morning it was “Libya’s slide into anarchy and its threat to Europe’s security”.
But on some days I pass up current affairs programmes for for music, any music. Music talks directly to me, offering another, more peaceful, more enlivening reality.
In the depths of conflict, art can provide respite for those disempowered and made insecure by violence. The hedonism of drama, dancing or music making during war is powerful. Professor James Thompson reflects on applied theatre as a tool for social change, not just for its capacity-building effects but also for its affects - aesthetic, emotional and sensory: “It's beautiful, sometimes scary, and aesthetically interesting in its own right. We need to learn a language that can talk about these sorts of things in order fully to appreciate what the work is about."
Dara, a South Asian history play about Islam, will this week complete its successful run at London's National Theatre. Pakistani playwright Shahid Nadeer will explain at International Alert’s peace talks tonight how his play, originally written for audiences in South Asia, is offering insight into the history of Islam and contemporary conflict, violence and extremism in Pakistan and beyond.
For 30 years, Nadeer and his theatre group Ajoka have used performance to transform conversations with thousands of Pakistanis around democracy, pluralism, religion, identity and disenfranchisement. This kind of theatre is helping to build a shared South Asian cultural identity beyond religion.
Such arts-based peace-building approaches are increasingly seen as complementing institutional and structural approaches to peace-building programming. Art is unique; we experience it through the senses, on a bodily and emotional level. Theatre, music and other creative art forms move beyond discussion and cognitive analysis. They can deeply affect individuals and groups, de-centring people from the world view and polarised standpoints that are common to conflict.
Research by In Place of War in conflict sites around the world reveals how art is used by grassroots communities for violence prevention, socio-political resistance, trauma healing, and reconciliation. Likewise, peace-building practitioners and organisations are utilising the arts and creativity as a force for social transformation. By blending drama, poetry, theatre, visual and literary arts with traditional peace-building tools, conflict-affected people can renegotiate power and catalyse dialogue between opposing groups.
In the highly polarised region of the South Caucasus, where cultural identity forms an intimate part of the conflict dynamic, peace-building groups have harnessed literature to explore the boundaries between cultural and political identity. Publications bringing together the five languages of the South Caucasus have helped cross divides. Using narrative form, well-known writers can safely explore and promote a diverse ‘Caucasian’ cultural identity, as well as celebrating individual ethnic cultural identities, something direct dialogue is less able to do.
Combining literary art with more traditional dialogue methods can help transform and influence political discourse and generate more conciliatory message around cultural identities, shared cultural values and whether art can play a role in peace. Addressing stereotypes can help to build tolerance, as people rediscover the ‘human’ face of their enemies. Cultural identities run at a much deeper level than political identities.
While the existence of these projects demonstrate the use of creativity for peace-building, there is lamentably little documentation about how art and creativity actively create social, political and cultural change.
Not only is each context different, but the success of art in transforming an individual or group rests with its ability to connect and to elicit an emotional response. As Michael Shank and Lisa Schirch point out in their work on strategic arts-based peace-building, the ‘what’, ‘when’ and ‘why’ are yet to be satisfactorily expanded on by artists, academics or peace-builders. As Thompson says, we are yet to develop the language.
But we must. In early 2015, the World Bank announced that no conflict-affected country has achieved a single Strategic Development Millennium goal. Traditional development and peace-building professionals are increasingly recognising that favouring only facts and figures is hampering our capacity to build peace.
By offering evidence as to how the arts can support peace at different levels, we can leverage creativity for greater effect for those affected by violence.
Charlotte Onslow is a Programme Development Advisor at peace-building charity International Alert.
Charlotte Onslow. Opendemocracy.net. 01/04/15

Inauguran el Seminario Construcción de Paz, Justicia y Ciudadanía

Es organizado por la UAS y la Universidad de San Diego
Con el objetivo de formar ciudadanía e ir hacia el rescate del tejido social, el rector de la UAS, Juan Eulogio Guerra Liera, inauguró el Seminario Construcción de Paz, Justicia y Ciudadanía que organizan la Universidad Autónoma de Sinaloa y la Universidad de San Diego.
Everard Meade, Director del Instituto Transfronterizo, dijo que éste es el primero de una serie de tres seminarios para la construcción de la paz en Sinaloa donde participan académicos, activistas y estudiantes.
La capacitación va enfocada a la formación de redes sociales y colaboración internacional para el fortalecimiento de la sociedad civil.
Se revisarán modelos sociales, así como la perspectiva histórica para una sociedad comprometida con el presente y futuro, análisis y visualización de datos, además de planeación estratégica.
Este tipo de seminarios han sido dictados en otros sitios de México como Acapulco e Ixtapalapa, Kenia, Nepal, donde han ayudado a coordinar redes de activistas.
"Es un placer empezar el trabajo en Sinaloa, es una oportunidad de innovar y crear solidaridad", indicó el Dr. Meade.
Lucía Mimiaga Por Lucía Mimiaga. debate.com.mx. Culitcán, Sinaloa, 21/03/15

Indice de Paz 2015

Paz no llega al país: 23 estados son más violentos que hace 12 años
A pesar del despliegue de fuerzas federales y tras la crisis causada por el caso Ayotzinapa, Guerrero se convirtió en el estado peor evaluado en el Índice de Paz 2015, debido a que es la entidad con más homicidios por habitantes y su tasa de homicidios violentos y crimen organizado está por encima de la media nacional.
La “pacificación” en México tras la guerra contra el crimen organizado sufrió un freno en 2014: el nivel de paz en el país mejoró menos de 1%, luego de tres años donde se superó el 15% y de paso, la violencia le costó casi 25 mil pesos en promedio a cada uno de los mexicanos.
Guerrero se convirtió por primera vez en el estado con el menor nivel de paz, seguido de Morelos y Sinaloa. En el otro extremo, Hidalgo fue la entidad más pacífica de todas.
Estos son algunos hallazgos del Índice de Paz México 2015, elaborado por expertos de Institute of Economics and Peace, la ONG internacional responsable de estimar cada año los índices de paz en todo el mundo.
Aunque en los últimos cuatro años índice de paz en el país ha mejorado, la realidad es que hoy 23 estados son aun más violentos que hace doce años, cuando comenzó a realizarse esta medición.
Luego del pico de violencia registrado en el 2011 que los analistas del Instituto atribuyen en gran medida al choque con los cárteles de la droga, México apenas está regresando a niveles 2007 y el reducido avance en el último año despierta dudas sobre lo que parecía una tendencia a la baja sostenida.
Para establecer el índice de paz, el Instituto toma en cuenta siete variables: la tasa de homicidios, delitos con violencia, delitos cometidos con armas de fuego, encarcelamiento, tasa de financiamiento de las fuerzas policiales, incidencia de delitos de delincuencia organizada y eficiencia del sistema judicial.
A partir de ahí se hace una ponderación y promedio, y se establece una calificación del 1 al 5, que asciende conforme el índice de paz se ve más deteriorado.
Lo bueno, lo malo y lo feo
Lo bueno: del 2011 a la fecha el nivel de paz en México mejoró 16 por ciento. Los analistas del Instituto, advierten que esta reducción tiene como principales impulsores una caída del 30 por ciento en la tasa de homicidios, y del 25 por ciento en la tasa de delincuencia organizada.
Un dato importante, es que México también posee uno de los mayores índices en el mundo de lo que el informe llama “Paz Positiva”, superando a naciones como Colombia o Israel. Se trata de factores como instituciones consolidadas, un clima social estable o estructuras ciudadanas que abren la posibilidad de elevar los niveles de paz.
Lo malo: el avance en el nivel de paz se desaceleró dramáticamente el año pasado, llegando apenas a un progreso de 0.7 por ciento. El informe revela que el actual índice de paz en México está 18 por ciento por debajo de lo registrado en el 2003.
En los últimos doce años 23 estados del país sufrieron un deterioro en sus niveles de paz y de ellos hay seis casos en donde la caída es de más del 40 por ciento: Aguascalientes, Guanajuato, Morelos, Nuevo León, Coahuila y Colima.
Lo feo: la impunidad ha crecido. El informe revela en su indicador de eficiencia del sistema judicial, que el número de homicidios que se cometen en comparación con las condenas que se dictan se duplicó, al pasar de 1.45 en el 2006 a 3.34 en 2013.
A esto se suma que la tasa de personas sentenciadas a prisión, en general es por delitos graves, cayó de 210 por 100 mil habitantes en 2013 a 104 por 100 mil habitantes en 2014.
Por si fuera poco, en los últimos dos años subieron 11 por ciento los delitos que se cometen con arma de fuego.
El cielo y el infierno
El estado menos pacífico del país en 2014 fue Guerrero, primera vez que ocupa ese sitio. Eso ocurrió, pese que el año pasado llegaron a dicha entidad miles de agentes federales, tras la crisis desatada por la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa.
Los factores que explican el que Guerrero sea el peor en la medición del índice de paz son claros: su tasa de homicidios, 44 por cien mil habitantes, es la más alta del país, y su tasa de delitos violentos y de delincuencia organizada también están por encima de la media nacional.
Además, el estado concentra dos de las cinco zonas metropolitanas con mayor violencia según el mismo estudio: la de Chilpancingo y Acapulco.
Morelos fue el segundo estado del país con el menor índice de paz, impulsado en gran parte porque tiene la mayor tasa de delitos con violencia de todo México. Le siguieron Sinaloa, Michoacán y Guanajuato.El Institute of Economics and Peace también hizo una medición del índice de paz en 75 ciudades y zonas conurbadas del país y colocó como la menos pacífica a Culiacán, que a nivel metropolitano tiene la mayor tasa de homicidios: 63.5 por cien mil habitantes. “Es una zona con alto nivel de actividad de los cárteles y violencia relacionada con el tráfico de drogas” indica el estudio.
Le siguen como áreas metropolitanas menos pacíficas Chilpancingo, Tecomán (Colima), la Laguna, y Acapulco. El caso de Tecomán, reconoce el estudio, es sorpresivo ya que su incidencia de delitos con violencia es menor a varias de las ciudades más pacíficas, sin embargo, su tasa de 58 homicidios por cien mil habitantes es la segunda mayor de México.
Por otro lado, el estudio ubica a Hidalgo como el estado más pacífico en 2014. Su índice de paz es prácticamente el mismo que hace doce años, y esto se debe en gran parte a que tiene la cuarta tasa más baja de homicidios, la quinta más baja en delincuencia organizada, y uno de los mayores índices de sentencias por crímenes cometidos.
La región sur y este del país, subrayan los analistas del Instituto, concentran la mayoría de los estados más pacíficos del país. La excepción es Querétaro, ubicado en tercer sitio, que se encuentra en tercer sitio.En cuanto al análisis por zonas metropolitanas, la más pacífica es Orizaba en Veracruz, que tiene la menor tasa de delitos con violencia, y la cuarta menor en homicidios dolosos. Le siguen con los mejores índices de paz Tulancingo en Hidalgo, Campeche en el estado del mismo nombre, Los Cabos en Baja California Sur y Pachuca también en Hidalgo. 
El precio es alto
La inseguridad no solo deteriora las condiciones de vida de los mexicanos sino también genera un daño en la economía. De acuerdo con el Índice de Paz México 2015, el impacto económico por la violencia en 2014 fue de casi tres billones de pesos, que equivalen a 17.3 por ciento del Producto Interno bruto (PIB)
Si se hace el cálculo, es como si cada uno de los mexicanos hubiera pagado cerca de 25 mil pesos el año pasado por este concepto. Eso es, según los analistas, tres veces más que lo se invierte por persona en salud.
El costo de la violencia, señala el estudio, abarca múltiples factores que van desde las pérdidas directas que ocasionan los delitos, como lo que genera un asalto, hasta el gasto indirecto que por ejemplo, se desprende de la actividad económica que ya no puede realizar una persona por resultar lesionada o muerta.
A lo anterior se suma también el dinero que invierte tanto el gobierno como los particulares en medidas de prevención o el combate a los delincuentes, incluyendo el gasto de militares que también participan en tareas de seguridad.
Por supuesto, el costo no es homogéneo en todo el país y de hecho la disparidad se ha incrementado. Del 2003 al 2014, el crecimiento del PIB en los cinco estados más pacíficos fue superior al 37 por ciento, mientras que en los cinco estados menos pacíficos fue de apenas 14 por ciento.
¿Qué significa esto? Que la desaceleración en el crecimiento del PIB que ha generado la violencia en los estados más afectados no existiera, hoy en día la economía en México sería 140 mil millones de pesos.
Estados con el mayor costo per cápita por violencia 2014
Estado           Costo en pesos
Guerrero        $43,666
Morelos         $41,313
Baja California         $36,731
Tamaulipas   $33,482
Sinaloa          $33,414
Promedio nacional $24,844
Hablando de costos directos por la violencia, la delincuencia organizada es la actividad que más daño genera; en 2011 generó pérdidas superiores a los 196 mil 200 millones de pesos, el máximo hasta ahora. En 2014 este delito le costó al país casi 171 mil millones.
Pero en gasto indirecto son los homicidios la principal amenaza: del 2003 a 2014 dicho gastó se elevó más de 170 mil millones de pesos.
El Institute of Economics and Peace hizo énfasis además en el daño que genera la violencia para las empresas en el país, a partir de los resultados de la última Encuesta de Victimización Empresarial del INEGI, dada a conocer en diciembre del 2014, destaca que 1 de cada 5 empresas que fue víctima de un delito canceló planes de crecimiento o inversión, lo que también representa un daño para la economía.
Arturo Angel. Animalpolitico.com. México, Distrito Federal, 19/03715

Índice de Paz en México: "La violencia ha costado 233.000 millones de dólares"
El Índice de Paz México 2015, que realiza el Instituto para la Economía y la Paz, constata la ligera mejora del estado de la paz en 2014, el incremento del número de delitos con armas de fuego en un 11% y el aumento de la ineficiencia del sistema judicial al duplicar el número de homicidios al de procesamientos judiciales.
El nivel de subestimación de los delitos violentos, las violaciones y la falta de procesamientos judiciales siguen siendo preocupantes en México. El avance de la paz ha sido "discreto" en 2014 (un 0,7% más). A pesar de que esto supone una mejora notable respecto a los últimos cuatro años, un gran número de ciudadanos no percibe que ello haya sucedido, sostiene la ONG Instituto para la economía y la paz (IEP, por sus siglas en inglés), informa la agencia Reuters.
El Índice de Paz en México, que mide el estado de la paz desde 2003 y es elaborado en función de datos de las tasas de delincuencia, la financiación de la Policía y el sistema judicial, constata que la violencia costó a la economía mexicana aproximadamente 233.000 millones de dólares solo el año pasado (un 17,3% del PIB del país). México se ha visto sacudido por la violencia del narcotráfico durante la última década y más de 100.000 personas han muerto en los enfrentamientos registrados entre narcotraficantes mexicanos y fuerzas de seguridad en los últimos ocho años.
Hoy México es prácticamente igual de pacífico que en el año 2007, año a partir del cual los crímenes comenzaron a intensificarse. En los últimos dos años, el nivel de la delincuencia organizada y la tasa de homicidios han disminuido en más de un cuarto y los crímenes violentos han caído en un 12%, pero el número de crímenes con armas han aumentado en un 11%.
Asimismo, el número de homicidios en relación al de procesamientos judiciales se ha duplicado hasta 3,43 en 2013 desde el 1,45 de 2006. La tasa de personas condenadas a cárcel ha caído a la mitad entre 2003 y 2014, lo que el IEP califica de "tendencia preocupante". Menos de uno de cada diez casos de violación y uno de cada cuatro asaltos son reportados a las autoridades.
"Las recientes mejoras en la paz han tenido un impacto beneficioso en la economía mexicana, pero sin embargo, el impacto de la violencia es tres veces mayor que el presupuesto total para la salud", destacó el presidente ejecutivo de IEP, Steve Killelea, añadiendo que "mayores reducciones en la violencia mejorarán la probabilidad de mayores niveles de inversión extranjera y mayor llegada de turistas, creando así un circulo virtuoso para el negocio".
Daniel Becerril. RT.com. 19/03/15

La impunidad impide que los mexicanos perciban aumento de paz
Los niveles de paz en México experimentaron una mejora de un 16 % en los últimos tres años, pero las "altas tasas de impunidad" impiden que los ciudadanos confíen en el Gobierno, indicó hoy el director ejecutivo del Instituto para la Economía y la Paz (IEP) en EE.UU., Aubrey Fox.
La impunidad actúa como el factor "principal" a la hora de que los ciudadanos no guarden una percepción positiva de las autoridades, lo que desemboca en bajas tasas de denuncia respecto a los crímenes cometidos, afirmó Fox en una entrevista con Efe, con motivo de la presentación del informe Índice de Paz México 2015.
El reporte, desarrollado por el IEP, alerta de que la eficiencia del sistema judicial mexicano denota tendencias "preocupantes" y que la impunidad en el país está alcanzando "niveles altos sin precedentes".
El número de homicidios en relación con la cifra de condenas por este delito aumentó más del doble, al pasar de una condena por cada 1,45 homicidios en 2006 a una sentencia por cada 3,43 muertes.
Además, disminuyó la tasa de sentencias por encarcelamiento, que en 2003 era de 210 por cada 100.000 habitantes y actualmente es únicamente de 104.
Este último dato, defiende Fox, está relacionado con la disminución de los delitos, pero también con que "los ciudadanos no quieren denunciar", porque no confían en las instituciones, lo cual provoca que el Gobierno "no pueda hacer nada" ante los crímenes.
La organización apunta que el país ha experimentado una mejora del 16 % en el nivel de paz desde 2011, si bien en el último año fue de apenas el 0,7 %, lo que supone una "desaceleración" que impide todavía hablar de una "tendencia".
"Solo el tiempo nos lo dirá; llevará varios años dar seguimiento a los datos para poder entender si es un cambio temporal en México o si su paz va a continuar mejorando para llegar a una tasa más elevada", resaltó el director ejecutivo.
La tasa de homicidios disminuyó en un 30 %, mientras que la actividad de la delincuencia organizada lo hizo en un 25 % y los delitos violentos en un 12 %.
No obstante, aumentaron en un 11 % los delitos cometidos con armas de fuego, que están englobados en una problemática que va más allá de lo meramente nacional, ya que también están relacionados con cuestiones como el tráfico de armas entre Estados Unidos y México o con la "dinámica regional", explica Fox.
Asimismo, la reducción experimentada en las cifras de homicidios y delincuencia organizada deja ciertas cuestiones abiertas.
"No nos queda claro si esto está relacionado con la mejora de la aplicación de la ley o con que ha cambiado la manera en la que operan los cárteles", sostiene el directivo, quien aventura que la disminución de la violencia podría provenir de la menor competencia entre agrupaciones criminales.
El impacto económico total de la violencia en México, estima el IEP, es de 3 billones de pesos (unos 233 mil millones de dólares), lo que supone el 17,3 % del productor interno bruto (PIB).
El sureste del país es la región más pacífica, según los datos que aporta el estudio, mientras que el norte es calificado como la zona más violenta; asimismo, la diferencia entre ambas ha alcanzado su punto más bajo desde el año 2006.
Paradójicamente, apunta el IEP, el aumento de la paz -de un 17,8 %- ha sido más prominente en aquellas zonas norteñas en las se convive con una mayor violencia.
Hidalgo, Yucatán, Querétaro, Campeche, Tlaxcala y Chiapas son los estados que presentan los índices más altos de paz, mientras que los más violentos son Guerrero, Morelos, Sinaloa, Michoacán y Guanajuato.
A nivel global, el índice de paz elaborado por la organización posiciona a México en el puesto número 107 de 126, y es el país más violento de Centroamérica y el Caribe.
Fox indicó que desde el IEP son "optimistas, pero precavidamente" sobre la capacidad que tiene México para construir la paz, y que "las buenas noticias son que el Gobierno introdujo muchas reformas que abordan los problemas correctos".
A pesar de esto, en el país se tiene que trabajar por mejorar la participación ciudadana y reforzar los compromisos por la paz, añadió.
El informe, que elabora el IEP cada año y medio, se efectúa a partir de los datos oficiales que conciernen a siete aspectos, entre los cuales se encuentran los homicidios, los encarcelamientos, el financiamiento de las fuerzas policiales y los delitos cometidos con armas de fuego.
Terra.com.mx. México, Distrito Federal, 19/03/15

Mejoró 16 por ciento el Índice de Paz en México
Se registró una baja en el número de homicidios, de la actividad de la delincuencia organizada y de la comisión de delitos con violencia.
El nivel de paz en México registró una mejora de 16 por ciento en los últimos tres años, ante la baja en el número de homicidios, de la actividad de la delincuencia organizada y de la comisión de delitos con violencia, afirmó Aubrey Fox, director ejecutivo del Instituto para la Economía y la Paz (IEP).
Este jueves se presentaron los resultados del Índice de Paz México, en el que se destacó que las tasas de homicidios, delincuencia organizada y la de delitos con violencia han registrado una baja desde 2011.
Nos sentimos optimistas sobre nuestras medidas, el homicidio ha bajado 30 por ciento desde el 2011, nuestra medida del crimen organizado ha bajo en 25 por ciento y también de delitos con violencia que han disminuido”, explicó Fox.
De acuerdo con el estudio, se estima que en México el impacto económico total de la violencia es de tres billones de pesos, lo que equivale al 17 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).
Patricia de Obeso, vocera para México del IEP, explicó que para determinar este costo de la violencia se toman en cuenta los factores directos, esto es, la inversión que se hace para mejorar la seguridad y los impactos indirectos de la violencia en la economía.
“El costo lo directo lo calculamos en 3.6 por ciento del PIB, y tomamos en cuenta lo que se gasta en el sistema judicial, en las fuerzas policiales y militares, lo que se gasta la gente en seguros, las empresas en mayor seguridad privada.
Y los costos indirectos, sumados con los directos, los calculamos en el 17 por ciento del PIB, y aquí tomamos en cuenta una muerte no sólo en el año que sucedió, sino los años siguientes, es decir lo que una familia dejó de percibir en un ingreso porque el padre está en la cárcel o porque murió, cuánto miedo hay en la sociedad de salir a calle y consumir en el comercio y esto ha decrecido”, indicó De Obeso.
En el Índice de Paz México 2015 se destacó como entidades con niveles más altos de paz a Yucatán, Querétaro, Campeche, Tlaxcala y Chiapas, mientras que las menos pacíficas son Guerrero, Morelos, Michoacán y Guanajuato.
Excelsior.com.mx. México, Distrito Federal, 19/03/15

En la construcción de la paz, México debe confiar en sus ciudadanos
La corrupción y el buen funcionamiento del gobierno son claramente temas prioritarios para México. Sin embargo, hay otro factor relevante que sigue pendiente: la voluntad de los ciudadanos mexicanos para arremangarse y participar en los esfuerzos para resolver problemas locales. En este sentido, el Índice de Paz México muestra que el nivel de participación de los ciudadanos y el capital social de un estado tienen casi el mismo impacto que la actuación del gobierno en los niveles de paz.
En los últimos meses, los líderes empresariales y cívicos en México han intensificado sus críticas a lo que ven como fallas del gobierno mexicano en materia de delincuencia y seguridad, publicando desplegados para expresar su consternación.
Hay una base sólida para sus críticas. El Índice de Paz de México, un informe publicado hoy por nuestra organización, el Instituto para la Economía y la Paz, encuentra que el impacto económico de la violencia en México fue de 3 trillón de pesos, o 17.3 por ciento del PIB de México, en 2014.
Para poner ese número en perspectiva, se traduce en cerca de 25,000 pesos por cada ciudadano mexicano, tres veces la cantidad que el gobierno gasta en atención a la salud.
Esto tiene un impacto directo a los negocios. Según las encuestas producidas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), las empresas gastan un promedio de cuatro por ciento de sus costos de operación en medidas de seguridad, como la contratación de guardias de seguridad, sistemas de seguridad y la instalación de cerraduras, barras y ventanas. Casi una quinta parte de las empresas que han sido víctima de la delincuencia han cancelado los planes para crecer o invertir. Muchos se han visto obligados a cambiar de lugar o incluso, detener sus operaciones.
Claramente, el crimen es un problema social y económico para México. La pregunta, entonces es, ¿qué se puede hacer?
Un buen comienzo es el reconocimiento de que, desde una perspectiva global, México está preparado para mejorar sus niveles de paz. Su potencial de paz, evaluado por la fortaleza de sus instituciones, en comparación con los promedios mundiales, es mucho mayor de lo que sugieren sus niveles de paz actuales.
A pesar de las alertas de malas noticias, hay algunos signos alentadores en México. El Índice de Paz México muestra una mejora modesta en sus niveles paz desde 2011, con descensos en tasas de homicidio y delitos violentos en general.
Para que México siga mejorando, ¿en qué debe concentrar sus energías? El control de la corrupción encabeza la lista. Nuestra investigación muestra que a nivel estatal, en 2014, la corrupción es el factor que se correlaciona más significativamente con la paz, definida como la ausencia de violencia o miedo a la violencia. Este hallazgo ofrece una validación empírica relevante de la creencia de que la corrupción es corrosiva en la sociedad mexicana.
La corrupción y el buen funcionamiento del gobierno, son claramente temas prioritarios para México. Sin embargo, hay otro factor relevante que sigue pendiente: la voluntad de los ciudadanos mexicanos para arremangarse y participar en los esfuerzos para resolver problemas locales. En este sentido, el Índice de Paz México, muestra que el nivel de participación de los ciudadanos y el capital social de un estado, tienen casi el mismo impacto que la actuación del gobierno en los niveles de paz.
Si se echa un vistazo de cerca a los datos a nivel estatal, podemos observar algunos resultados sorprendentes. Por ejemplo, aun cuando Guerrero y Morelos son los dos estados con el más bajo desempeño en el Índice de Paz México, los ciudadanos muestran una gran disposición a contribuir con su tiempo a soluciones pacíficas.
El reto para México en el futuro, será aprovechar este deseo de cambio. En conversaciones con activistas de la paz en México, representantes del sector empresarial y otros actores, vemos que están ávidos por participar en los esfuerzos de consolidación de la paz.
La buena noticia es que hay mucha inspiración. Ya sea en la Mesa de Seguridad y Justicia, una asociación que ha contribuido a mejorar la situación de seguridad en Ciudad Juárez, o ejemplos menos conocidos como la iniciativa de Parques Alegres en Culiacán, que brinda herramientas a los ciudadanos para mejorar los espacios públicos locales, miles de ideas dan frutos en el camino hacia un ambiente de paz.
Desde esta perspectiva, la crítica al gobierno mexicano por líderes empresariales y cívicos es una señal positiva de que México está dispuesto a avanzar. El reto es canalizar las energías de la ciudadanía en México, en acciones positivas.
Aubrey Fox. Director Ejecutivo del Instituto para la Economía y la Paz, el think tank global que produce el Índice de Paz de México.
Aubrey Fox. Animalpolitico.com. 19/03/15

Revista Conexión Social

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